National Gallery (Londres) ARTE
Categoria:
Arte
Historia. La N. G. es la colección más importante de pinturas de Gran Bretaña, y su edificio actual, diseñado por William Wilking e inaugurado en 1838, ocupa la parte norte de Trafalgar Square, en Londres. Hasta 1869, la Roya) Academy ocupó la mitad este del edificio, mientras que la creciente colección de pinturas fue alojada de forma inadecuada en la mitad oeste del edificio.En el s. XVIII, la necesidad de una galería pública propiedad de la nación no era muy clara, pues las pocas personas interesadas en el arte eran lo suficientemente ricas como para comprarse sus propios cuadros y exponerlos en sus casas. Sin embargo, con la fundación de la Royal Academy y la doctrina de su presidente, Reynolds (v.), de que los artistas debían aprender a base de copiar a los grandes maestros del pasado, era lógico que la Academia favoreciese el establecimiento de una colección de antiguos maestros, primordialmente para uso de sus alumnos. Por esta razón se hicieron las gestiones oportunas para fundar una galería nacional. Pero tanto por razones económicas como artísticas se demoró la fundación de una galería nacional.Sin embargo, se habían inaugurado recientemente galerías nacionales en Viena, París, Amsterdam, Madrid y Berlín, y el príncipe regente, más tarde Jorge VI, un hombre de gran cultura y el protector de Lawrence (v.), ambicionaba que Londres rivalizara con el París de Napoleón como gema arquitectónica y como centro de las artes. Fue nombrado presidente de la British Institution y su mediación fue decisiva en la fundación de la N. G. En primer lugar, estaba el problema de encontrar los cuadros y luego de conseguir un edificio adecuado para alojarlos. Dos de las mejores colecciones que pertenecían a mecenas ingleses habían sido ya sustraídas a la nación. Una era la magnífica colección del rey Carlos I, protector de Van Dyck y Rubens, que fue casi enteramente vendida y dispersada por el Parlamento puritano que ejecutó a su propietario. La otra colección había pertenecido al primer ministro sir Robert Walpole, pero había sido vendida a Catalina la Grande de Rusia. Sin embargo, sir George Beaumont, el mecenas del joven Constable (v.) a la vez que un gran conocedor del arte, le compensó parcialmente estas pérdidas ofreciendo su propia colección que incluía el gran paisaje Castillo de Steen de Rubens, el Mercader judío de Rembrandt y Agar y el ángel de Claudio de Lorena, junto con otros cuadros de menor mérito.No obstante, mucho más importante fue que en 1824 el Parlamento aprobó la cifra de 60.000 libras para comprar la colección de John Julius Angerstein, recientemente fallecido, un afortunado hombre de negocios del Lloyd. Al hacerlo así se creó la N. G., pues la colección de Angerstein fue el núcleo alrededor del cual ha ido creciendo la actual colección. La col. Angerstein se enorgullecía de poseer cinco de los más bellos paisajes de Lorena, que incluían El matrimonio de Isaac y Rebeca y El embarque de la reina de Saba y algunas de las grandes obras de Cuyp. También incluía las series más brillantes de Hogarth, p. ej., Mariage á la mode. El Rapto de las Sabinas de Rubens y dos cuadros de Rembrandt; La Mujer adúltera y La Adoración de los pastores eran otras obras destacadas de la misma colección. Sin embargo, lo que en un tiempo se consideró la joya de las adquisiciones hechas por Angerstein, La Agonía en el Huerto, de Correggio, se ha comprobado hoy que es una copia. La N. G. fue alojada primeramente en la casa de Angerstein, en el 100 de Pall Mall, y abierta al público el 10 mayo 1824.A los pocos años, se compraron con dinero del Estado algunos cuadros y se legaron o se trasmitieron a la N. G. otras colecciones privadas. Al estar ya la casa de Angerstein repleta, se comenzó el actual edificio de Trafalgar Square. Entre los cuadros más interesantes que se han añadido entre 1824 y 1838 están Baco y Ariadne y La Sagrada Familia con un pastor de Tiziano, el retrato hecho por Lawrence de John Julius Angerstein, el Cornfield (Campo de mies) de Constable y las dos Trinidades de Murillo.Edificio actual. El nuevo edificio, inaugurado en 1838, no era del todo satisfactorio, y su administración era todavía peor. La N. G., por su naturaleza, era un departamento del Gobierno, y los seis consejeros designados para dirigirla incluían al