Palma de Mallorca GEOG.
Categoria:
Geografía
Capital del archipiélago y provincia española de las Baleares (v.). Se halla al fondo y en la parte central de labahía de su nombre, abierta en el Sudoeste de Mallorca, no lejos del contacto entre la llanura central de dicha isla y la sierra de Tramontana, y emplazada en las márgenes de una riera o rambla, dominada por una pequeña colina. Dicho emplazamiento, bastante frecuente en el mundo mediterráneo, no dejaba de tener sus inconvenientes; no era el menor el que la ciudad baja quedara expuesta a las inundaciones súbitas de la rambla, como la acaecida en 1403 que destruyó 1.700 casas. Pero las ventajas ofrecidas por el emplazamiento y la situación eran mayores que los inconvenientes para la vida urbana; de ahí el éxito de P. y de ahí también (excelente clima de tipo mediterráneoinsular puro, bellísimos paisajes) el desarrollo turístico alcanzado por P. y todo el archipiélago balear.P. nació, al parecer, para desempeñar una función comercial y defensiva; ésas eran las intenciones de los romanos al establecerse allí. Pronto desempeñó, igualmente, la función de capital político-administrativa de las Baleares. Entre las funciones económicas destacan el turismo y la industria. En el pasado, jugó un papel más notable la agricultura, sobre todo gracias a la desecación del área pantanosa (el Prat de Sant Jordi) situada al Sudeste de la ciudad y separada del mar por una lengua o cordón de arenas, desecación iniciada hacia 1820, impulsada en 1845 y terminada alrededor de 1920; la huerta creada a sus expensas se dedica al cultivo de hortalizas y plantas forrajeras para el ganado bovino que aprovisiona de leche a P. Es y ha sido ésta una ciudad comercial de primer orden; en el pasado, el mayor esplendor mercantil se dio en la Baja Edad Media y, sobre todo, en los S. XIV y XV; la lonja, la catedral y varios palacios quedan como testimonio de esa época. El comercio mallorquín volvió a florecer en los S. XVIII y XIX, acentuándose, aunque modificado, en nuestro siglo; las sucesivas mejoras introducidas en el puerto, que es más de pasajeros que de mercancías, el establecimiento en 1870 del ferrocarril que une P. con el resto de la isla, el perfeccionamiento y la extensión de la red de carreteras, la creación y las sucesivas ampliaciones del importantísimo aeropuerto son otros tantos factores del impulso comercial de P., así como del turismo.Entre las industrias de P., además de las tradicionales de la alfarería y del vidrio, destacan la textil (tejidos de lana, yute y algodón, confecciones, alfombras, géneros de punto, bordados, esta última asimismo tradicional), la del calzado y las relacionadas con ella, la química (superfosfatos sobre todo), la metalúrgica (astilleros, construcción y reparación de vagones y locomotoras, cerrajerías, carpintería metálica, fundiciones, fabricación de herramientas, etc.), la bisutería, etc. Pero lo que ha dado mayor impulso moderno a la ciudad de P. ha sido el turismo, con un crecimiento espectacular en los años posteriores a la II Guerra mundial. P. es, por último, el centro intelectual de las Baleares.De acuerdo con las cifras que arrojan diversos recuentos y apeos, la población de P. oscila entre 30 y 40.000 hab. durante los S. XVII y XVIII y la primera mitad del XIX; todavía en 1857 contaba con unos 50.000 hab., ascendiendo a 58.224 en 1877, 60.514 en 1887 y 63.937 en 1900. El impulso demográfico se acelera en el S. XX y particularmente en los últimos 10 años, a consecuencia del turismo: 88.262 hab. en 1930, 136.814 en 1950, 159.084 en 1960 y 234.098 en 1970; en esta última fecha vivían en P. el 50% de los habitantes de Mallorca (en 1900, el 25%). La inmigración ha contribuido de modo notorio al crecimiento de P.; ella explica asimismo algunas características de su estructura demográfica: importancia del grupo de jóvenes, elevación de la natalidad. Por lo que atañe a la estructura profesional de la población no es de extrañar, dado el peso del turismo, que predomine el sector terciario.A. FLORISTÁN SAMANES.
BIBL.: G. ALOMAR, La reforma de Palma. Hacia la renovación de una ciudad a través de un proceso de evolución creativa, Palma 1950; B. BARCELó, El Terreno. Geografía urbana de un barrio de Palma, "Bol. de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Palma de Mallorca", LXV (1963) 125-178; G. ROSELLÓ BORDOY, La evolución urbana de Palma en la Antigüedad, ib. LXI (1961) 121-139 y 182-197; A. PONS, Historia de Mallorca, Palma 1963.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.