Nueva Zelanda (new Zealand) III. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Los primeros maoríes (v.) llegaron en el s. X, aunque su asentamiento no debió de tener lugar hasta dos siglos más tarde. La gran migración se sitúa alrededor de 1350, y quizá se realizase en canoas ligeras desde las islas de Sociedad y Cook, estableciéndose primeramente en la isla del Norte. Las tribus maoríes eran portadoras de una cultura primitiva, basada en la agricultura rudimentaria, la caza y la pesca, si bien conocían técnicas avanzadas en la construcción de embarcaciones; su arte supremo era la guerra. También los polinesios, impulsados por guerras intestinas y la superpoblación de sus islas (v. POLINESIA III), arribaron a N. Z. en el s. xiv, asentándose en la isla del Norte.Su descubridor europeo fue el holandés Abel J. Tasman (v.; 1642), que denominó la costa occidental Tierra de los Estados; su redescubridor fue el inglés J. Cook (v.; 1769). La cultura maorí permaneció intacta, pese al contacto europeo, casi hasta principios del s. XIX, en que llegaron los balleneros (establecimientos de la bahía de las Islas y Akaroa); los traficantes de lino, madera, frutos y mujeres, que cambiaban por licores y armas; y los cazadores de focas. Ellos pusieron a los maoríes en relación con una civilización material superior; el proceso se aceleró sobre todo con la llegada de los misioneros, que aportaron nuevos conceptos espirituales que revolucionaron la sociedad maorí.El contacto europeo tuvo dos vertientes, pues si bien se introdujeron aperos nuevos de labranza en la agricultura, y maquinaria en la industria y la minería, el ron y las enfermedades importadas por los inmigrantes causaron grandes estragos, mientras el uso del fusil en las guerras intertribales diezmó la población nativa. Tanto los misioneros cristianos ingleses (1814) como los católicos (1838) activaron la evangelización y lucharon por extirpar el canibalismo y las cruentas luchas tribales, sin mucho éxito (v. IV). En 1833 Inglaterra nombró a James Busby para representarla en la bahía de las Islas, creando el primer establecimiento europeo de N. Z., y, ante los rumores de las apetencias francesas, se apresuró a declarar su soberanía.La colonización británica la realizaron compañías privilegiadas, como la Compañía de N. Z., patrocinada por E. G. Wakefield (1840), que fundó establecimientos en New Plymouth (1841), Nelson (1842), Dunedin (1848) y Christchurch (1850). Para evitar las apetencias francesas, el capitán William Hobson, primer lugarteniente gobernador, estipuló con el jefe maorí el tratado de Waitangi (1840), por el que aceptaba la soberanía inglesa, y N. Z. se incluía en el gobierno de Nueva Gales del Sur (del que se segregaría en 1842, por la Constitución de dicho año, que hacía de N. Z. una colonia separada), garantizándosele la propiedad de las tierras. Al no cumplir los británicos esta garantía, se desencadenaron las guerras maoríes (1843-47 y 1860-69), que diezmaron la población. El descubrimiento de minas de oro (1861-65) provocó una oleada de inmigrantes que, junto a la terminación de las guerras maoríes, llevaron a un rápido progreso económico. La reforma constitucional de 1870 concedió autonomía de gobierno. Los continuados ministerios liberales, en el poder hasta 1912, desarrollaron una política progresista, que favoreció a los pequeños propietarios y a los nativos, sobre todo con la concesión del sufragio universal (1889), programas de seguridad social (1898) y representación parlamentaria a los maoríes, entre otras medidas. A finales del s. XIX, N. Z. siguió una política exterior agresiva, que condujo a la anexión de las islas Kermadec (1887) y Samoa occidental. En 1907, N. Z. se constituyó en dominio (v. II).N. Z. participó en la I y la II Guerra mundial y es miembro activo de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad desde 1954. Firmó con Australia y EE. UU. un pacto defensivo, el ANZUS (1951), y es miembro de la SEATO y del Plan Colombo, para el desarrollo técnico y financiero de los países del Sudeste asiático. Las islas Nive y Tokelau, adquiridas entre 1901 y 1925, son administradas por N. Z., mientras que a las Cook y Samoa se les concedió la independencia (1962).M. J. ALVAREZ PANTOJA.
BIBL.: J. C. BEAGLEHOLE, New Zealand, a Short History, Londres 1936; íD, The Discovery of Zealand, Washington 1939; H. BELSHAW, New Zealand, Berkeley 1947.
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