Panafricanismo
Categoria:
Varios
En un sentido muy general, se entendería por p. la unión de todos los pueblos africanos, pero este concepto está muy lejos de la realidad, si se considera que no todos los pueblos de África desean unirse. La República Sudafricana, Rhodesia y las provincias portuguesas de Angola y Mozambique no participan de este sentimientounionista en relación con los demás Estados africanos; pero también hay que tener en cuenta que estos Estados están regidos por minorías de origen europeo que no constituyen pueblos propiamente dichos. Por otra parte, el concepto de p., cuya principal finalidad hoy día es la descolonización del África en todas sus formas y la lucha contra el apartheid, ha experimentado variaciones en su contenido.El primer tipo de p. surge a principios del S. XX, a raíz de la conferencia panafricana de Londres (1900) que, organizada por Sylvester Williams, abogado de Trinidad, reúne a unos 30 representantes del mundo africano, para protestar contra la agresiva colonización de los blancos. Esta conferencia era una réplica a la que en Berlín (188485) decidió el reparto de África entre las potencias europeas (v. BERLÍN, CONFERENCIA DE). Ya desde los primeros momentos, se plantea el enfrentamiento racial negros-blancos sobre la base del hecho colonizador. De este primer p. o negroafricanismo está ausente el mundo islámico africano. Unos años antes de la citada conferencia, el norteamericano loseph Booth empleaba por primera vez el término panafricanismo en su obra África for the Africans (1896). La idea de que África fuera para los africanos se tomaba del movimiento panamericanista, que abogaba por una América para los americanos (v. PANAMERICANISMO). Pero el primer gran teórico del p. es W. E. Burghardt du Bois (1868-1963), profesor de Sociología de la Univ. de Atlanta. Frente a este p. pacífico y teórico, se alzaba la figura demagógica del jamaicano M. A. Garvey (1885-1940), que despertó la conciencia de solidaridad de los negros americanos, con espíritu agresivo, contenido en la Declaración de los derechos de los pueblos negros del mundo (1920), y se llegó a titular presidente de los Estados Unidos de África.Desde América, donde nace, el movimiento panafricanista se traslada al África, cuyos problemas reales comienzan a tratarse en los congresos panafricanos (I, París 1919). En el II congreso (Londres 1921), el p. se distancia del negroamericanismo, al plantear los negros americanos el mayor interés de la defensa de sus derechos que las aspiraciones descolonizadoras de los africanos. En el III congreso (Londres 1923), se acentúan las aspiraciones de la raza negra a un trato más igualitario con respecto a la raza blanca. El IV congreso (Nueva York 1927) es un intento de mantener vivo el pensamiento propiamente panafricano, a lo cual contribuye la Panafrican Federation, hasta la celebración del V congreso (Manchester 1945), en el que ya intervienen figuras destacadas del p., como Kwane Nkrumah, lomo Kenyatta, etc., y en el que se perfila un p. político, entendido como nacionalismo africano, anticolonial y antiimperialista, del que quedaba ausente el pannegrismo americano.Paralelamente a este p., surge en París el movimiento cultural Présence Africaine (1947), creado por el senegalés Alicunne Diop, en un intento de dialogar con Europa sobre los problemas africanos, descubriendo al propio tiempo a Occidente la realidad de una cultura negroafricana, que desde principios del S. XX había dado a conocer el etnólogo alemán L. Frobenius (v.) y cuyo mejor aglutinante parece ser la negritud (v.). Sobre esta base, el p. evoluciona en el sentido de reclamar soluciones africanas a los problemas propiamente africanos. La independencia cultural de los pueblos africanos, que A. Diop exponía en su obra Colonialisme cultural et nationalisme (1955), pedía una paralela independencia política, de la que se hacían eco los escritores y artistas negros reunidos(Ciudad)en sendos congresos (París 1956 y Roma 1959), poniendo de manifiesto que no hay liberación cultural auténtica sin una liberación política previa. Pero la liberación política ya había empezado a ser un hecho, desde 1951, al norte del Sahara, con la independencia de Libia, y, desde 1957, al sur del Sahara, con la independencia de Ghana (V. ÁFRICA V, 10; COLONIALISMO III), y con la independencia general, se iniciaban las escisiones dentro del movimiento panafricanista. La solidaridad del mundo negro era un tópico, que denunciaban los negros americanos, trasladados al África independiente.Por otra parte, los nuevos países anglófonos y francófonos se desconocían y se distanciaban, al tiempo que olvidaban el p., entretenidos . como estaban en estrenar su nacionalismo, con problemas tribales, de liderazgo, etc. En estas circunstancias, una vez conseguida la independencia, el p. que la había solicitado perdía su razón de ser. Había que llenarle de un nuevo contenido, y éste es el papel que ha pretendido representar la Organización de la Unidad Africana (v.; OUA), creada en 1963, y que justamente 10 años después ha demostrado la inviabilidad del p., por la dificultad de compaginarlo con el panarabismo (v.) y porque los problemas al norte y al sur del Sahara son distintos. Addis Abeba ya es capital discutida de esa quimera de África unida.Los pueblos subsaharianos son partidarios de un pannegroafricanismo al que son extraños los islámicos y arabófonos. A unos y otros les une un común antecedente colonial, y todos ellos se asientan sobre un mismo continente regionalmente variado en todos los aspectos. Tal vez sea el subdesarrollo (v.) la característica común a todos ellos (v. TERCER MUNDO). Dentro del pannegroafricanismo, que los senegales L. S. Senghor (n. 1906), B. Diop (n. 1906), Ch. A. Diop (n. 1923) y D. Diop (1927-60) han dado a conocer en sus obras, también hay diferencias, tanto de liderazgo como de procedimiento; las suficientes como para que puedan distinguirse varios frentes ideológicos y distintos bloques políticos.CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: J. CONTRERAS GRANGUILLHOME, Panafricanismo, evolución y perspectivas, México 1968; H. BRUNSSCHWIG, L’avénement de 1’Afrique noire du XIX siécle á nos jours, París 1963; K. NKRUMAH, África must unite, Londres 1963; 1. BAULIN, The Arab Role in África, Harmondsworth 1962; C. LEGUM, Pan-Ajricanism: A Short Political Guide, Londres 1962; W. LOGAN, The historical Aspects of Pan-Ajricanism, 1900-45, Berkeley 1962; J. DECRAENE, Le Panafricanisme, 2 ed. París 1961; G. PADMORE, Pan-Ajricanism or Comunism?, Londres 1956.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.