Orientación Pedagógica I. Estudio General. EDUC.
Categoria:
Educación
Orientar significa indicar, señalar, mostrar el camino. Los sinónimos de orientar son: guiar, conducir, controlar, dirigir. El movimiento de o. p. constituye una de las realizaciones más significativas durante el pasado cuarto de siglo. El punto de partida lo encontramos en los trabajos de Frank Pearson, que se refieren exclusivamente al aspecto vocacional (V. VOCACIÓN I). Sin embargo, en lugar de limitar el uso del término al aspecto vocacional de la o., se identifica a ésta con todo el proceso educativo, perdiendo así mucho de su significado específico.La o. implica ayuda personal proporcionada por alguien. Su fundamento se encuentra en el hecho de que los seres humanos necesitan ayuda. La necesidad de ayuda siempre ha existido; pero los cambios sociales y económicos operados en la primera mitad del presente siglo han determinado un fuerte incremento en las demandas de instalación de servicios destinados a ofrecer ciertas formas de orientación. Estos cambios vienen determinados por: a) las condiciones del hogar; b) las condiciones de la mano de obra y de la industria; c) las variaciones de población; d) el aumento de la demanda de educación; e) las horas libres; f) las condiciones morales y religiosas; g) los cambios en la filosofía de la educación.Para Hoppock, orientar es: "ayudar a una persona a familiarizarse con un medio ambiente nuevo". Willey se refiere al proceso como de "entrada a un cambio ambiental". La o. ha sido concebida para asistir a una persona en sus decisiones respecto a donde quiere llegar, lo que desea hacer o la mejor manera para realizar lo que se propone. Su objetivo es promover el desarrollo personal intentando lograr que este proceso esté dirigido por el propio individuo.La educación (v.) es, esencialmente, un proceso que se da en los individuos y mediante el cual se producen cambios en ellos, o, todavía mejor, con cuyo concurso el individuo se transforma (v. A. J. Dones, o. c. en bibl.), Algunos autores juzgan la educación y la o. como dos procesos distintos y separados. Sin embargo, una aislamiento tal es imposible sin quebrantar la naturaleza esencial de la educación. Actualmente, la discrepancia se produce entre los que consideran como sinónimos los dos términos y los que estiman la o. como un aspecto y elemento fundamental en el proceso educativo. La educación interviene en el curso total del desarrollo humano. Desde este punto de vista, consiste en el esfuerzo consciente de la sociedad, dirigido a potenciar y preparar al individuo para que éste pueda incorporarse a la misma, perfeccionarse y, de esta manera, alcanzar su más alto desarrollo personal.Los tipos de problemas que afrontan los individuos son tan complejos y están implicados de tal manera en la vida social y económica de la comunidad y de la nación, que el individuo no puede resolverlos por sí solo, es preciso proporcionarle alguna forma de asistencia organizada. Estas situaciones constituyen el campo de la orientación. Por otra parte, los problemas cubren el curso entero de la vida, desde la infancia hasta la vejez. Los problemas propios de la niñez, la juventud, la madurez y la vejez difieren en naturaleza e intensidad. Los estudios realizados ponen de manifiesto una extraordinaria variación en la cantidad de los problemas. Desde G. Stanley Hall hasta nuestros días, se han ensayado muchas clasificaciones de problemas, aunque, en el mejor de los casos, la clasificación no resulta satisfactoria, pues tanto las circunstancias como los problemas son demasiado variados para aceptar su distribución en compartimientos estancos. El problema de elegir una escuela o escoger una profesión está relacionado, casi siempre, a cuestiones tales como recursos económicos, personalidad, salud, familia, domicilio, etc.Podemos, pues, afirmar con seguridad la naturaleza compleja e interrelacionada de los problemas que afectan al sujeto. Por ello, la posición del orientador se inicia con la consideración del problema tal como lo ve o lo percibe el consultante. Presenta así mismo la o. diferentes facetas o aspectos: en el colegio, la social, de liderazgo, cívica y moral; en relación con la familia, la salud, la vida espiritual, religiosa y moral y la utilización del tiempo libre.Orientación y asistencia personal. El término "asistencia personal" aparece cada vez con mayor frecuencia en los estudios y trabajos sobre servicios vinculados más o menos estrechamente con la o.; tal hecho ha provocado una considerable confusión. "Orientación" se emplea para mencionar un tipo de servicio personal en los ciclos escolares elemental y secundario. "Asistencia personal" se aplica a servicios que funcionan en los establecimientos mercantiles e industriales y en las distintas formas de organismos que dirigen el trabajo. Un objetivo concreto que se le asigna a este término es el de "asistir al individuo para que éste alcance una eficacia creciente en la actividad a la cual se halla dedicado". En la industria, esto significa "aumentar su eficacia como trabajador". En las fuerzas armadas, "aumentar su eficacia como integrante de aquéllas". En la escuela, "aumentar la eficacia como educando y miembro de la escuela".En la empresa industrial es donde las experiencias de "adaptación del trabajador al empleo" se han realizado más extensa y concienzudamente, dando lugar a diversas técnicas y ciencias. Dentro de las primeras podemos englobar la organización del trabajo; dentro de las segundas, a la psicología industrial (v.). Con timidez, los dirigentes de empresa comienzan a comprender que la asistencia personal debe preocuparse más por el bienestar del trabajador, independientemente de los problemas vinculados con la eficiencia en la producción.El órgano gestor de la asistencia personal en la empresa es el asistente