Óleos, Santos REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
Son aceite de oliva bendecido por el Obispo. En la liturgia cristiana se emplean tres clases de ó.: el ó. de los catecúmenos, para el Bautismo, Ordenación sacerdotal, consagración de altares y del agua bautismal; el santo Crisma (mezcla de 6. y bálsamo), para la unción posbautismal, Confirmación y consagración de obispos, iglesias, altares, vasos sagrados, campanas y agua bautismal; y el ó. de los enfermos para el sacramento de la Unción de enfermos. Los tres se bendicen dentro de una misa especial (missa crismatis) el jueves Santo (v. SEMANA SANTA) y se renuevan todos los años. El Ritual romano (II,1, 50 ss.) prescribe que las anforitas que contienen los santos ó. han de ser de plata o estaño, con las iniciales (OC, SC, Ol) bien claras y que se guarden bajo llave en la sacristía o en el batisterio.El aceite tiene unas virtudes naturales (lenitiva, penetrativa...) aptas para simbolizar conceptos sagrados; de ahí que lo hayan empleado muchas religiones (v. t. SIMBOLISMO RELIGIOSO III, 4). En Egipto se ungía a los sacerdotes; griegos y romanos ungen las estatuas de los dioses, las víctimas del sacrificio, las aras sagradas. Entre aztecas e hindúes hallamos también la unción de víctimas, templos y vasos rituales. Los hebreos ungían a sus reyes y derramaban 6. abundante sobre el altar, el tabernáculo y en la cabeza de los sacerdotes. Jesucristo (v.) es el ungido por antonomasia, pues las palabras mesiah (aramea) y cristos (griega) significan ungido (v. t. UNCIÓN).Óleo de los enfermos. En el N. T. los Apóstoles sanan a muchos enfermos ungiéndoles con ó. (Mc 13), y el apóstol Santiago menciona la unción como materia del sacramento de los enfermos: "¿Alguno de vosotros enferma? Haga llamar a los presbíteros de la iglesia y oren sobre él, ungiéndole con óleo en el nombre del Señor" (Iac 5,14). Fuera del N. T., la primera mención del 6. sacramental se encuentra ya en la Didajé: "Te damos gracias, Padre santo, por el óleo de la unción que tú nos manifestaste por Jesucristo tu siervo" (X,7). Durante la Edad Media será muy variable el número de unciones en el sacramento de la unión de enfermos. En ciertos lugares se ungen todos los miembros del enfermo e intervienen varios sacerdotes. El Ritual romano establece siete unciones dobles; pudiéndose omitir varias. Hasta el s. xii, los fieles podían llevarse el 6. de los enfermos a sus casas, y tomarlo, ungirse con él o ungir a los demás, como medio de pedir al Señor la curación (PL 20,559) (v. UNCIÓN DE LOS ENFERMOS).
Óleo de los catecúmenos. El libro De Sacramentis, atribuido a S. Ambrosio aunque redactado en el s. v, dice que el catecúmeno (v.) es ungido como atleta de Cristo (I,2). En otras fuentes, el 6. de los catecúmenos es llamado "óleo de conjuro" contra el demonio. En Oriente ungían todo el cuerpo, y para la unción de las mujeres actuaban diaconisas. El uso del ó. de los catecúmenos para el Orden sagrado es de origen galicano. Se ungía la cabeza del obispo, cabeza y manos del presbítero y manos del diácono. El papa Nicolás I (m. 867) escribe al obispo de Bourges que la Iglesia romana no practica tales unciones (PL 119,884); pero, pocos años después, las Ordines Romani ya mencionan la unión en los presbíteros. Fue costumbre medieval la de ungir a los reyes. Entre las primeras noticias tenemos la del rey Wamba (PL 96,765). A los penitentes, después de la confesión, se les confiere el " oleum sanctae reconciliationis". Los bautizados reciben una segunda unción con el crisma; la menciona Tertuliano al del s. III (De resurrectione carnis, 8: PL 2,852); la hacía el sacerdote en la cabeza (in cerebro dirá luego el Gelasiano). Era una unción distinta de la que da el obispo al confirmar (v. BAUTISMO; ORDEN, SACRAMENTO DEL).Santo Crisma. Al principio sólo se confirma con la imposición de manos; lo vemos en los Hechos de los Apóstoles, y consta en el Conc. de Elvira (c. 38, Denz.Sch. 120) a principios ’del s. iv. Sin embargo, un siglo antes, Hipólito menciona el "óleo santificado" en la Confirmación. En el s. v era ciertamente de uso general. La costumbre de mezclarlo con bálsamo aparece en el siglo siguiente. Los orientales le agregan varias sustancias aromáticas, y le llaman myrom (perfume) (v. CONFIRMACIÓN). Además de las consagraciones de altares y vasos sagradas, el crisma tenía otro uso en la Roma del s. IX: entre otras honras fúnebres, se ungía con crisma a los cadáveres.La bendición de los ó. no tenía al principio fecha fija. Primero se bendicen en el momento de usarlos; luego, se tantean distintas fechas. La bendición de los tres 6. en la misa de jueves Santo comienza en el s. VIII.J. FERRANDO ROIG.
BIBL.: C. CALLEIVAERT, Ltia sacris oleis, "Collectanea Brugensis", 20 (1920) 478-482; P. DE PUNIET, Llu cite des processions á la consécration des saintes huiles, "Rassegna Gregoriana" (1909) 343360; G. MARTIMORT, La catéchése de la bénédiction des saintes huiles, "La Maison Dieu", 41 (1955) 69-72 (en el mismo vol. se encuentran otros estudios sobre los ó. santos); H. A. P. SCIIMIDT, Hebdomada Sancta, II, Roma 1957, 758-766 (fuentes históricas y literarias de las fórmulas de bendición de los ó. santos); F. CABROL, Huil, en DACL 8,2777-2791.
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