New York Times, The MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
Está considerado como uno de los mejores periódicos del mundo y, desde luego, el de mayor influencia. Nació el 18 sept. 1851, cuando la batalla de la prensa norteamericana se orientaba hacia el sensacionalismo y la competitividad en los precios de venta. A la cabeza del nuevo diario figuraban tres nombres jóvenes: el periodista Henry J. Raymond y los financieros George Jones y Edward B. Wesley. Su nombre inicial fue New York Daily Times. Tenía tamaño sábana y editaba cuatro páginas a seis columnas de composición. En 1857 suprimió de su cabecera la palabra Daily. Raymond, periodista hábil, muy independiente y con gran sentido de la honestidad, supo imprimir al periódico gran parte de su personalidad. En menos de diez años estaba en condiciones de competir con los mejores. Sus armas fueron el interés por la información internacional y la integridad de conducta. No fue órgano de partidos políticos, aunque Raymond hizo de padrino en el nacimiento del republicano. Durante la guerra de Secesión se opuso a la elección de Lincoln, pero le apoyó con decisión una vez fue presidente. A la muerte de Raymond, pasó Jones a editor y llevó, en los a. 70, una intensa campaña para combatir la corrupción pública. Después de 1880 el N. Y. T. empezó a declinar económicamente. Poseía un sólido prestigio, pero se había mezclado en las luchas de los partidos, debía pagar un edificio costoso y, por su falta de grabados, no estaba en condiciones de competir con el sensacionalismo introducido por Pulitzer. Dones fue sustituido en 1883 por Charles R. Miller, quien pretendió salvar el periódico fundando una sociedad financiera, sin lograr adaptarse a las nuevas fórmulas del periodismo en boga. Diez años después comenzó una nueva era para el N. Y. T. Adolph S. Ochs, un periodista que había empezado a los 11 años como vendedor callejero y prosperó rápidamente, compró el periódico por un millón de dólares. Pretendió la reforma lenta del N. Y. T. apoyándose en la integridad informativa que había sido característica desde la aparición del diario. Ochs fue el creador del lema que se ha hecho tradicional en la mancheta del N. Y. T. "All the news that’s fit to print" (todas las noticias que es lícito imprimir). Con aire conservador fue introduciendo modificaciones, todas encaminadas a mejorar la calidad informativa: el suplemento dominical, las secciones especiales de libros y finanzas, etc. El capital de refinanciación conseguido en 1896 y la reducción del precio de venta a un centavo le permitieron competir con la "prensa amarilla". En un año, a partir del final de siglo, subió a 75.000 ejemplares y en diez a 150.000. En 1904 pudo comprar por 2.500.000 dólares un edificio espectacular en el centro del Broadway, en una plaza a la que dio su nombre. Su prestigio aumentó durante la 1 Guerra mundial. Amplió páginas de 24 a 40 y aceleró la publicación de noticias de Europa sirviéndose de la radio. Inició entonces la red de corresponsales en los dos continentes, red que sería fija a partir de 1924. La publicación íntegra de documentos oficiales y discursos le valió el premio Pulitzer en 1918, y acaparó para su personal 26 de estos premios en los 35 primeros años de concesión. Ochs estuvo al frente del N. Y. T. 25 años y ganó cien millones de dólares, elevando la circulación a 300.000 ejemplares. Le sucedieron su yerno Arthur Hays Sulzberger, como editor, y su sobrino lulius Ochs Adler, como jefe financiero. Los apellidos Ochs y Sulzberger, conectados con la burguesía de origen judío y los medios sindicales, especialmente textiles, han controlado ya permanentemente el periódico, en el que han triunfado los mejores nombres del priodismo de los Estados Unidos, como Lester Markel, Turner Catledge o James Reston. En la actualidad, el N. Y. T. circula algo más de 800.000 ejemplares los días laborables y 1.400.000 en su edición dominical, cuyo peso, gracias a los suplementos, supera los dos kilos y medio. Su red de corresponsales cubre todo el mundo, estrechamente asociados, además, con la A. P. Se sirve de las más modernas técnicas de impresión y controla una emisora propia que utiliza como medio auxiliar. En el principio de los a. 60, el N. Y. T. publicaba simultáneamente la edición del Atlántico en Nueva York, la del Pacífico en San Francisco y la europea en París, gracias al procedimiento de telecomposición. Pero abandonó la empresa, técnicamente perfecta, por su elevadísimo costo, a pesar de que las páginas de publicidad llegan a alcanzar un precio de 20.000 dólares. El N.Y.T., con una mezcla singular de conservadurismo y progresismo liberal, posee una gran influencia.PABLO JOSÉ DE IRAZ.AZÁBAL.
BIBL.: G. TÁLESE, El Reino y el Poder, Barcelona 1973; T. MOLNAR, La influencia del Neu, York Tunes, "Le Spectacle du Monden, París julio 1965.
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