Oración Gramatical I. Concepto y Clases. LIT.
Categoria:
Literatura
Concepto. Nuestro sentimiento de hablantes reconoce en el habla-una unidad expresiva, que los autores han caracterizado de diversos modos y que se conoce con el nombre de o. g. Es una unidad compleja y multifacetada, que puede ser vitalmente conocida, y en parte también descrita, pero nunca estrictamente definida como objeto real. En la configuración de la categoría oracional intervienen fundamentalmente tres clases de elementos: contenido significativo, forma y aspecto fónico. El primero ha sido el más utilizado para su definición y clasificación, pero es el segundo el que la Lingüística contemporánea prefiere. Definir la o. g. es un problema tan complejo que en una rápida ojeada histórica podríamos recoger fácilmente más, de 200 definiciones diferentes. Tal diversidad de opiniones responde a los diferentes puntos de vista sobre el objeto (unos intentan definirlo sobre la base de su forma o estructura, otros atienden al contenido semántico, otros se apoyan en ambos aspectos) y al distinto plano de ubicación del mismo (unos lo sitúan en el plano de la lengua, otros en el del habla).Criterios reconocidos. 1) Entre los gramáticos que atienden a la forma o estructura gramatical están aquellos que consideran o. g. la expresión que consta de sujeto y predicado -punto de vista sintáctico- (R. A. Española, Ch. Bally), p. ej.: Juan come, y también aquéllos para los que constituye o. g. un verbo en forma personal -punto de vista morfológico- (Gil¡ Gaya, Galichet), p. ej.: come. Estas dos definiciones están situadas en el plano de la lengua, desvinculada del hablante y de la situación. Tanto las o. impersonales (llueve), como las unimembres (¡fuego!) han sido serias objeciones enfrentadas a estos criterios; ellas han sido resueltas por medio de los llamados elementos elípticos en el primer caso; en el segundo, formando con tales expresiones grupos especiales denominados "equivalentes de oración", "condensaciones oracionales" u "oraciones abreviadas".2)La definición de o. g. tradicional, másantiguay abundante en la historia de la Lingüística, es la que se basa en el contenido semántico.Comparten este criterio los gramáticos que miran a la integridad e independencia del sentido (Dionisio de Tracia: o. es una reunión de palabras que denota un sentido autosuficiente; definición tradicional: o. es una reunión de palabras con sentido completo; Jespersen: la o. es una expresión humana relativamente completa e independiente; Bühler: frases son las unidades de sentido -mínimas independientes- del habla); aquellos que atienden al proceso psíquico generador de la palabra (Paul: es la expresión lingüística, el símbolo que indica que en el habla del hablante se ha operado la combinación de varias representaciones o grupos de representaciones...; Vdundt: es la expresión lingüística de la descomposición intencional de una representación total en sus elementos lógicamente relacionados; Vendryes: la forma con que la imagen verbal se expresa y se percibe por medio de los sentidos); aquellos que consideran esencial el propósito del hablante (Gardiner: la o, es una palabra o conjunto de palabras que revela un propósito inteligible; Kretschmer: la o. es una expresión hablada mediante la cual se resuelve un afecto o un acto de voluntad); y los que atienden concretamente al aspecto modal, que coincide en su formulación con la o. de estructura sujetopredicado (R. A. Española: o. g. es la expresión de un juicio lógico, o sea, la manifestación oral del acto del entendimiento en virtud del cual afirmamos una cosa -predicado- de otra -sujeto-).3) Algunos lingüistas se apoyan en la estructura y en el significado a la vez (Ríes: la o. es una unidad mínima del habla formada gramaticalmente, que expresa su contenido en vista de su relación con la realidad; Bello: se llama o. toda proposición o conjunto de proposiciones que forma sentido completo -siendo aquí proposición la unión de sujeto y predicado-).4) Finalmente, lingüistas eminentes niegan el concepto de oración gramatical por lo menos tal como es entendido tradicionalmente (Croce: la expresión es un todo indivisible; admite la o. como organismo expresivo desentido completo que comprende a la par una exclamación simple y un vasto poema. Hjelmslev y otros estructuralistas no le reconocen carácter lingüístico, por entender que no es caracterizable formalmente).
