Mommsen, Theodor
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Biografía GER
Historiador alemán del s. XIX, n. en Garding (Schleswig) el 30 nov. 1817. Estudió Derecho y Humanidades en la Univ. de Kiel, donde alcanzó el grado de doctor en 1843. Su interés por el Derecho y las instituciones jurídicas romanas le condujo a una creciente y apasionada atención hacia todo el acontecer histórico de la antigua Roma. Ya sus obras de juventud fueron el breve tratado De Collegüs el sodalitiis Romanarum (Asociaciones romanas), 1840, y el estudio Die Rómischen Tribus (Tribus romanas), 1844. La etapa más fecunda de su formación fueron los años de estancia en Italia, que despertó en él al gran historiador como lo hiciera con su contemporáneo Ranke (v.). Residió en el Inst. Arqueológico de Roma con una beca del Gobierno danés,del que dependía por entonces el ducado de Schleswig, y una ayuda de la Acad. de Berlín. Su estancia italiana la dedicó especialmente al descubrimiento y catalogación de las inscripciones romanas, fuente imprescindible para la Historia de Roma; y al estudio de los dialectos antiguos, algunos de los cuales llegó a dominar, como prueban sus Oskische Studien (Estudios oscos), 1845, y sus Unteritalische Dialekte (Dialectos italianos menores), 1850. Colaboró con uno de los grandes epigrafistas italianos de la época, Borghesi, que por entonces reconstruía los fasti de los magistrados romanos, a quien en 1852 dedicaría M. sus Inscripciones regni Neapolitani Latinae (Inscripciones latinas del reino de Nápoles).Regresó a Kiel en las turbulentas jornadas de 1848, cuando la revolución agitaba a toda.Europa. Encarnaba M. el espíritu liberal y nacionalista de la juventud burguesa de su tiempo. Herido en las luchas de aquellos días, colaboró más tarde en la edición del SchleswigHolstein Zeitung, órgano del nacionalismo alemán en los ducados. Tras el fracaso de la revolución, pasó a la cátedra de Derecho romano de Leipzig y de allí a Zurich (1851), para desempeñar después dicha cátedra en la Univ. de Breslau. Fueron éstos los años en que M. concibió y dio forma a su Rómische Geschicitte (Historia de Roma), 1854-56, la más famosa de cuantas obras escribió. Proyectada en principio para tres volúmenes, el tercero referente al Imperio, tuvo que dedicar los tres a la época republicana, tanto por la extensión que ésta le exigía como por la imposibilidad de redactar el periodo imperial antes de hacer una recopilación y estudio de sus inscripciones. Su obra constituye la primera visión global moderna de la República romana, construida desde dentro de los acontecimientos, codeándose con los hombres que fueron sus protagonistas. Ésta es la nota más acusada de la obra de M., su vitalidad, el haber trasladado los personajes del mundo anquilosado del recuerdo al escenario de la vida real. Hay que tomar partido cuando se leen las páginas de su Historia. En M. se unen el historiador y el político. Se identifica con el espíritu democrático y critica al partido aristocrático romano. Ataca a Cicerón y a Pompeyo, y hace la gran defensa de César, que para M. retrasó en 400 años la caída del Estado universal romano. Su gran pasión por César le valió la estimación de Napoleón III, aunque M. se aprestó a distinguir entre César y el bonapartismo.En 1853 la Acad. de Berlín, de la que sería miembro en 1858, le encargó la formación de un Corpus Inscriptionum Latinarum, cuyo primer tomo apareció en 1863, publicándose hasta 20 en vida de M. Con él trabajaron ilustres epigrafistas como Hübner, Dessau y Zangemeister. En 1855 publicó un comentario a los bronces hispano-romanos con los estatutos municipales de Málaga y Salpensa. Compartió el premio Nobel de literatura de 1902 con Sully Prudhomme. Durante el trabajo del Corpus, de inapreciable utilidad para la Historia de Roma, publicó otras obras como Geschichte des rómischen Münzwesens (Historia del sistema monetario romano), 1860; el tratado Rómisches Staatsrecht (Derecho público romano), 1870-88, Die rómischen Provinzen von Caesar bis Diocletian (Historia de las provincias romanas de César a Diocleciano), 1884, todos ellos complementos valiosos a su Historia de Roma. Tomó también a su cargo la dirección de los Monumenta Germaniae Historica (1874), colección que se había iniciado en 1820. Supo hacer compatible su intensa vida científica con su actividad política. Desde 1861 perteneció al parlamento, como miembro del partido progresista. Creyó en la unificación alemana y en la responsabilidad que suponía para todos sus compatriotas. M. a los 86 años, en Charlottenburg, el 2 nov. 1903.M. ESPADAS BURGOS.
BIBL.: T. MOMMSEN, Historia de Roma, pról. 1. 1. CARRERAS, Madrid 1960-61; íD, Gesammelte Schrilten, 8 vol. Berlín 190513; G. P. GOOCH, Historia e historiadores del siglo XIX, México 1942; L. WICKERT, Theodor Mommsen, Francfort/M 1959.
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