Necker de la Saussure, Albertine
Categoria:
Biografía GER
Escritora y educadora suiza; colaboró en la introducción de las ideas románticas en la teoría y la práctica educativas.N. en Ginebra en 1766. Era hija del naturalista H. B. de Saussure y prima de Mme. Staél (v.). En 1786 casó con el botanista Jacques Necker, sobrino del célebre ministro de Luis XVI. Durante cierto tiempo vivió inmersa en la vida social más refinada, pero una sordera precoz le hizo recluirse al ambiente familiar para dedicarse a laeducación de sus hijos y al estudio. La sensibilidad de su espíritu y esmerada educación la convirtieron en una de las personas más cultas de su tiempo. M. en Ginebra el 20 abr. 1841.N. de la S. hizo su primera salida al campo literario con la traducción del Cours de littérature dramatique, de W. Schlegel (v.); escribió después Notice sur le caractére et les écrits de Mme. Staél. Pero su obra más valiosa es Éducation progressive ou étude sur le cours de la vie, París 1828-38, el primero de cuyos tres volúmenes apareció en .1828 y el último 10 años después. La obra, una de las más interesantes de la literatura pedagógica francesa, está dividida en dos partes. La primera contiene un estudio de la evolución psicopedagógica del niño desde el nacimiento hasta los 14 años; la segunda contiene un tratado de educación femenina. N. de la S. se había propuesto, en principio, escribir un tratado de educación femenina, pero, viendo las posibilidades de sus reflexiones iniciales, redactó con más detenimiento la primera parte para, en última instancia, volver a su idea primitiva. La obra, pues, adolece del defecto de todas las que se escriben en etapas sucesivas: falta de unidad. Este defecto, empero, se proyecta más sobre la construcción externa del libro que sobre su línea básica de ideas.La postura radical de N. de la S. respecto a la educación arranca de su concepción de la religión como la fuerza esencial de la vida humana. El hombre es un ser inmortal; su destino en esta vida está en prepararse para la ultraterrena; por tanto, la finalidad suprema de la educación está en preparar al hombre para dicha meta. Pero, para lograr ese fin, según N. de la S., basta con seguir el orden de la naturaleza, puesto que el hombre es, por íntima constitución, un ser religioso: "Sólo es verdadera educación aquella que se centra en el desarrollo moral y religioso". Para N. de la S., el medio básico de educación es la formación de carácter (v.), cuyo resorte esencial es la voluntad (v.) y, puesto que la voluntad actúa a través de móviles, es preciso proporcionárselos de forma adecuada si se quiere lograr una auténtica tarea perfeccionadora; mas los auténticos móviles de la voluntad, según N. de la S., son los sentimientos, y el sentimiento por antonomasia es el religioso. Así concluye N. de la S. por situar la religión en las coordenadas básicas de fin y medio; pero su concepción de la religión es de tipo meramente naturalístico, sin tener en cuenta lo sobrenatural, como era propio de la mentalidad de la Ilustración (v.) que heredó en gran parte el Romanticismo. Digamos, finalmente, que para esta autora, el pilar básico de la Pedagogía es la educación femenina.Por lo que respecta a sus aportaciones pedagógicas, N. de la S. destaca, no por la originalidad de sus ideas educativas -de dominio corriente en su época-, sino por el esfuerzo realizado por concatenar esas ideas en torno a la gran corriente del pensamiento y la vida románticos (v. ROMANTICISMO; NATURALISMO; DEÍSMO). La concepción religiosa de N. de la S., de raíces protestantes, se halla fuertemente teñida de los matices propios de la época romántica, heredera de la corriente deísta y naturalista que tan característica expresión tuvo en la Profesión de fe del vicario saboyano, expuesta en el Emilio de Rousseau (v.).V. t.: EDUCACIÓN III;PEDAGOGÍA II-III.L. BATANAZ PALOMARES.
BIBL.: N. ABBAGNANO y A. VISALBERGHI, Historia de la Pedagogía, México-Buenos Aires 1964; D. MORANDO, Pedagogía, 2 ed. Barcelona 1961; M. F. SCIACCA, El problema de la educación, Barcelona 1962; L. REAU, Europa francesa en el siglo de las luces, México 1961.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.