Peces II. Piscicultura
Categoria:
Cultura
Del lat. piscis, y cultura, cultivo. Tiene por objeto la cría de determinados p. de interés para el hombre, favoreciendo su multiplicación y desarrollo. Puede ser natural y artificial; la primera trata de mejorar las condiciones de su existencia, a fin de obtener de las aguas un incremento en la producción; artificial es cuando el hombre interviene directamente en la fecundación e incubación de los huevos y desarrollo de las crías. Puede realizarse en estanques, lagunas o lagos y en el mar.Historia. Ya los chinos, mucho antes de la Era cristiana, practicaron la piscicultura; fue sobre todo objeto de cultivo y comercio, en gran escala, el p. dorado. En Egipto, en las orillas del Nilo, también se practicaba la cría de p.; los estanques reales sirvieron de modelo a los que construyeron los griegos en Sicilia, en el s. V a. C. Los romanos dieron mayor impulso a la piscicultura; cultivaron diversas especies fluviales y marinas, debido al gran consumo de pescado que se hacía en aquella época. Hacia el s. II a. C., se establecieron viveros en los lagos de Umbría y Toscana. e incluso se hizo el ensayo de multiplicar ciertas especies marinas. Como los p. de agua dulce no eran muy estimados, únicamente se dedicaron a crear, en el propio mar y preferentemente en la costa de la Campania, amplios viveros. En el s. I a. C., los viveros, bien provistos, llegaron a ser comunes tanto en la costa narbonesa como en la fenicia. Generalmente, se adaptaba una cala natural o excavaba en la costa un estanque artificial, el cual era pavimentado con mosaico; en uno u otro sistema se abrían canales hacia el mar cerrados por compuertas de bronce, perforadas por orificios que establecían una corriente de agua. Se alimentaba a los p. de estos viveros con pan, higos y queso, pero, sobre todo, con los desechos y desperdicios del pescado de los mercados.Con la invasión de los pueblos bárbaros, esta práctica se perdió totalmente y, aunque se hicieron algunos intentos aislados de fecundación y reproducción artificial, puede decirse que hasta mediados del s. xviii no se iniciaron pruebas experimentales de piscicultura. Parece ser que un fraile del monasterio de Réome (Francia), en el s. xiv, logró incubar huevos de trucha disponiéndolos sobre lechos de arena en el interior de cajas cerradas por rejillas de mimbre. Pero los primeros ensayos de piscicultura artificial datan de 1758, en que el austriaco Iacoby consiguió la fecundación de huevos de truchas y salmones, aunque no se llegó a ningún resultado práctico y todo quedó en el olvido. En 1837 se instaló en Delmold (Alemania) un establecimiento de piscicultura que no prosperó. En 1842, Ramy y Géhin, dos pescadores de los Vosgos, consiguieron la fecundación de huevos de trucha, criando varios millares de alevines, con los que repoblaron la zona de Moselotte, lo cual sirvió para que Coste, profesor de Embriología del Colegio de Francia, se interesara por esta cuestión y lograra la creación en Huninge (Alsacia) de un establecimiento de piscicultura, en el cual se consiguieron en dos años 600.000 truchas. Sin embargo, fue en Inglaterra, Holanda y EE. UU. donde la piscicultura artificial alcanzó mayor auge, aunque a partir de 1870 volvió a renacer en Francia; desde entonces no ha decaído el interés por este nuevo procedimiento para la reproducción de p.El primer establecimiento español se instaló en La Granja de San Ildefonso (Segovia) en 1866, debido a los esfuerzos del naturalista Graells; se iniciaron también entonces, con carácter particular, las actividades de la piscifactoría del monasterio de Piedra (Zaragoza), en el que se cultivó la trucha común y se aclimató la trucha arco iris. Posteriormente, se crearon diversas piscifactorías en varias provincias.Piscicultura de agua dulce. La piscicultura artificial es la que ha alcanzado mayor desarrollo; puede dividirse en piscicultura dirigida y artificial propiamente dicha. En