Opinión de los lingüistas contemporáneos. La Lingüística contemporánea, en sus varias vertientes, elige el punto de vista funcional-formal para definir y delimitar la o. g. Así, L. 1. Piccardo, en 1954, ya afirmaba que "un examen atento de aquellas expresiones a las cuales la mayoría de los autores, desde distintos puntos de vista, confieren la calidad de oración permite descubrir un rango formal, si no constante (lo que sería imposible, dados los distintos enfoques personales) sí presente las más de las veces: la autonomía sintáctica"; y añade: "las expresiones con posibilidad de autonomía sintáctica se mueven entre dos extremos opuestos. En uno de dichos extremos está la palabra, es decir, el menor conjunto fónico capaz de constituir un acto lingüístico ( ¡Pedro! , ¿yo?, ¡adiós...! ); en el otro extremo, está el sintagma constituido por sujeto-predicado, que representa las máximas posibilidades de agrupamientos solidarios, pues en él caben todos los demás sintagmas" (o. c. en bibl., 153-154).Este criterio, según el mismo Piccardo reconoce, coincide sustancialmente con el sustentado por L. Bloomfield, lingüista norteamericano, para quien o. es "toda forma lingüística en posición absoluta, es decir, no incluida en una forma lingüística más amplia" (Language, Nueva York 1933, 170). Objetivamente considerado, el criterio de Bloomfield, se observa, ha sido ampliamente aceptado por eminentes lingüistas posteriores. Así, Lyons considera la o. como "la unidad más grande de descripción gramatical", utilizando para su delimitación y clasificación un criterio distribucional (o. c. en bibl., 178 ss.), y Ch. F. Hockett la define como "una forma gramatical que no está en construcción con ninguna otra forma gramatical" (o. c. en bibl., 201).Entre los lingüistas europeos, B. Pottier designa como unidad del análisis sintáctico el enunciado, caracterizado en español por la combinación de un elemento de función nominal con un elemento de función verbal; expresados ambos por sintagmas nominales y verbales, respectivamente. El sintagma nominal (SN) está formado por un grupo sustantival (gS) y sus adjuntos (grupo adjetival -gA-). El sintagma verbal (SV) está formado por un grupo verbal (gV) y sus adjuntos (gA). A ellos hay que añadir el sintagma circunstancial (SC) constituido por un SN por intermedio de un relator. P. ej.: Los perros (gS) hambrientos (gA) se fueron acercando (gV) lentamente (gA) en la noche (SC) (Gramática del español, Madrid 1971; 16 ss.).A. Martinet considera como "elemento esencial del enunciado el sintagma predicativo, sintagma independiente que puede constituir el mensaje por sí mismo al desaparecer los complementos". En español -dice- para expresar este mensaje se precisa un contexto, integrado por sujeto y predicado; excepto en los mandatos, insultos o saludos ( ¡ve!, ¡traidor!, ¡salud! ). El predicado se compone de un monema predicativo (v. MORFEMAS) a cuyo alrededor se organiza la frase y por relación al que los demás elementos constitutivos caracterizan su función. Utiliza el criterio de expansión para designar las adiciones no sólo al núcleo central del enunciado, sino también a cada uno de los tipos de elementos complementarios. Expansión es todo lo que no es indispensable. En un enunciado todo puede ser expansión del monema predi. cativo, excepto los elementos indispensables para la actualización de ese monema -el sujeto- (cfr. o. c. en bibl., 153 ss.).Entre los gramáticos eminentes que estudian la lengua española, M. Manacorda de Rosetti considera o. "un conjunto de palabras que tiene unidad de sentido y autonomía sintáctica"; distinguiéndola de la proposición, que no tiene autonomía sintáctica y está incluida en una construcción mayor (La Gramática estructural en la escuela secundaria, Buenos Aires 1964, 35 ss.). E. Alarcos Llorach, siguiendo al maestro danés Hjelmslev, en la fase de madurez de su evolución teórica, no habla de o. sino de nexo; definiéndolo como "una reunión de sintagmas caracterizados como un todo por morfemas extensos" (o. c. en bibl., 60).Clases de oraciones. Los tipos de o. pueden determinarse en una lengua bien por su estructura interna, bien por su distribución en unidades superiores. En líneas generales, se puede hablar de o. simple y compuesta. Se entiende por o. simple la constituida por un solo sujeto y un solo predicado, una sola unidad de sentido -un solo juicio- o en el esquema estructural, según F. Rodríguez Adrados, "un grupo de palabras de determinadas clases que están entre sí en determinadas funciones y relaciones, expresadas a su vez por una diversidad de procedimientos formales según las lenguas" (o. c. en bibl., 324 ss.).El criterio tradicional clasifica las o. simples del español: a) según la calidad psicológica del juicio, en exclamativas (¡cuánto me alegro! o ¡bravo!), de posibilidad (serán las diez), interrogativas (¿ha llegado tu padre?), aseverativas, enunciativas o declarativas (este árbol no dará fruto), optativas y exhortativas ( ¡ojalá llueva! ; en paz descanse); b) según la naturaleza del predicado, en atributivas y predicativas. En las o. atributivas, el predicado es una cualidad del sujeto expresada por medio de un sustantivo (Pedro es médico), un adjetivo (Pedro es alto), una frase adjetiva (Pedro es el que sabes) y, en general, por palabras o frases de valor nominal. Los verbos ser y estar que emplea el español en esta clase de o. se llaman copulativos. Son atributivas igualmente