Morgagni, Giovanni Battista
Categoria:
Biografía GER
Anatómico y patólogo italiano, n. en Forli el 25 feb. 1682. Inició sus estudios médicos en Bolonia en 1698, figurando entre sus maestros Albertini y Valsalva. Obtuvo el título de doctor en 1701; como asistente de Valsalva y en el hospital de Santa María della Marte, practicó la Anatomía y ejerció la Medicina clínica. Sucedió a Valsalva en 1706 y cinco años más tarde fue nombrado profesor en la Univ. de Padua, pasando a ocupar la cátedra de Anatomía de dicha Universidad en 1715. De los muchos discípulos que tuvo, cabe destacar a Scarpa. M. el 6 die. 1771.El fruto de su trabajo como investigador aparece recogido en varias de sus obras. La primera, Adversaria anctiornica, se publicó en 1706. Su más valiosa aportación a la Medicina figura en el capital tratado anatomopatológico De sedibus et causis morboruin per anatomen indagatis (1761), obra por la que M. merece el calificativo de anatontieorum princeps de su siglo. En ella se reúnen y enriquecen de modo notable los saberes anatomopatológicos, que desde las iniciales indagaciones de Benivierri, a comienzos del s. XV, habían sido acopiadas progresivamente. Constituye una rica y bien ordenada exposición de historiales clínicos en los que su capítulo fundamental es el protocolo de la autopsia y su comentario. Tales descripciones, en número aproximado al medio trillar, figuran ordenadas, siguiendo el tradicional esquema expositivo a capite ad pedes, de acuerdo con la localización de la lesión anatómica.De los cinco libros que integran el De sedibus, el primero reúne las afecciones de la cabeza y las que lesionan los órganos de los sentidos; en el segundo se describen los procesos cuyo fundamento radica en lesiones localizadas en la cavidad torácica; el tercero abarca las lesiones de localización abdominal, incluidos los procesos urológicos, tocoginecológicos y de genitales externos; el cuarto trata de las lesiones que acompañan a los procesos quirúrgicos y las afecciones generales, como las fiebres y la sífilis; el quinto reúne nuevas observaciones anatomoclínicas y comentarios a capítulos descritos en los cuatro libros precedentes.En el propósito que buscó M. con la redacción de su gran obra destaca, en primer lugar, el deseo de recopilar las contribuciones hechas hasta su tiempo sobre el conocimiento de las lesiones orgánicas propias de los diferentes modos de enfermar, incorporando desde luego su copiosa aportación personal a tal saber; es evidente, asimismo, el empeño tipificados y la intención clínica, pues en él todavía las lesiones anatómicas aparecen subordinadas a la realidad clínica, al síntoma. Aspiró M. a descubrir y poner en evidencia la relación existente entre las manifestaciones clínicas ele cada proceso morboso y las lesiones anatótricas que la autopsia permitía conocer.Junto a esta meta propuesta, la labor de M. corlo anatomopatólogo es rica en descubrimientos concretos, en hallazgos que sirvieron para enriquecer de modo notable el saber médico; se debe recordar, a título de ejemplo, su observación acerca de las alteraciones que en el sistema cardiovascular ocasionaba el padecimiento de un ctugor pectoris, la descripción de la endocardilis, los dos casos de apoplejía cerebral por él estudiados, sus certeras aportaciones al conocimiento de la naturaleza de los aneurismas, la descripción de la sífilis cutánea y de las turnoraciones "gomosas" en hígado y cerebro, etc. Son dignas de elogio, igualmente, sus descripciones sobre lesiones tuberculosas, blenorragia, cirrosis hepática, litiasis renal, atrofias renales por hidronefrosis y neoplasias digestivas, por mencionar sólo algunos de los temas abordados v expuestos en sus historiales clínicos.L. SANCHEZ GR.ANJEL.
BIBL.: D. GIORDANO, Giarrrbattista Morgagni, Turín 1941.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.