Neogoticismo ARTE
Categoria:
Arte
Movimiento arquitectónico de la época romántica, que repite las formas góticas medievales. El n. es el más extendido de los estilos historicistas románticos, pero no es el único; paralelamente y con el mismo criterio que él, aparecen diseminadas a lo largo del s. XIX imitaciones de las formas románicas (neorrománico), y de las bizantinas, árabes, mudéjares o platerescas.La arquitectura del s. XVIII se sometía en sus formas y proporciones a los cánones clásicos grecorromanos y renacentistas, no con un sentido historicista, sino académico. J. 1. Winckelmann publicó en 1764 su Historia del Arte antiguo, que es el primer intento serio de Historia del Arte; en ella señala las obras antiguas clásicas como modelos a imitar, y se convierte así en el teórico y decidido abanderado del neoclasicismo; pero, convención por convención, el mismo tratamiento se puede aplicar a otras formas del pasado, y, a su pesar, abre paso a que la admiración que el romanticismo tenía por todo lo medieval y el desprecio que profesaba a toda academia cristalizara en la imitación de otros estilos históricos o exóticos, y, principalmente, en el n.Entre los neogoticistas más famosos cabe citar a Gilber, Scott, Pugin, Charles Barry y Friedrich von Schmidt, y sus más teóricos defensores son el inglés John Ruskin y el francés Viollet le Duc (v.). En Norteamérica, las formas neoclásicas que dominaban la arquitectura desde 1790 no dan paso al n. hasta 1860. Pero en los Estados Unidos el n. no es un movimiento romántico, como lo había sido en Europa al menos en su nacimiento, sino más bien sus formas son adoptadas con el sentido de una nueva y diferente academia: Ruskin y Viollet le Duc sustituyen a Palladio como guías de los arquitectos. El nuevo estilo gótico se prodigó especialmente en la arquitectura religiosa porque su ligereza, verticalidad y profusión ornamental daban una espiritualidad y riqueza, si bien meramente de superficie, a los recintos sagrados. Sus formas se han repetido, despojándolas frecuentemente de su espíritu, en capillas y templos del mundo entero, hasta muy avanzado el s. XX. Como consecuencia del n., aunque sin pertenecer propiamente a la escuela, cabe citar a Antonio Gaudí (v.), que hace una interpretación personal del estilo gótico, enlazándolo con el art nouveau (modernismo) y abriendo horizontes nuevos a la arquitectura moderna (v. MODERNISMO IV).Los formalismos neogóticos son exactamente los mismos que se dieron en el estilo gótico u ojival (V, GÓTICO, ARTE I, 2). La única diferencia es la época en que se hicieron y, consecuentemente, lo artificioso de su búsqueda. Aunque el movimiento neogótico fue universal, los países en que tuvo más impulso fueron Francia e Inglaterra, quizá porque también en ellos el gótico medieval se había desarrollado con gran brillantez. En Inglaterra, el n. fue mucho más allá de las edificaciones religiosas y dejó obras singulares de la importancia del Parlamento de Londres. En las viviendas, la influencia neogoticista creó palacetes y barrios residenciales enteros en un estilo muy característico que, al ser exportado principalmente a los países americanos, recibió por antonomasia el nombre de estilo inglés. En Francia, el crecimiento extraordinario de pueblos y ciudades exigió la construcción de multitud de iglesias, y en ellas se adoptó principalmente el estilo de las catedrales del s. XII, atribuyéndole el ser la más perfecta expresión de la fe católica. Surgieron así, entre las más importantes, S. Clotilde de París, S. Juan Bautista de Belleville y el Sagrado Corazón de Moulins. Pero entre los templos neogóticos franceses, el más conocido, aunque no por motivos artísticos, es la basílica de Lourdes.LUIS BOROBIO.
BIBL.: M. OCHSÉ, El arte sagrado de nuestra época, Andorra 1960.
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