la primera no hay obtención directa de los huevos, así tenemos la ciprinicultura; la segunda, de mayor importancia, se caracteriza por la manipulación directa de los reproductores y de sus huevos; destaca primordialmente la salmonicultura.Ciprinicultura. Tiene por objeto la cría de la carpa y de la tenca. La carpa es poco exigente y fácil de cultivar; se adapta a casi todas las aguas; de crecimiento rápido se consigue gran rendimiento en su producción. Se cría principalmente en estanques de 1-2 m. de profundidad y también en los arrozales, especialmente en Japón, Indochina e Italia, y en España en los arrozales de Tortosa (Tarragona); en esta zona se emplea principalmente para la obtención de harina de pescado. Los huevos de carpa (Cyprinus carpio) y de tenca (Tinca tinca) son pegajosos y adherentes a las plantas acuáticas, por lo que cuando la vegetación escasea en los estanques es preciso colocar bastidores con plantas. Prospera mejor en aguas templadas, ya que son indispensables unos20° C de temperatura para el desove, aunque después puede vivir en aguas más frías. Además de la carpa común, se cultiva la carpa espejo y la carpa de cuero, las cuales son muy precoces y tienen una carne excelente. Su alimentación se basa principalmente en harina de carne o de pescado, sangre cocida, sangre fresca picada o carne desecada, despojos de matadero, patata cocida, pan, maíz, arroz o leguminosas.Salmonicultura. Se dedica al cultivo de las diferentes especies de salmónidos, especialmente la trucha y el salmón. El cultivo en estanques requiere agua fresca -en verano unos 120C de temperatura, no debiendo pasar de 160C-, muy aireada -unos 6 cm3 de oxígeno disuelto por litro de agua- y que sea renovada frecuentemente. Ha de haber un estanque de alevinaje de 0,5 a 1 m. de profundidad, con fondo de arena o grava y desovaderos a la entrada del agua constituidos por cantos rodados. Para la reproducción se colocan en este estanque cuatro o cinco machos y cinco hembras por hectárea, a finales de septiembre o primeros de octubre, ya que el desove tiene lugar en noviembre. Los alevines nacen en enero con una bolsa vitelina en el vientre, que les sirve de alimento hasta que, transcurrido un mes aproximadamente, queda reabsorbida y el animal ha de procurarse el alimento, por lo que si éste escasea es preciso proporcionárselo dándoles hígado o bazo de vaca pulverizado, en pequeña cantidad y varias veces al día. Más conveniente es disponer de un estanque de fecundación y otro de alevinaje, adonde se trasladan los huevos una vez fecundados por el macho.En octubre, las truchas ya han alcanzado una longitud de 8 a 12 cm. y es preciso trasladarlas a otro estanque de crecimiento, que debe tener 1,5 m. de profundidad, con fondo de grava y guijarro, en el que conviene haya plantas acuáticas; se calcula que debe haber unas 1.500 truchas por Ha. Pueden alimentarse con carne muy picada dos veces al día; debe emplearse al principio pulpa de hígado o de bazo de vaca; por día y por cada millar de truchas unos 10 g. de bazo hasta los ocho días, 100 g. a los tres meses, 1 Kg, de carne picada a los nueve meses y 3 Kg. a los dos años; debe tenerse en cuenta que comen mucho más en verano que en invierno. Al año miden ya 20 cm. de longitud y es preciso trasladarlas a los tanques de engorde; se debe colocar en el mismo a las de tamaño aproximado para evitar el canibalismo. Este tanque o estanque puede medir 2 ó 3 m. de profundidad; alberga unas mil truchas por Ha., pudiendo alimentarlas, si el alimento natural es insuficiente, con unos 12 Kg. diarios de carne picada por millar de truchas.Cuando la fecundación y la incubación son artificiales se utilizan reproductores de unos cuatro años de edad, de los que en noviembre o diciembre se obtienen los huevos, oprimiendo el cuerpo de la hembra para que los expulse sobre un recipiente y después el del macho para que eyacule el esperma o semen encima de los huevos, removiéndolos