Moravia (morava) II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
La historia de M. es compleja, y sus orígenes no se hallan todavía suficientemente documentados. El suelo moravo, surcado por el March (Morava), es riquísimo en cavernas que evidencian restos de la cultura musteriense. También abunda en vestigios de una cerámica pintada, de vasos campaniformes y de los campos de túmulos y urnas. A diferencia de Bohemia (v.), la región morava ofreció desde siempre un fácil tránsito de N a S que favoreció las migraciones y, posteriormente, el comercio. Hasta el s. vi, varios pobladores germanos ocuparon el territorio; finalmente, los ávaros fueron desplazados por las tribus eslavas en el s. VII.El s. ix representa un esplendor inusitado puesto que, a pesar de ser M. tributaria de los carolingios, la unión y energía de las tribus unificadas por el rey Mojmir (830846) les llevó a ocupar una zona sustancial de Eslovaquia y parte del noroeste de Hungría, desvinculándose progresivamente de los eslavos rusos. Elemento aglutinador importante fue la cristianización (866), realizada desde Bizancio por S. Metodio (v.), en tiempos de Rotislav (846-879), y que contribuyó con la liturgia indígena a la creación de la literatura eslava. Sin embargo, las tensiones de matiz político-religioso suscitaron conflictos con Roma y, consecuentemente, con los carolingios. Con Svatopluk (870-894), pareció inminente la creación de un Imperio moravo, puesto que, si bien en el tratado de paz de Forchheim (874) el rey tuvo que ceder a los carolingios parte de la Panonia, sus fronteras se extendían desde los Sudetes y Silesia hasta el occidente de Hungría; por otra parte, las diferencias con Roma quedaron superadas con el sometimiento de M. a la Santa Sede en el 880. Sin embargo, poco después, las invasiones magiares en el 906 destruyeron la Gran M. y las ilusiones imperiales.Desde entonces, M. penduló entre la órbita del reino de Bohemia y la de Hungría (v.). La derrota de los magiares en Lerchfeld (955) inclinó a M. hacia la dinastía Premislida (v.) bohemia que les sometió en 1029, y el hecho de que no existiese una legislación clara sobre las leyes de sucesión provocó una serie de conflictos familiares, frecuentemente sangrientos, durante los s. xi y xli. Sólo a finales de 1182, se realizó una primera unificación por el duque Konrad Otto, que fue reconocida por Federico 1 Barbarroja (v.), creándose el margraviato de M.; mas, de nuevo, la falta de sucesión masculina hizo que M. volviese a manos de los reyes de Bohemia.Con la casa de Luxemburgo (v.), durante Carlos IV (1346-78), se originan nuevos derechos sucesorios de segundogenitura que hacen que M. sea regida con una cierta independencia; la falta de sucesión devuelve M. a Wenceslao IV de Bohemia (1378-1419) que, por la misma causa, la cede a su hermano Segismundo, rey de Hungría desde 1387. Otra vez por falta de descendencia masculina, M. es regida brevemente por Alberto II (1404-39), entrando, por primera vez, en la órbita de los Habsburgo (v.); y precisamente entonces M. padece los efectos de las guerras hussitas (v. HUSS) que provocan una situación religiosa inestable. A finales del s. xv, M. vuelve a formar parte de Hungría, entonces regida por Matías Corvino (v.; 1458-90), y retorna al reino de Bohemia cuando Luis II sucumbe junto con su reino en la batalla decisiva de Mohács (1526).A partir de entonces, la suerte de M. corre paralela al Imperio austriaco (v. AUSTRIA IV). Durante la época de la Reforma, M., donde el catolicismo había arraigado más que en Bohemia, se ve fuertemente sacudida por las corrientes baptistas. Una importante comunidad se establece en Brno y hace prosélitos en todo el país. Otro tanto ocurre con las comunidades de hermanos moravos (v.) y de los mennonitas (v. MENNO). Sus doctrinas disidentes encuentran campo abonado en un terreno siempre dispuesto a reafirmar sus características nacionales frente al poder oficialmente católico del Emperador y de la casa real. También los movimientos sociales conocidos como la "guerra de los campesinos" ganan adeptos en M. durante una época en que se resiente la autoridad central. La reacción católica, en la que los jesuitas colaboran decisivamente, junto con la promulgación de los decretos tridentinos (1605), supone un movimiento contrarreformista orientado a frenar una cierta unificación de los disidentes en la cohfessio bohemica. La violenta germanización y recatolización de Bohemia y M. llevada a. cabo por Fernando 11 (1619-37), hace que las tensiones, centradas sobre todo en Praga, repercutan también en M. La guerra de los Treinta Años (v.) se desarrolla en parte sobre territorio moravo, y en él se firma en 1622 la paz de Nikolsburg.Con el despotismo ilustrado (1740-90), decae la importancia de M. dentro del Imperio, y el país sólo es testigo de varias batallas en la guerra de los Siete Años (v.; 1756-63). Otro tanto sucede en las campañas de Napoleón, que obtiene en M. la gran victoria de Austerlitz (v.). Durante la segunda mitad del s. XIX, la creciente tránsformación económica de Centroeuropa y la progresiva industrialización favorecen los movimientos nacionalistas cuajados en la Revolución de 1848 (v.): Olmütz (Olomouc) fue por breve tiempo residencia de la corte, huida de Viena. Poco después, la expansión ambiciosa de la Prusia de Birmarck desencadenó una corta guerra (1866), cuyo escenario fue M., camino natural hacia Viena, donde se firmó la paz. En 1889, el partido social-demócrata austriaco, fuertemente influido de la mentalidad marxista, se reunió en Brünn (Brno) para proponer un programa que favorecía la idea federalista, tan cara a los pueblos eslavos de la monarquía imperial. En 1918, M. se unió con Bohemia para declararse independiente y, desde aquella fecha, siguieron una política conjunta. También corrieron idéntica suerte cuando, en 1939, Hitler (v.) ordenó la invasión de Checoslovaquia (v.) y forzó la constitución de un protectorado de Bohemia y M. El país fue sistemáticamente utilizado para la economía bélica del III Reich. A partir de 1945, el Gobierno socialista ha orientado la industrialización de M.M. ALCALÁ LÓPEZ-BARAJA.
BIBL.: B. DUDIB, Mdlirens allgemeine Geschichte, 16 vol., Brno 1860-88 (sólo alcanza hasta 1350); R. DVORAK, Definy Moravy, 2 vol. Brno 1899-1905 (llega hasta 1848); y las monografías de Vlast:veda moravska, Brno 1896 ss.
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