Noruega (norge) IV. Historia Moderna y Contemporánea. HIST.
Categoria:
Historia
A partir de 1379, en que se firmó la Unión de Kalmar (v.), la historia de N. se encuentra íntimamente unida a la de los restantes países escandinavos: Suecia y Dinamarca. La Unión establecía la supremacía de esta última, y al no poseer N. una nobleza ni un clero poderosos, ni una economía o agricultura florecientes, su unión con estos dos países no le podía traer otra consecuencia que la pérdida de su independencia. El éxito que había obtenido Gustavo Vasa en Suecia al conseguir separar a su país del puesto que unía a los tres reinos escandinavos, y la revuelta de la nobleza danesa, habían puesto fin a la tiranía de Cristián II de Dinamarca. En su lugar fue nombrado rey su tío Federico de Holstein (25 mar. 1523), quien también fue reconocido por N. Sin embargo, la situación del país no mejoró en absoluto. Fue administrado durante más de dos siglos por funcionarios daneses, sus iglesias y monasterios fueron saqueados y se les obligó a aceptar el protestantismo en 1539. Desde 1563 hasta 1570 fue arrastrado por Dinamarca a intervenir en la llamada guerra de los Siete Años del Norte.Cristián IV (1588-1648) quiso iniciar una política destinada a prestar una mayor atención a N. Trató de desarrollar sus recursos naturales, reformó su Gobierno y revisó sus leyes civiles y criminales. En 1624 fundó la ciudad de Cristianía (Oslo) que se convirtió en la sede del Gobierno. Fomentó el estudio de las ciencias y las letras, así como el comercio y la navegación. Pero su política exterior no fue tan afortunada. Por la paz de Brómsebro (1645), que puso fin a la guerra con Suecia, hubo de ceder a este país los territorios noruegos de Jemtland y Herjedalen. Su sucesor Federico III volvió a ceder a Suecia, años más tarde, por la paz de Roskilde (1658), los territorios de Trondheim y Baahus, aunque el primero fue restituido a N. por la paz de Copenhague (1660), después de la cual una coalición del clero y la burguesía concedió la autoridad absoluta al rey de Dinamarca. La labor principal de Cristián V (1670-99) en N. fue la de revisar y codificar sus leyes. Al estallar de nuevo la guerra entre daneses y suecos, a principios del s. XVIII, N. fue otra vez obligada a pagar las consecuencias del conflicto. Carlos XII (v.) la invadió para obligar a Federico IV de Dinamarca a firmar la paz, y sólo la muerte del monarca sueco cuando ponía sitio a la fortaleza de Fredriksten, la libró de mayores desastres. Desde ese momento, los países nórdicos permanecieron en paz hasta finales de siglo. Durante esos años, N. experimentó un desarrollo considerable en el campo de las ciencias, las artes y la industria. Aumentó el comercio, se perfeccionó el sistema de explotación de las minas, y la población se duplicó hasta alcanzar la cifra de 900.000 almas. En 1811 se fundó la Univ. de Cristianía.La unión con Suecia. La crisis que produjo la separación entre N. y Dinamarca no comenzó hasta 1807, cuando Cristián VII fue obligado a abrazar la causa de Napoleón. N., a pesar de sus simpatías por Gran Bretaña, se vió afectada por el bloqueo inglés, y su conexión con Dinamarca fue prácticamente cortada, por lo que hubo de organizar un Gobierno provisional, al frente del cual se puso el príncipe Cristián Augusto de Augustemburgo. Pero en 1809 éste fue elegido sucesor del rey de Suecia, Carlos XIII, con el objeto de tratar de unir así a ambos países. Sin embargo, Cristián Augusto deshizo toda conexión con N. hasta su muerte en 1818, con lo que acabaron todas las esperanzas de llevar a cabo el proyecto. Los suecos pidieron entonces al mariscal de Napoleón, Jean Bernadotte (v. BERNADOTTE, DINASTÍA), que se hiciese cargo del trono de su país, con la esperanza de que les ayudase a recuperar Finlandia, que había sido ocupada por los rusos en 1808. Bernadotte aceptó la proposición, pero en vez de recuperar Finlandia, planeó la anexión de N., y con este fin firmó con Federico IV el tratado de Kiel (14 en. 1814), por el que Dinamarca renunciaba a todos sus derechos sobre este país. N. protestó inmediatamente, alegando que era contrario al Derecho internacional disponer de la soberanía de una nación sin consultar previamente a sus ciudadanos. Se convocó una asamblea en Eidsvoll, el 7 mayo 1814, en la cual se adoptó una Constitución