Nervo, Amado
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Biografía GER
Biografía. Poeta, prosista y diplomático mexicano, n. en Tepic, capital del antiguo Territorio (hoy Estado) de Nayarit, en la costa del Pacífico, el 27 ag. 1870, y m. en Montevideo, Uruguay, el 24 mayo 1919. Al morir su padre, Amado Nervo y Maldonado (18 jul. 1883), Juana Ordaz y Núñez, su madre, le envía a estudiar al colegio San Luis Gonzaga en Jacona, en el Estado de Michoacán. Realiza los estudios secundarios en el Seminario de Zamora (Michoacán) entre 1886 y 1888; en 1889 estudia Leyes, y, en 1891, Teología. La situación económica de la familia no le permite terminar los estudios y vuelve a Tepic en diciembre de ese año. Después de trabajar por corto tiempo en un bufete, pasa al puerto de Mazatlán (Sinaloa), donde obtiene un puesto en el periódico Correo de la Tarde por intercesión de Carlos F. Carías, amigo de la familia N. En ese diario publica, bajo pseudónimo, sus primeros cuentos y poemas. En 1894 abandona la provincia para radicarse en la capital, donde publica la novela corta El Bachiller (1895), que le da a conocer en los círculos literarios, dominados por los modernistas.Admira a Manuel Gutiérrez Nájera (v.), y, en su Rev. Azul, publica N. algunas poesías en 1894-96. Colabora también en los periódicos de la época, sobre todo en El Nacional, en el cual publica numerosos artículos, cuentos y crónicas, muchos de ellos firmados con el pseudónimo "Rip-Rip", derivado del título de un cuento de Gutiérrez Nájera. Su primer libro de poesías, Perlas negras, aparece en 1898; en el mismo año publica Místicas. Son años de activa producción periodística en El Nacional, El Universal y El Mundo Ilustrado.En 1900 visita Europa como corresponsal de El Imparcial (hace el viaje en compañía de Justo Sierra) con motivo de la Exposición de París. Viaja por varios países y traba amistad con Rubén Darío y otros autores hispanoamericanos y españoles. En 1901 el periódico le corta el estipendio y se ve obligado a vivir de bohemio con Rubén Darío, Gómez Carrillo y otros escritores hispanoamericanos que entonces se encontraban en París. A pesar de esa penuria, N. escribe con diligencia y publica el libro Poesías (París 1901) y el poema La hermana agua (Madrid 1901), inspirado en la obra de S. Francisco. Al año siguiente aparecen en México dos libros más, uno de verso y prosa, El éxodo y las flores del camino, y otro de poemas, Lira heroica. En París, por esos años, conoce a Ana Cecilia Luisa Dailliez, con quien no se casa, pero que no le abandona. En 1903 vuelve N. a México, ocupa el puesto de inspector de enseñanza de la literatura, dicta clases sobre lengua castellana en la Escuela Nac. Preparatoria y colabora en los principales periódicos y en la Rev. Moderna (Rev. Moderna de México a partir de 1903). En 1905 publica, con ilustraciones de julio Ruelas, la colección de poesías Los jardines interiores.Interesado en la diplomacia, ingresa en el servicio y es nombrado segundo secretario de la Legación Mexicana en Madrid, puesto en el que permanece hasta 1918. Los años en Madrid son de gran actividad literaria. Publica Almas que pasan, cuentos (1906); En voz baja, poesías con prólogo de Unamuno (1909); Juana de Asbaje, biografía de sor Juana Inés de la Cruz (1910); Ellos, prosas (1912); Mis filosofías, prosas (1912); Serenidad, poesías (1914); Elevación, poesías (1917), y Plenitud, prosas poéticas (1918). Varias de las poesías de la colección En voz baja fueron inspiradas por la muerte de su madre (12 dic. 1905), y todas las de La amada inmóvil (escritas a partir de 1912, publicadas en 1919), por la de su amada Ana Cecilia, en Madrid en 1912. En 1914, como resultado de los acontecimientos políticos en México, N. queda sin empleo y tiene que vivir de la pluma, pues rehúsa aceptar la pensión que el diputado Luis Antón de Olmet había propuesto en las Cortes y aceptado el ministro de Instrucción pública. Dos años más tarde (28 jul. 1916) se reincorpora al servicio y permanece en Madrid hasta 1918, cuando es llamado por el Gobierno revolucionario. En México no permanece mucho tiempo; en agosto de ese año Carranza le nombra ministro plenipotenciario en Argentina y Uruguay, adonde llega en marzo de 1919, y donde muere dos