a continuación con un pincel durante cinco minutos y lavándolos inmediatamente varias veces, antes de ser colocados en la incubadora. De éstas existen diversos modelos; uno de los más empleados consiste en un bastidor por el que circula libremente el agua con gran facilidad. La incubación dura de 45 días, si el agua está a 7° C de temperatura, hasta 95 días, si está a 2° C.El cultivo natural es, en realidad, la protección de las especies de interés mediante una legislación conveniente, con vedas y reglamentación de su pesca, repoblando los ríos, lagos y lagunas, así como evitando la contaminación de las aguas.Piscicultura marina. Es más compleja, debido a los problemas que presenta. No obstante, a principios de siglo se fundaron varios establecimientos de este tipo en EE. UU., Noruega, Terranova, Escocia y Bretaña; se realizaron ensayos en Alemania, Francia, España e Italia, y se ha progresado extraordinariamente en los últimos años. Las técnicas utilizadas consisten en la fecundación, incubación y producción de crías. La primera puede hacerse recogiendo los huevos fecundados de un modo natural, pero debido a la dificultad de su captura se prefiere la fecundación artificial. Para la incubación se utilizan varios modelos, como el recipiente de MaeDonald de chorro giratorio; las cajas de Chester con cambio automático de niveles; la incubadora oscilante de Dannevig; o el depósito de Domergue y Bietrix con un disco colocado oblicuamente que gira sobre un eje, asegurando así la renovación del agua, que entra por abajo y sale por la parte superior. La mayor dificultad se presenta en la cría de los p. jóvenes, aunque se ha conseguido en el bacalao, cuya fecundación artificial se realiza en el mar, incubándose con un aparato de chorro y cambio automático de nivel. Los p. planos, como los rodaballos, platijas y lenguados, son más fáciles de cultivar. Los adultos se recogen en el mar y se colocan en estanques, donde los huevos se fecundan por desove natural; se incuban en una incubadora de oscilación a 8° C. Las larvas nacen a las dos o tres semanas y se alimentan con plancton, trasladándolas después a viveros hasta alcanzar la talla suficiente para el consumo humano.EJ rendimiento económico obtenido hasta el presente no es muy satisfactorio y, por otro lado, si las crías se destinan a repoblar zonas de mar abierto es lógico pensar que gran parte de las mismas morirán o serán devoradas por otros p. sin conseguir el objetivo propuesto. No obstante, las pesquerías cuya repoblación se ha intentado parece que han dado un rendimiento superior al normal, aunque resulta difícil calibrar estos resultados, ya que ello puede deberse a causas naturales, independientemente de esta acción. En Japón se han utilizado, últimamente, nuevas técnicas en la piscicultura marina; se cultivan hasta 16 especies de p.. Para ello se emplea una red flotante, anclada en el mar, frente a la costa, así como recintos con fondo de cemento, delimitados por rejas que rebasan el nivel del agua. En Francia e Inglaterra también se han realizado algunas tentativas, pero las dificultades que la piscicultura marina presenta en el momento actual han de ser superadas para obtener mejores resultados.Más fácil es la preparación de lagunas salobres, en las que es posible una explotación económica rentable de las especies que viven en zonas costeras, tales como el mujol, el róbalo, la dorada, la anguila, la platija y el lenguado. Esto se lleva a cabo en Italia, principalmente en el Véneto, región del Po, Mesola, Comachio y litoral de Cerdeña, donde los buenos resultados obtenidos en eJ rendimiento se deben principalmente a la aportación intensiva de crías, hasta 2.000 por Ha. En algunas de estas lagunas costeras se han realizado experiencias de fertilización de sus aguas a base de algas, con resultados iniciales satisfactorios.V. t.: PESCA; BIOLOGÍA MARINA.J. J. LÓPEZ GÓMEZ.
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