las sentencias en las que no aparece el verbo copulativo (el mejor camino, el recto) y las o. interrogativas y exclamativas en las que los sentimientos dominantes abrevian el recorrido normal de la frase u o. g. (¡qué tonto!, ¡qué bien!). Se emplean también otros verbos y frases verbales con valor copulativo, tales como parecer, permanecer, venir, etc. (parece un general). Por otra parte, los verbos ser y estar pueden ser utilizados en uso no copulativo, con significado de suceder, existir, ocurrir, etc., en el caso de ser (sea lo que sea), y de presencia o permanencia, en el caso de estar (no está en casa).En las o. predicativas, el predicado expresa un fenómeno, una transformación en la que el sujeto participa. La palabra esencial es el verbo; por ello se dice que el predicado es verbal, en tanto que en las atributivas el predicado se denomina nominal. Las o. predicativas se clasifican en transitivas, si el verbo lleva un complemento que redondea su sentido (Pedro come pan), e intransitivas si el verbo es de predicación completa (Pedro murió). En ambas clases de o. el sujeto realiza la acción, por lo que se denomina agente y a la o. se la llama activa; pero hay o. en las que el interés principal del que habla está en el objeto de la acción y no en el sujeto. Estas o. son las llamadas pasivas, su sujeto es paciente, y lo normal es que lleven el verbo en voz pasiva. Si llevan expresado el agente o productor de la acción, se denominan primeras de pasiva (la batalla fue ganada por los soldados); si no lo llevan, se denominan segundas de pasiva (la batalla fue ganada), y pasivas reflejas son las que llevan "se" y el verbo en voz activa (se ganó la batalla).Hay un grupo de o. en las que el sujeto es agente, porque realiza la acción, y, a la vez, es paciente, porque la recibe. Son las o. reflexivas, en las que la acción realizada por el sujeto recae sobre 61 mismo (Pedro se lava -directa-, y Pedro se lava las manos -indirecta-), y las o. recíprocas, en las que dos o más sujetos ejecutan la acción y a la vez la reciben mutuamente (el niño y la niña se pelearon).Finalmente, las o. impersonales expresan fenómenos naturales, como llover, nevar, tronar, etc. (llueve), o bien son consideradas impersonales todas aquellas o. formadas por verbos transitivos o intransitivos en las que se desconoce el sujeto (llaman a la puerta), se calla intencionadamente (me han regalado un reloj), o bien carece de interés para los interlocutores (no me dejaron .pasar). Forman grupo especial las o. impersonales con "se" (se ayuda a los estudiantes).Tanto las o. atributivas como las predicativas completan su sentido por medio de los complementos; los más importantes son: los del sujeto: sustantivo con preposición (el perro del hortelano), sustantivo sin preposición (Madrid capital), adjetivo (el perro hambriento); complementos del verbo: directo (quiero pan), indirecto (quiero pan para mi perro), circunstancial (estudio en el jardín); complemento de otro complemento (el perro del hortelano vecino) (S. Gil¡ Gaya, Curso superior de sintaxis española, 9 ed. Barcelona 1964, 17 ss.).Desde el punto de vista de la gramática estructural, la segmentación de las o. por el sentido parece poco viable; una unidad de sentido tiende a concebirse como un todo, no como un agregado de partes; y el sentido viene condicionado por el contexto. La segmentación con criterio funcional se basa en la escisión de elementos no imprescindibles del mensaje. F. Rodríguez Adrados propone aprovechar al máximo las marcas (rasgos distintivos) fonológicos y morfológicos de la o. (o. c., 334 ss.). Así, respecto al español, dicho autor habla de: A) Clases centrales: I. Clases nominales: a) un nombre solo (¡fuego!); b) un nombre con un nombre o adjetivo conectado con 61 (año de nieves, año de bienes); c) el tipo anterior con un verbo copulativo (yo estoy cansado); d) un nombre con predicado nominal y verbo predicativo intransitivo que es determinado por él al mismo tiempo que el sujeto (¡corre rápido! ).- II. Clases verbales: o. sin sujeto (¡ven!; lo dicen). III. Clases nominales-verbales: sujeto y verbo. 1) Intransitivas: el verbo no lleva complementos (el río suena); 2) con complementos (dar pan al pobre); 3) construcciones predicativas: a) con adjetivo predicativo en nominativo (corre rápido); b) con adjetivo predicativo en otro caso (hallé la caja vacía); 4) construcciones con orientación de la acción respecto al sujeto. Grupo heterogéneo que comprende las formas reflexivas (61 se lava) y algunas intransitivas pronominales (él se marcha); 5) otras construcciones: voz pasiva, interrogativas, exclamativas, cte., pues tienen marcas formales propias. B) Clases marginales: o. determinadas contextualmente, formalmente defectivas. Sólo se convierten en o. por efecto del contexto externo o del verbal, comúnmente introducido por el interlocutor (sí; no; bien; mañana; quizá...).O. compuestas son las que están integradas por más de un predicado verbal o bien aparecen relacionadas con otra construcción. Clases de o. compuestas son: coordinadas -si están al mismo nivel sintáctico- y subordinadas -si están en diferente plano sintáctico-.V. t.: II; COORDINACIÓN GRAMATICAL;SINTAXIS;SUBORDINACIÓN GRAMATICAL; YUXTAPOSICIÓN GRAMATICAL.M. P. GARCÍA MADRAZO.
BIBL.: Además de la citada en el texto, L. I. PICCARDO, El concepto de oración, "Rev. de la Facultad de Humanidades y Cien
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.