anterior primer ministro lord Liverpool y otras figuras políticas, y únicamente dos personas para las cuales el arte era lo principal en la vida; sir George Beaumont y sir Thomas Lawrence. Los dos murieron, sin embargo, al poco tiempo. En 1827, sir Robert Peel, posteriormente primer ministro, fue nombrado consejero y ayudó a levantar la Galería. Él mismo tenía una magnífica colección de pinturas holandesas y flamencas, que fueron compradas para la N. G., en 1871. En gran parte, gracias a la adquisición de la col. Peel, se debe que la N. G. tenga una sección tan importante de pintura holandesa. El Paisaje con una partida de caza con halcón de Koninck, joven tocando la tiorba para dos hombres de Terborch, Pastor con cinco vacas junto al río de Cuyp, Interior con una mujer bebiendo con dos hombres y una sirvienta de Hoogh, y la muy conocida obra de Hobbema La avenida Middelharnis. todas ellas formaban parte de la col. Peel. Sin embargo, Peel hizo a la N. G. todavía un mayor servicio cuando nombró conservador en 1843 a Charles Lock Eastlake.Eastlake era un pintor documentado que había viajado mucho al continente, y su energía y visión hicieron de la N. G. la mejor colección de su clase en el mundo. Sin embargo, tuvo sus dificultades. Como quiera que su tendencia era comparar los cuadros por su valor intrínseco e histórico, olvidando el gusto de la época, tuvo choques con los consejeros y, debido a su intento de quitar el barniz protector que se había aplicado a la mayoría de las pinturas por su predecesor, se levantó una violenta crítica contra él. Por tanto, presentó su dimisión en 1847. No obstante, prevalecieron sus ideas y fue nombrado director en 1854 con una asignación regular anual para realizar compras, contando ya con un personal competente y plenos poderes para implantar su voluntad. Se admitía como política oficial que los cuadros debían ser comprados con vistas a proporcionar ejemplos de todas las grandes escuelas y periodos del arte europeo. Eastlake prosiguió esta política con energía, siguiendo el ejemplo de su amigo y colega el Dr. Waagen de la Galería de Berlín. Con las 10.000 libras a su disposición por año hizo viajes regulares al Continente, sobre todo a Italia, donde muy juiciosamente compró unos 139 cuadros durante ’el tiempo que ocupó su cargo, sin preocuparse de si había o no espacio para colgarlos. Sus dos sucesores siguientes fueron más restringidos, pero, no obstante, para finales de siglo, la N. G. se había convertido en la más representativa de pintura europea de todas las Galerías del mundo. Además, a causa de los esfuerzos de Eastlake para limpiar los cuadros y a pesar de que, debido al clima de Londres, la mayoría de las pinturas habían de ser exhibidas protegidas por un cristal, las pinturas de la N. G. cuentan con un mayor porcentaje del color original que ninguna otra colección.Por otra parte, la N. G. está más bien escasa de pinturas del rococó del s. xviii (Watteau, Boucher, Fragonard, Tiepolo) y la proporción de pintura inglesa no se ha permitido que predomine por encima de la de ninguna otra escuela. La gran colección, casi embarazosa, de pintura inglesa de la N. G. está ahora alojada en su mayor parte en la Tate Gallery, inaugurada en 1897 en Millbank, Londres, un anexo de la N. G. hasta 1955. Aunque la N. G. retiene una debida proporción de cuadros ingleses, la obra de los grandes pintores británicos, y también de pintores extranjeros modernos, incluyendo a los impresionistas, se puede ver ahora en la Tate Gallery. Obras de El Greco, Goya, Murillo y Velázquez de la N. G. representan de modo adecuado la escuela española. Gracias a la variedad nivelada y a la profundidad histórica de su colección, la N. G. ha contribuido grandemente al desarrollo de la historia del arte. Aun cuando sus gastos anuales totalizan unas 409.000 libras, la entrada a la N. G. es libre y se cierra solamente tres días al año.DOUGLAS PICKETT.
BIBL.: C. HOLMES, The making of the National Gallery, Londres 1924; P. HENDY, The National Gallery, London, Londres 1958; M..LEVEY, The National Gallery, Londres (también disponible en español una corta introducción); HER MA]ESTIES STATIONERY OFFICE, The National Gallery: Acquisitions 1953-52, Londres 1963; P. HENDY, Tesoros de la National Gallery, Londres, Madrid 1965.
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