social (v. ASISTENCIA SOCIAL). Los asistentes sociales reconocen, en grado creciente, las similitudes esenciales de sus propósitos y objetivos con los de la propia escuela. Ello nos lleva a afirmar la similitud fundamental entre la asistencia personal y la orientación. Strang mantiene, en este sentido, que la o. constituye el principal "aspecto asistencial del trabajo personal".Clases de orientación. Es imposible confeccionar una clasificación rígida de los problemas a los que la o. atiende. Con frecuencia se hallan tan ligados entre sí que resulta impracticable separarlos de manera alguna. Sus causas enraízan profundamente en la naturaleza y el ambiente del individuo. Arthur I. Dones nos ofrece en su obra una lista amplia de los problemas que afectan al individuo, diversificando de este modo la o. en ocho apartados: 1) salud y desarrollo físico; 2) hogar y relaciones familiares; 3) tiempo libre; 4) personalidad; 5) credo y vida religiosa; 6) escuela; 7) vida social; 8) vocacional. Enraíza, pues, el citado autor la naturaleza de los problemas con los tipos de orientación.Algunos autores argumentan que la o. vocacional incluye todas las formas de o. y que, por tanto, ella debería ser convertida en el núcleo central. Sin embargo, la educación no presenta con exclusividad el aspecto vocacional, ya que no se preocupa meramente por la preparación necesaria para desempeñar un trabajo u oficio; se interesa por el desarrollo de los individuos según un criterio global que abarca todos sus aspectos. Por otra parte, tendremos continuamente presente que todas las formas de o. están interrelacionadas, que cada una comprende una consideración del individuo como un todo y no solamente aquella parte objeto de elección en un momento determinado. Aunque la escuela moderna se encuentra en condiciones para asumir la mayor parte de la responsabilidad respecto de los problemas que se le presentan al escolar, no atiende, sin embargo, adecuadamente a determinados problemas de tratamiento específico, puesto que requieren métodos especializados que el maestro común no posee. En consecuencia, reclaman personal capacitado para su satisfactoria resolución. De ahí que se haga necesaria la estrecha colaboración entre el cuerpo de directores y profesores por una parte y los asistentes personales por otra. Si se requiere que la o. sea efectiva, ambos conjuntos de especialistas deben complementarse en sus tareas.Fines de la orientación. Todas las formas de o. tienen un propósito común: preparar al individuo para que elija, se adapte e interprete inteligentemente en las situaciones difíciles de su vida. En general, esto se obtiene a través de: 1) la información que se le ayuda a conseguir; 2) hábitos, técnicas, aptitudes, ideales e intereses para cuyo desarrollo se le asiste; y 3) consejos adecuados mediante asistencia directa en el proceso de sus elecciones, adaptaciones e interpretaciones. El punto de vista es siempre el mismo: dar la asistencia que cada sujeto necesita y administrarla de tal suerte que éste aumente su capacidad para resolver sus problemas sin ayuda.Las principales formas que asume la colaboración en el proceso educativo son las siguientes: 1) la absoluta subordinación de las elecciones respecto de los hechos que les sirven de base; 2) el valor de la experiencia como un factor de las elecciones acertadas; 3) la necesidad de ampliar el área de intereses, de tal manera que el sujeto pueda tener la oportunidad de desarrollar la suficiente cantidad de intereses sobre los cuales fundamentar sus elecciones; 4) la importancia del asesoramiento competente y el contacto personal con el educando.Métodos de investigación. Es necesario distinguir con claridad entre la investigación llevada a cabo por expertos y la que emprenden los estudiantes bajo la guía de sus profesores. Mientras que la primera se dirige al descubrimiento de nuevas verdades, la segunda se mueve en el ejercicio práctico de las verdades conocidas.Lo mismo que no puede hacerse una distinción rígida entre las diversas etapas de o., tampoco es posible diferenciar con claridad los métodos de investigación del individuo que se emplean para su orientación. Tanto la psicología como en determinados casos la psiquiatría vierten su metodología en el campo de la orientación. A ellas acudimos para citar, sin ánimo exhaustivo, algunos de los procedimientos más utilizados en el conocimiento del sujeto. Entre los que mayor atención merecen encontramos los tests (v.), que si en general podemos dividirlos en orales y escritos, asumen características propias cuando tratamos de aplicarlos a una faceta concreta del individuo. Junto a ellos, señalaremos los registros, las listas y la entrevista como más significativos.La aplicación concreta de un sistema u otro queda siempre a elección del asesor, consejero o médico, que son los que en definitiva valoran la oportunidad y conveniencia del método, a la vista de las circunstancias que concurren y la finalidad a conseguir. Pero es preciso resaltar en todo proceso de o. la necesidad que tiene el asesor de contar con la máxima colaboración del sujeto, sin la cual sería totalmente imposible el logro de un resultado satisfactorio en la función orientadora. Sería interesante señalar, por último, que es el individuo el fin fundamental de la o. y que, por tanto, la metodología aplicable en orden a su perfección ha de plegarse a sus propias y personales características.V. t.: II y III;EDUCACIÓN;RENDIMIENTO ESCOLAR;ESTUDIO II; PEDAGOGÍA III; APRENDIZAJE I.PILAR DEL CASTILLO.
BIBL.: K. JEANDROS, Orientación vocacional y profesional, Buenos Aires 1959; J. MALLAR, orientación funcional y formación profesional, Madrid 1956; A. J. JONES, Principios de orientación, Buenos Aires 1964; R. H. KNAPP, Orientación del escolar, Madrid 1966.
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