Nonell, Isidro
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Biografía GER
Pintor español de los s. XIX y XX, y máximo honor del arte catalán del mismo tiempo clave" Isidro N. Monturiol, hijo de Isidro y de María Angela, n. en Barcelona, en el n. 50 de la calle Baja de San Pedro, el 30 nov. 1873. Dicha casa, además de vivienda, era obrador y tienda de fideos y pastas para sopa, la pequeña industria familiar, en la que ya participaba un hermanastro de Isidro, Jaime, habido de anterior matrimonio del padre. Otro hermano, Joaquín, moriría poco después de Isidro. Éste, en principio poco aficionado a la fabricación y venta de las pastas alimenticias, pasó, luego de sus primeras letras, a estudiar en un colegio de la Ronda de San Pedro, donde fue reiteradamente suspendido en matemáticas, en tanto dedicaba su tiempo a dibujar. Parece que esta afición no gustaba al padre, pero tuvo el suficiente buen criterio de no oponerse a la vocación del muchacho, que, desde los 13 a los 20 años, cambió muy frecuentemente de academias y de maestros.Concurrió primeramente a la de Mirabent, luego al estudio de Martínez Altés, más tarde a los de Luis Graner y Antonio Caba, en la escuela de Lonja, escalón obligado. En fin, en 1893 se une a los artistas de la Academia Libre - Rusiñol, R. Casas, Triadó, etc.- y con ellos expone por primera vez, en mayo de dicho año, en la sala Parés, aportando cuatro o cinco lienzos bien acogidos por la crítica. En 1894 concurre a la exposición colectiva del Círculo Artístico y, en 1895, a la de la sala Parés. Entre una y otra, y al parecer en el primero de dichos años, N. se traslada a Madrid, donde permanece sólo ocho días, empleados sobre todo en visitar el Museo del Prado. Hasta 1895, la pintura de N. había sido casi exclusivamente de paisaje, realizado con ejemplar amplitud de concepto, cual bastaría para demostrarlo su Playa de Arenys de Mar (lugar natal de su padre), de 1891 (col. Solanich de Barcelona), así como Crepúsculo y Montjuich al atardecer, de 1894 (col. Valentí de Barcelona), bien que no dejaran de percibirse ecos, robustecidos, naturalmente, del paisajismo tradicional catalán. Un cuadro muy importante de esta primera época, pero desaparecido y de fecha controvertida, El patio, era de gran luminosidad, y hubiera podido pasar por obra de Ramón Casas.El de 1896 es año que entendemos decisivo en la eclosión del definitivo N. En el verano, y en compañía de su colega Ricardo Canals, marcha a Caldas de Bohí y comienzan a prestar servicios administrativos en el balneario Vallmitjana. Ésta fue la ocasión de dibujar a muchos míseros habitantes de aquel valle, depauperados e idiotas, a base de cuyos testimonios gráficos haría una exposición, en el otoño del mismo año, es los locales de La Vanguardia. En 1897, y siempre en unión de Canals, marcha a París, y expone más obras referentes a los cretinos de Bohí en la galería Le Barc de Boutteville, de la rue Pellettiere, con rotundo triunfo crítico. Vuelto a Barcelona, en 1898 expone en la taberna de los Quatre Gats y en el salón de La Vanguardia. Ahora, a los desdichados cretinos se unirán las no menos tristes imágenes de los soldados españoles repatriados del desastre colonial. Vuelve en 1899 a París. No reside allí sino seis meses, tiempo suficiente para hacer una nueva exposición, esta vez en la galería Vollard. Su estudio en la rue Gabrielle lo cedió al joven Picasso, al que ya conocía y trataba en Barcelona, y en este intercambio no es difícil advertir algo de simbólico. Y de nuevo - y ya, para siempre- en Barcelona, N., con unas convicciones estéticas muy suyas, bien opuestas a los simbolismos, modernismos y wagnerismos vigentes en la moda, acentúa su ente riza y solitaria postura personal, la de pintor que sabe lo que desea ya dónde va. En enero de 1902, al exponer en la sala Parés, todavía presenta paisajes, pero también figuras, ya explotando y mostrando su amor hacia las gitanas. Esta exposición provoca furiosas reacciones negativas, pero N., bien convencido de lo que está haciendo, vuelve a exponer en junio del mismo año y en enero de 1903, siempre en la misma galería. Una vez más, en noviembre de 1903. En 1906 concurre con varios cuadros a la colectiva del Círculo Artístico. Desde 1908, al fundarse el semanario humorístico Papitu, es uno de sus mejores colaboradores gráficos, lleno de gracia y de intención en sus dibujos. Por entonces, era ya considerable el número de obras totalmente maestras nacidas de su numen, y protagoniza- das, si de figuras se trataba, por gitanas, como Consuelo - verosímilmente amante del artista- y la "Abuela". Otras veces no se trataba de gitanas, sino de la graciosa "Chata", que parece haber sido la inmortalizada en el maravilloso Descanso o Reposo, del Museo de Arte Moderno, de Barcelona, una de las piezas insignes del artista.En enero de 1910 inaugura su última exposición, en la galería Fayans Catalá, integrada por más de un centenar de cuadros, y cuyas ventas ascendieron a unas 10.000 ptas., cantidad elevada para la época. Pero, más que el éxito económico, importaba la consagración del pintor, que fue paralela, y que le compensaba de anteriores desvíos. Poco pudo disfrutar N. de la fama alcanzada, ya que fallecía el 21 feb. 1911, a los 37 años de edad, a consecuencia de una fiebre tifoidea. En su entierro participaron, condolidas, las gitanas que había inmortalizado; sobre su tumba, realizaron sahumerios y rezaron extrañas oraciones. Era la más exacta consagración de este artista independentismo y de fabulosa calidad.Siempre creyó en lo que estaba haciendo, pero se guardó muy bien de pretender explicarlo; jo pinto, i prou (pinto, y nada más), argüía a cualquier incitación en ese sentido. Era verdad. Pintaba con un deleite de color y de pasta, con una entrega apasionada, con un respeto hacia la forma que ya en su tiempo eran excepcionales. Fueron tres sus géneros predilectos: el del paisaje, ya comentado; el de la figura humana, casi exclusivamente femenina; y el de los bodegones de parca gula, de cebollas y sardinas arenques, p. ej., pero más fascinantes que ningún otro de la historia de la pintura. No es posible incluir a N. en ningún apartado estilístico, y puede ser que el que menos le convenga sea el de impresionista. Era demasiado único para tolerar catalogaciones, como no sean las contingentes a la purísima magistralidad. Por desgracia, este investigador de sí mismo complicó muchas veces la factura material de sus cuadros, muchos de ellos llegados hasta hoy muy cuarteados, del mismo modo que el atractivo procedimiento de sus "guachas fritas" les ha casi destruido.J. A. GAYA NUÑO
BIBL. : E. D’ORS, La muerte de Isidro Nonell, Madrid 1905; A. PLANA y OTROS, L’obra d’Isidre Nonell, Barcelona 1917; R. BENET, Isidro Nonell y su época, Barcelona 1946; C. NONELL, Isidro Nonell, su vida y su obra, Madrid 1963; E. IARDÍ, Nonell, Barcelona s. a.; íd., Nonell i a/tres assaigs, Barcelona 1958.
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