meses después.Obra poética. La vida de N. se refleja en su obra literaria, que se puede dividir en tres épocas: la anterior a 1900 (fecha de su primer viaje a Europa), que incluye la poesía y los cuentos de la juventud, recogidos por Alfonso Méndez Plancarte en el libro Mañana del poeta (1938), y las poesías de Perlas negras, Místicas y Poemas. Esa primera poesía se caracteriza por el tono modernista, por el reducido horizonte temático y la presencia de alguna composición paisajista como los "Cantos a la naturaleza" y el soneto "El muecín", y otras de tono nacional y hasta costumbrista ("Canto a Morelos", "La raza de bronce", "Guadalupe la Chinaca"). En París, N. se identifica con los poetas que representaban la corriente modernista; mas su propia poesía evoluciona hacia otros rumbos. Esto ocurre a partir de su llegada a Madrid como secretario de la Legación Mexicana. Su entusiasmo modernista se ve atemperado por la influencia de Unamuno y otros escritores españoles. En las poesías de En voz baja (algunas de las cuales leyó a Unamuno) ya notamos un cambio en el estilo y en la temática: se nota la influencia de las literaturas clásicas y el deseo de obtener un equilibrio entre la materia y la forma.La serenidad de que nos habla N. en esas poesías desaparece en su tercera época (de 1914 en adelante), durante la cual predomina el interés por las ideas filosóficas y la expresión desnuda de retórica. A esta época pertenecen las poesías más celebradas de N., que se encuentran en los libros Elevación y Plenitud. En el epílogo del primero dice: "Lector: este libro sin retórica, sin literatura, sólo quiso una cosa: elevar tu espíritu. ¡Dichoso yo si lo he logrado! ". En Plenitud da un paso más en su evolución poética: abandona el verso para expresar los pensamientos en prosa; mas es una prosa que puede ser calificada de poética, ya que no percibimos diferencia alguna cuando la comparamos con los versos de El estanque de los lotos (1919), a los que llama "prosa rimada". Ya no queda ninguna preocupación por la forma; sólo el deseo de expresar el pensamiento desnudo de figuras retóricas; todo el interés se centra en la expresión de la idea, ya filosófica, ya moral. Esta poesía también se distingue de la que escribieron los modernistas porque los motivos religiosos se emplean con el propósito de comunicar una experiencia espiritual y no con el de obtener un efecto estético. N. sentía la religión como los místicos, esto es, con pasión, y; por tanto, podíaexpresar el tema con sinceridad, como vemos en "El milagro" de la colección Elevación. Ese sentimiento religioso que permea la poesía de la última época es lo que la hace trascender el modernismo (v.) y apuntar hacia la poesía contemporánea.Prosa. No menos importante en su prosa; su producción es voluminosa, ya que nunca dejó de escribir cuentos, novelas cortas, ensayos, crónicas, artículos y estudios. En los ensayos demuestra sus amplios conocimientos, agilidad mental e interés en los más diversos temas. Mas son los cuentos y las novelas cortas lo que le ha dado fama como prosista. Algunos de los mejores cuentos fueron recogidos en Almas que pasan (1906) y en el libro póstumo Cuentos misteriosos (1921), en donde hay narraciones fantásticas, de ciencia-ficción y de personajes irreales, lo mismo que algunos de moderado realismo. Muy conocidos son "El ángel caído", "Una esperanza", "Un sueño" (considerado por Alfonso Reyes como lo mejor de N. prosista), "El final de un idilio" y "Una humillación". No menos originales son sus novelas cortas El donador de almas (1904), El diablo desinteresado, El diamante de la inquietud (1917), Una mentira (1917), Amnesia (1918) y El sexto sentido (1918). En 1947 Azuela dijo: "Amado Nervo produjo las novelas cortas más bellas que hasta la fecha se hayan escrito por un mexicano, no por haber sido un gran poeta sino porque además de serlo, poseía facultades admirables para la novela".V. t.: POESÍA PURA II.I. LEAL MARTÍNEZ.
BIBL.: A. NERVO, Obras completas, F. GONZÁLEz GUERRERO y A. MÉNDEZ PLANCARTE, Madrid 1955; M. DURÁN, Genio y figura de Amado Nervo, Buenos Aires 1968; L. LEAL, Situación de Amado Nervo, "Rev. Iberoamericana" 72, julio-septiembre 1970, 485-494.
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