Mozambique (mogambique) III. Historia de la Iglesia. HIST.
Categoria:
Historia de la Iglesia
La historia misional de M. comienza con la expedición enviada en 1560 por Constantino de Braganza, virrey de la India, con el confesado propósito de convertir al "rey grande" o monomotapa. El fin próximo era la evangelización del hijo del rey de Inhambane u Otangue. La expedición se componía de tres sacerdotes al frente de los cuales iba Gonzalo da Silveira. La conversión del hijo del rey de Inhambane fue fácil. El P. Gonzalo partió para la corte de monomotapa, a donde llegó después de vencer serias dificultades. Mientras tanto, el neoconvertido volvió a las prácticas idolátricas. En la corte de monomotapa se inicia la catequesis y el régulo acaba por bautizarse con el nombre de Sebastián, recibiendo en la misma ceremonia el bautismo numerosos "grandes" de su reino. Entraron en acción, en ese momento, las intrigas de los árabes. Sebastián, entre convencido y receloso de las afirmaciones árabes, dejó que éstos llevasen a cabo el intento de asesinato del misionero, pero avisó al P. Gonzalo de los planes de sus enemigos con la secreta esperanza de que se salvara con la huida. Sin embargo, el misionero permaneció y murió como verdadero mártir de la fe cristiana. Terminó así la primera misión en el reino conocido como Monomotapa (v. II), al igual que su monarca.Años después, el nuevo monomotapa, acosado por varios enemigos, se acogió a la protección hispano-portuguesa y, a principios del XVII, fue bautizado con el norpbre de Felipe. En 1629 firmó un tratado de paz y comercio con los hispano-portugueses. Comienza así una nueva fase de la evangelización; surgen iglesias por todo el Zambeze, al calor de las misiones de dominicos y jesuitas. La vegetación de la selva, alimentada por la constancia de las lluvias provocadas por los monzones, hizo que estas iglesias decayeran rápidg-°-te. Las misiones del África Oriental Portuguesa rendían de Goa (v.). El arzobispo de Goa tenía en esta costa un representante o visitador. En 1563, Pío IV creó la administración eclesiástica de M. y Sofala. Y, en 1612, Paulo V concedió a Felipe III de España, como rey de Portugal, el derecho de escoger el administrador de estas misiones, separándolas de este modo cada vez más de Goa. Hasta 1940, la administración eclesiástica de M. estuvo confiada a un prelado nullius.La historia misional en M. conoce muchos altibajos. Al principio del XVIII se inició una decadencia, acentuada con la expulsión de los jesuitas, que dejó a las misiones en un estado lamentable. A mediados del XIX no había misioneros en M. destinados en el interior de la selva. El número de las parroquias era muy reducido. Pero los esfuerzos de Antonio Barroso consiguieron un renacimiento en las actividades misioneras. A fines del XIX se encontraban en M. misionando franciscanos, salesianos, jesuitas y trapenses, a más del.clero secular. Los primeros años de la República (1910-26) significaron un nuevo decaimiento en la actividad misional. El verdadero renacimiento se produce a partir de 1940 con motivo del concordato misional entre Portugal y la Santa Sede. M. se constituye en provincia eclesiástica, dividida en tres diócesis: LourenQo Marques (Maputo desde 1976) como archidiócesis, al S, Nampula al N y Beira al Centro. En 1954 fue creada la diócesis de Quelimane, en 1957 la de Porto Amélia, en 1962 las de Inhambane y Tete, en 1963 la de Vila Cabral y, en 1970, la de Joáo Belo (en el cuadro adjunto se resumen los datos estadísticos de todas ellas). Al crearse el 4 jun. 1984 las archidiócesis de Beira (sufr.: Quelimane y Tete) y Nampula (sufr.: Lichinga, ex Vila Cabral; y Pemba, ex Pórto Amélia), quedaron como sufr. de Maputo Inhambane y Xai-Xai (ex Joáo Belo). En M. hay ca. 250.000 protestantes (1990).J. A. GOMES DA SILVA.
BIBL.: No aplica
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