Oaxaca III. Arte. GEOG.
Categoria:
Geografía
La capital del Estado de O., importante centro comercial de la época actual, fue dotada, desde los primeros años de la conquista, de importantes edificios. Confiada la comarca a los dominicos para que fuese evangelizada, éstos levantaron obras de primer orden como el monasterio de Santo Domingo. La construcción responde al tipo extendido en toda la región; la iglesia es de una nave con crucero y capillas y el claustro, de dos pisos, es uno de los más hermosos del Sur de Nueva España. La construcción del mismo se sitúa en el último cuarto del s. XVI, sucediendo a otro anterior, mucho más modesto e insuficiente. Fue en este periodo cuando se levantó la catedral, cuyo, estilo, estructura y elementos arquitectónicos se relacionan con los de las catedrales mexicanas construidas en esa centuria. Aunque el edificio conserva buena parte de su carácter original, fue reconstruido en el s. XVIII, como consecuencia del florecimiento artístico que se desarrolló en ese siglo.En el s. XVII O. fue centro de una de las manifestaciones artísticas más importantes de México: las yeserías. Enlazando con una tradición hispánica de hondo arraigo y como consecuencia del espíritu decorativo del barroco mexicano, en Puebla y O. se desarrolla una importante labor decorativa en yeso. La ornamentación hecha con este material en las bóvedas del crucero y coro de Santo Domingo es uno de los más expresivos ejemplos de un arte que, si bien cuenta con claros precedentes españoles, fue plenamente asimilado por la sensibilidad artística mexicana. Pero, junto con esta decoración en yeso hay que destacar la presencia, en las fachadas de sus iglesias, de una ornamentación en piedra, menuda y ligera, similar a la comentada de los yeseros. Es a esto a lo que se limita el barroco en O., como consecuencia de los problemas que los terremotos podían presentar a los alardes constructivos. En el s. XVII, las portadas de Santo Domingo y La Merced, y la posterior de S. Agustín (concluida en 1722) con decoración importante de escultura monumental, son ejemplos de interés para comprender el florecimiento artístico que se desarrolla durante la centuria siguiente. Fue entonces cuando se reconstruyó la catedral, en cuya fachada se hacían trabajos en el s. xix, como el remate central de la parte superior, realizándose otras obras de importancia como S. Felipe Neri y La Compañía.A la serie de edificios religiosos y a las obras realizadas para su adorno, se suman buen número de edificios civiles, con sus destacados tejaroces y portadas, como la llamada Casa de 1802.V. NIETO ALCAIDE.
BIBL.: D. ANGULO IÑIGUEZ, Historia del Arte hispanoamericano, Barcelona 1950-55.
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