Oferta, Teoría de la ECON.
Categoria:
Economía
La o. concurre con la demanda (v.) en la determinación del precio (v.) en el mercado (v.). La tabla de oferta recoge las cantidades máximas que un oferente (o el conjunto de ellos) está dispuesto a vender a cada precio posible, o los precios mínimos que pedirá para cada cantidad que desee vender (aunque ambas definiciones no vienen a coincidir cuando la tabla de o. es "anormal" o "atípica"). Su representación gráfica es la curva de oferta.La tabla depende de una multiplicidad de factores: el precio de venta del producto, los objetivos de la empresa productora (bienes que está dispuesta a producir, riesgos que desea asumir, etc.), el precio de otros bienes conexos (en principio, si aumentan esos precios disminuirá la o. del bien de que se trate), los costes de producción (que dependen, fundamentalmente, de las condiciones técnicas de la producción y de los precios de los factores empleados), etc. La consideración de todos estos determinantes lleva a una función de oferta del tipo:q=f(P, P1, P2, ..., rl, r2, ..., G, T)
en que q es la cantidad ofrecida del bien de que se trate; p su precio; pi, p2, ... los precios de otros bienes conexos; r1, r2, ... los de los factores usados; G los "gustos" de la empresa y otras influencias, y T la tecnología utilizada.
De entre todos estos factores, el más importante es el precio del bien en cuestión; de ahí que la definición de tabla de o. sólo haga referencia a él, con lo que la función de o. se convierte en:q =F(P),
permaneciendo lo demás constante. Lo normal es que sea una función creciente (al elevarse el precio, aumenta la cantidad ofrecida).
Hay que distinguir entre la tabla de o. y la cantidad ofrecida, de manera similar a como se hizo en la demanda (v.). La cantidad ofrecida es el número de unidades de un bien que se está dispuesto a lanzar al mercado a cada precio. La distinción es importante, porque permite distinguir entre "movimientos a lo largo de la curva" y "desplazamientos de la curva". Los primeros tienen lugar cuando varía el precio; los segundos, cuando se altera algún otro factor relevante (p. ej., si aumentan los precios de los factores productivos, la curva de o. del producto se desplazará hacia arriba).No en todos los mercados se puede identificar una tabla de o.: en los que no gozan de competencia (monopolio, oligopolio, mercados sujetos a planificación central, etcétera) hay que hablar más bien de un punto de oferta, que señala la voluntad de vender una determinada cantidad a un precio dado, sin otras alternativas.Hay que distinguir entre la tabla de o. de una empresa y la del mercado. Esta última procede de la adición de las tablas de todas las empresas incluidas en el mismo; su análisis obliga a tomar en consideración las economías externas (v.) que pueden tener lugar.Oferta y costes. La teoría económica suele ligar la tabla de o. a las curvas de costes (v.) de las empresas. A éstas les resulta beneficioso producir en tanto el aumento de ingresos resultante de vender una unidad adicional (ingreso marginal) sea superior o igual al aumento de costes resultante de producir esa unidad adicional (coste marginal). Es decir, compararán su curva de costes marginales con la de ingresos marginales, para determinar la cantidad que les conviene producir: de ahí que, en condiciones de competencia, la curva de o. coincida con la de los costes marginales. Ahora bien, hay un límite inferior a esta curva: cuando el precio sea tan bajo que no cubra los costes variables medios a corto plazo (los costes totales medios, a largo plazo), la empresa preferirá, teóricamente, cerrar antes que producir. Por tanto, la curva de costes marginales, por encima del punto en que corta a la de costes variables medios (a largo plazo, a la curva de costes totales medios), constituye la curva de o.La sensibilidad de la curva de o. a las variaciones del precio se puede medir mediante la elasticidad (v.) de la o., que viene a ser el porcentaje en que varía la cantidad ofrecida al