basada en la de los EE. UU., Francia (1791) y España (1812), eligiendo como rey a Cristián Federico, que llegaría a ser más tarde Cristián VIII de Dinamarca.Ante la rápida intervención de Suecia, que pretendía deshacer este intento de independización, se llegó a un acuerdo por el que, aunque N. mantenía su autonomía, quedaba sujeta a Suecia en forma de una unión personal bajo el rey de ésta. Cristián Federico abdicó y abandonó el país. En Suecia todos creían, empezando por el mismo Bernadotte -que había sucedido a Carlos XIII con el nombre de Carlos XIV Juan- que las circunstancias conducirían a la total anexión de N., ya que su situación económica y comercial no le dejarían otra alternativa. Por otra parte, el hecho de que N. siguiese siendo mirada por su vecino país como un pueblo conquistado, enardecía los sentimientos nacionalistas de los noruegos, firmemente decididos a conseguir su independencia. Esta situación se veía agravada además por la. circunstancia de que el rey nombraba a sus consejeros y a su equipo administrativo sin tener en cuenta para nada a la Asamblea noruega (Storting). El rey residía normalmente en Suecia y estaba representado en N. por un virrey. Naturalmente, en casos en que la política de ambos países difería, se tomaba siempre la alternativa más favorable para Suecia.El camino hacia la independencia. En 1821 surgió un incidente provocado por la fijación de la suma que debía haber sido asignada a N. como parte correspondiente a la deuda nacional conjunta entre los dos países. La tardanza en la aceptación de dicha suma por el Storting indujo a Carlos Juan a llevar a cabo una intervención armada para revisar la Constitución y la Asamblea noruegas, que no prosperó. Otro tipo de incidente se producía todos los años, el 17 de mayo, cuando los noruegos trataban de celebrar en ese día el aniversario de su independencia, que coincidía con el de la coronación de Carlos Juan. Éste tomaba la celebración como una prueba de deslealtad; en 1829, los repetidos intentos de suspenderla acabaron con la carga de unos soldados sobre una inofensiva manifestación en la plaza del mercado de Cristianía, ordenada por el virrey sueco, que indignó a toda la población. La revolución que estalló en 1830 (v.) en varios países de Europa, encontró algún eco en N., y a partir de entonces comenzó a desarrollarse una oposición dirigida por Ole Gabriel Ueland, cuya misión fue la de preparar un equipo que pudiese disputar los puestos políticos a la aristocracia que hasta entonces había detentado los principales cargos en el país. Consiguió su primera victoria en 1837, cuando el gobierno local de N. fue colocado sobre unas bases democráticas que contribuyeron de una manera decisiva a responsabilizar a todos sus habitantes. Antes de morir Carlos Juan en 1844, se lograron importantes avances, como fueron el nombramiento como virrey del conde Wedel-Jarlsberg, y la utilización de la bandera nacional en todos los barcos de la flota noruega, que hasta entonces había estado muy restringida.Oscar I (1844-59), hijo y sucesor de Carlos Juan, inició una política de concesiones hacia N.; pero el hecho más importante de su reinado fue la abolición de las Actas de Navegación inglesas (1850), con lo que el comercio marítimo noruego resultó muy beneficiado. El hijo de Oscar, Carlos XV, que sucedió a su padre en 1859, se mostró también decidido a complacer en lo posible los deseos de N. La Constitución establecía que el virrey podría ser indistintamente sueco o noruego. Desde 1829 ningún sueco había ocupado este puesto y, desde 1859, nadie fue designado para cubrirlo. Los noruegos deseaban hacer una reforma en la Constitución estableciendo la obligatoriedad en lo sucesivo de que ocupase el cargo un noruego. Para ello contaban con el consenso del rey, pero las protestas que esto levantó en Suecia obligaron a Carlos XV a desautorizarla, aunque con la promesa de que la aceptaría en momento más oportuno. Sucesivos intentos de revisar la Constitución, sobre la base de una igualdad entre los dos países, fracasaron, así como un proyecto de 1872 por el que los ministros entrarían a formar parte del Storting, quedando sujetos a la mayoría y no a la libre designación por el rey. Ya, bajo Oscar II, hermano de Carlos XV, que murió en 1872, se presentó este proyecto en la Asamblea otras dos