Noel, Eugenio
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Biografía GER
Nombre literario de Eugenio Muñoz Díaz; periodista, polemista y novelista español; n. en Madrid el 6 sept. 1885 y m. en un hospital de Barcelona el 24 abr. 1936. De padres humildes, hijo de una sirvienta, según narra R. Gómez de la Serna en sus Retratos contemporáneos y de un lazarillo de ciego, hereda la actitud desconfiada y burlona de la picaresca, que en él se convierte no sólo en estilo literario, sino también en talante vital. Escritor de naturaleza rebelde y espíritu autónomo, encarna hasta la exasperación las virtudes y defectos de la generación del 98 (v.) hasta el punto de que, aun perteneciendo a una generación posterior, los historiadores de la literatura suelen encuadrarlo entre los "epígonos" de aquel grupo.Su obra se escribe contra corriente. En primer lugar, contra la adversidad económica que le acosa durante sus primeros años de escritor. En segundo lugar, contra la animadversión popular, pues _N., simbolizando con ello cierto cariz hispánico a menudo subrayado, reclama para sí la defensa de los temas más impopulares. Puede decirse que el casticismo noventayochista se convierte en N. en un "anticasticismo", en un casticismo de signo contrario, volterianoy librepensador. En efecto, en su obra de polemista, el escritor brilla por el ataque que profiere contra la fiesta taurina y contra el flamenquismo. Su gran tema es la cultura española, que echa en falta. Y su gran enemigo es la tipicidad hispánica, que ve representada en tres grandes males: el matonismo, la taurofilia y el flamenquismo. Pero estas fobias contrastan con el talante intelectual, ciertamente hispánico, de una personalidad autodidacta, exenta de método y norma, que hasta los 20 años hubo de estudiar para cura en un seminario, de donde obtendría un singular conocimiento del latín.El talante de N. es, sin duda, paradójico. Rechaza aquellos defectos que puede ver en sí mismo o que se le han quedado prendidos, para bien o para mal, a lo largo de su propia formación. Su volterianismo es la contrapartida de la enseñanza seminarista, y su antihispanismo es la de un indudable ceño español. Conserva, y acaso exageradas, las disonancias de un Baroja (v.) o un Valle-Inclán (v.). Su propio estilo, de un ornamentalismo manierista, contrasta con su ceño pintoresco, gesticulante y, en cierto modo, inútil. En Escenas y andanzas de la campaña antiflamenca (1913) concentra toda su capacidad de diatriba; España nervio a nervio (1924) es reconocido como el más vibrante de sus libros; Pan y toros (1926) exhibe una de sus tesis más reiteradas. Otros libros de tema polémico son: El f lamenquismo y las corridas de toros (1912) y Señoritos, chulos, fenómenos, gitanos y flamencos (1916). Sus conferencias y campañas contra la fiesta nacional y lo flamenco le acarrearon serios disgustos.Al margen de esta obra ensayística y periodística, es autor de una vasta obra narrativa en la que, no obstante, no dio en rigor más que una sola novela: Las siete Cucas (1927). El resto es una colección de relatos cortos, en los que las ideas, agresivas y mordientes, recubren el argumento. La tendencia anticlerical se manifiesta sobre todo en Vidas de santos, diablos, mártires, frailes, clérigos y almas en pena (1916), Los frailes de S. Benito tuvieron una vez hambre (1917) y Un espíritu puro que no tiene cuerpo (1925), donde el narrador ridiculiza determinadas creencias que, en muchos casos, no pueden calificarse de religiosas sino más bien de beatería. Un misticismo contradictorio, en cierto modo emparentado al de Valle-Inclán, puede percibirse en obras como Alma de santa (1909), la primera de sus obras narrativas, y El allegretto de la Sinfonía VII (1916). Pero, como hemos señalado, su principal novela es Las siete Cucas (Una mancebía en Castilla), 1927, su relato más pulcro y matizado por lo que se refiere al estilo y en donde el autor ha sabido recoger y fundir sus fobias y contradicciones, componiendo un retablo que puede ser calificado a la vez como anticipo de "novela tremendista" y recuerdo de "novela ejemplar". Una trama original, llena de ironía y sátira, es la principal virtud de esta obra.L. NÚÑEZ LADEVÉZE.
BIBL.: E. GIMÉNEZ CABALLERO, La sombra desmesurada, Madrid 1927; R. GÓMEZ DE LA SERNA, Retratos contemporáneos, Buenos Aires 1941; P. CAGA, Novela de la vida de un hombre intenso, Valencia 1949; E. DE NORA, La novela española contemporánea, 1, Madrid 1963, 284-297.
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