cambiar el precio en un porcentaje dado. El concepto de elasticidad tiene menor aplicación en la teoría de la o. que en la de la demanda, en que se vinculaba a los cambios en el ingreso o gasto. Sin embargo, tiene interés cuando se trata de analizar la reacción de la o. a corto y a largo plazo. A muy corto plazo (aquel periodo de tiempo en que la cantidad disponible de un bien no almacenable no puede aumentar), la curva de o. será totalmente rígida y la cantidad disponible se venderá al precio que señale la demanda (es decir, la curva de o. será vertical). A medida que el plazo sea más largo, la curva se irá haciendo más elástica, conforme la cantidad disponible vaya aumentando (lo cual dependerá de la capacidad de producción, de la movilidad de los factores, etc.); la introducción de los stocks contribuye también a una mayor elasticidad o sensibilidad de la o. a los cambios en los precios.La oferta de factores productivos. El concepto de o. puede aplicarse tanto a los bienes producidos por las empresas como a otros no producidos (el trabajo, la tierra, etc.) y a los producidos en épocas anteriores (los bienes almacenables, las obras de arte, etc.). La o. de los factores productivos es particularmente importante, porque contribuye, junto con la demanda de las empresas, a formar los salarios, el tipo de interés, la renta de la tierra, etc. Precisamente es en la o. de trabajo donde se da, con más frecuencia, la curva de o. "anormal" o "atípica" (aunque aparece también en otros bienes, sobre todo si son no almacenables y constituyen la única o casi única fuente de renta para su oferente, como ocurre, precisamente, con el trabajo).La fig. 2 representa una forma idealizada de curva de o. anormal de trabajo. Para salarios inferiores al OA, no hay o. de trabajo: el coste de trabajar es superior al ingreso que se recibe. Cuando el salario oscila entre el OA y el OB, un aumento de la remuneración da lugar a una reducción de las horas trabajadas. Este fenómeno, típico de ciertas economías subdesarrolladas, se relaciona con la falta de incentivos económicos para el trabajo: p. ej., porque no hay bienes de consumo que procurarse con las rentas superiores obtenidas al trabajar más horas. Entre las tasas OB y OC, la reacción a los incentivos económicos vuelve a ser la esperada: la curva de o. es normal. Cuando el salario supera a OC, el coste de trabajar más horas se hace muy elevado (porque las escasas horas de ocio y la elevada renta invitan a incrementar ese ocio); la o. de trabajo se hace de nuevo "atípica".La o. de trabajo, como la de otros factores productivos, se puede explicar con los mismos criterios que la o. de bienes. Lo que en ésta eran costes de producción, serán ahora "costes de oportunidad": el trabajador, p. ej., valora su tiempo de acuerdo con los costes directos de su actividad (cansancio, ambiente de trabajo, seguridad del empleo, etc.) y con las alternativas que pierde, que son también costes suyos (renuncia al ocio, a trabajar por cuenta propia, etc.). Por último, cuando se observe la o. de trabajo en concreto, debe tenerse en cuenta el papel de los grupos no competitivos (sindicatos), que afectarán a su elasticidad respecto del salario.ANTONIO ARGANDOÑA.
BIBL.: La teoría elemental de la o. puede verse en R. BARRE, Economía política, 5 ed. Barcelona 1967, 1, parte 1, tít. II, y II, parte 2; R. G. LIPSEY, Introducción a la Economía positiva, 3 ed. Barcelona 1969, cap. 8, 10, 17-21, 29, 30, 32 y 34; P. A. SAMUELSON, Curso de Economía moderna, 16 ed. Madrid 1968, cap. 4, 7, 19, 20, 22, 23, 26 y 27. Para un tratamiento superior, v. J. CASTAÑEDA, Lecciones de Teoría económica, Madrid 1968, lec. 23, 24, 26, 27 y 55; M. FRIEDMAN, Teoría de los precios, Madrid 1962, cap. 2, 5, 6 y 11. También los cap. 9 a 13 de G. J. STIGLER y K. E. BOULDING (ed.), Ensayos sobre la teoría de los precios, Madrid 1960 (sobre todo el 10; el 13 analiza los problemas empíricos de cálculo de curvas de costes y de oferta).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.