veces, y según la Constitución, a la tercera vez debía ser aprobado automáticamente, aun sin la aprobación del rey. Sin embargo, cuando esto ocurrió en 1880, el rey se negó a sancionarlo.El conflicto entre el Storting y el monarca se agudizó cuando esta Asamblea rechazó una y otra vez a los ministros designados por aquél. Por fin, Oscar II designó en abril de 1884 un ministerio liberal presidido por Sverdrup, que fue aceptado por el Storting. Pero en 1889 fue designado un ministerio conservador y, durante los años de su mandato, surgió la disputa sobre la intervención de N. en los asuntos diplomáticos y sobreel establecimiento de un servicio consular separado del de Suecia. Durante los años siguientes, se llevaron a cabo numerosas negociaciones por ambas partes y bajo diferentes ministerios que condujeron por fin, el 23 sept. 1905, a un acuerdo entre los representantes de ambas naciones, para establecer su separación. Dicho acuerdo establecía la necesidad de que N. destruyese algunas fortificaciones situadas cerca de la frontera entre los dos países y que se delimitase una zona neutral de separación. El 27 de octubre, Oscar II renunció a sus derechos sobre la corona de N., que 1e fue ofrecida, previa consulta al país, al príncipe Carlos de Dinamarca, que tomó el nombre de Haakon VII.
La independencia. Durante los primeros años del reinado de Haakon VII, se promulgaron las Leyes Concesorias, para controlar las inversiones de capital extranjero. Disponían que la explotación de los recursos naturales del país debían estar sujetas a concesiones del Gobierno. Estas leyes no eran más que un síntoma del gran desarrollo industrial que estaba experimentando el país, sobre todo en lo que se refería a la industria hidroeléctrica. Esta coyuntura produjo los consecuentes disturbios sociales y aumentó las fuerzas del partido laborista, que iría acrecentando su influencia a partir de entonces.Cuando estalló la I Guerra mundial, N., al igual que los demás países escandinavos, declaró una estricta neutralidad. Sin embargo, la flota mercante noruega prestó valiosos servicios a Gran Bretaña. Cuando terminó la guerra se puso de manifiesto la verdadera fuerza del partido laborista, que aunque no llegó a superar de momento la de los viejos partidos, liberal y conservador, fue suficiente para provocar la inestabilidad de los ministerios salidos de ambos. En 1927 consiguió mayoría en el Storting, pero hasta 1935 no pudo hacerse cargo del poder de una manera estable. La crisis económica de 1929 afectó también a N. y el socialismo aumentó considerablemente como consecuencia del desempleo.Durante la II Guerra mundial, N. volvió a manifestar su determinación de permanecer estrictamente neutral. Cuando estalló la guerra ruso-finesa (1939-40), a pesar de las simpatías de N. por la causa de Finlandia, se negó a que las tropas aliadas cruzasen su territorio para prestarle ayuda. Sin embargo, el 9 abr. 1940, N. fue invadida por los alemanes, a quienes había ayudado a tomar esta decisión el líder del nacionalsocialismo noruego Vidkun Quisling. El rey y su Gobierno tuvieron que huir a Inglaterra y se consiguió salvar prácticamente toda la flota mercante, que se puso inmediatamente al servicio de los aliados. Por su parte, la población de N. no tardó en manifestar su oposición a los invasores. El comisario alemán, designado para controlar el país, colocó a Quisling y a sus seguidores en los principales puestos de la administración, no dejando de ser en realidad más que una marioneta de los alemanes. La situación no cambió hasta el final de la guerra; pero los noruegos, ante estas adversidades, formaron un frente común y supieron permanecer unidos. En mayo de 1945, el país fue liberado, y el partido laborista volvió a tomar las riendas del poder hasta 1965. En 1949, N. entró a formar parte de la OTAN (v.), rompiendo así la política de neutralidad que había mantenido tradicionalmente. El 21 sept. 1957 falleció el rey Haakon a la edad de 85 años, sucediéndole su hijo Olav V.R. SÁNCHEZ MANTERO.
BIBL.: A. HOLMSEN Y M. TENSEN, Norges Historie, 2 vol. Oslo, 1949; E. BULL, Grunnriss av Norges Historie, Oslo 1926 K. GIERSET, History of the Norwegian People, 2 vol. Nueva York 1932; B. ARNESON, The Democratic Monarchies of Scandinaria, Londres 1949.
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