Modos de Vida, Geografía de los SOCIOL.
Categoria:
Sociología
La noción de m. de v. es extremadamente rica, pues abarca no sólo la mayor parte, sino la totalidad de las actividades del grupo humano. Puede definirse como "el conjunto de actividades mediante las cuales el grupo que las practica asegura su existencia" (M. Sorre, o. c. en bibl. 97). Éste es el caso de la pesca, la caza, la recolección, la agricultura sedentaria y la vida pastoril, diferentes tipos de m. de v. o que se integran en otros más complejos; p. ej., una agricultura sedentaria con vida pastoril.Elementos y áreas. En todo m. de v. existen ciertos elementos; unos, son instrumentos, como determinados tipos de arado; otros, métodos de trabajo, como la siega, el riego o el cultivo sobre cenizas; pero también hay elementos sociales, como las relaciones que crea una comunidad de trabajo y, finalmente, elementos espirituales, por ej., los ritos mágicos. Estos elementos materiales y espirituales constituyen técnicas transmitidas por la tradición, y gracias a las cuales los hombres se aseguran un cierto dominio sobre la Naturaleza. Estos elementos pueden ser creadores u organizadores: elección de plantas de cultivo, renovación de los aperos agrícolas; estabilizadores: los que hacen arraigar al grupo, como la propiedad y la parcelación; retardadores, si dificultan la adaptación a nuevas condiciones de v. o limitadores, como las prohibiciones nacidas de diversos factores.Todo este conjunto de elementos que resultan de una acción continua se han convertido en costumbres e implican una adaptación al medio (v. ECOLOGÍA). En los pueblos sometidos a la presión de un medio muy especializado -el desierto cálido o el ambiente ártico- y cuyos caracteres varían poco de un año a otro, la dirección impresa por las influencias exteriores no cambia; los m. de v. están siempre orientados de la misma manera, siguiendo los mismos ritmos. No obstante, el medio no dicta el m. de v. Así se explica que no todos los grupos humanos consigan adaptarse: los fueguinos (v.) llevan una v. miserable, en un medio menos repulsivo que el de los esquimales (v.). Y así, dos civilizaciones sucesivas que han vivido en un mismo medio han creado m. de v. diferentes; en muchos países, la colonización ha sustituido unos m. de v. por otros. En último término, el hombre es el que decide.Muy frecuentemente, una vez establecido un m. de v., su área aumenta. A veces, esta expansión coincide con la de un grupo étnico; pero, en otras, el m. de v. es adoptado por otros grupos diferentes. Entre las áreas de losm. de v.distintossuelehaberunaciertafrontera común, en la que cada uno puede adaptarse a determinadas condiciones naturales y en la que compiten entre sí. En la estepa que bordea el desierto, las mismas posibilidades de éxito tiene un determinado sistema agrícola que una ganadería nómada. Sin embargo, los contactos entre dos m. de v. pueden enriquecer a ambos o a uno de ellos, ya que, en efecto, las aportaciones por contaminación desempeñan un gran papel en la preparación para la adaptación al medio.Características y clasificación. Ningún m. de v. es estable, dice M. Derruau (o. c. en bibl. 127). Aun cuando no reciba ninguna aportación del exterior, se modifica rápida o lentamente, debido a la invención de nuevas técnicas o a la modificación demográfica; p. ej., el incremento de población obliga a intensificar los medios de subsistencia, e, inversamente, una trasformación social puede modificar, a su vez, la población y el m. de v. (v. POSLACIÓN). La revolución industrial ha modificado profundamente los m. de v. de la Europa occidental, y su colonización de Ultramar ha sido causa de una de las trasformaciones más radicales del planeta.La acción del m. de v. se ejerce sobre el tipo somático. En efecto, hay en los m. de v. elementos capaces de actuar sobre el m. de alimentación, la naturaleza y características de los ejercicios físicos, etc.; factores todos susceptibles de influir en la apariencia física. Y también puede afectar a la estructura mental, pues la formación de una psicología, lenguaje, tradiciones, ritos, es un hecho en el que se mezclan los m. de v. con sus circunstancias materiales y sociales y con la permanente espiritualidad, libertad y responsabilidad propias de la naturaleza humana.La impronta dejada por el m. de v., tanto sobre el grupo humano, como sobre cada individuo, es otro factor importante en la conservación del m. de v.Losm. de v. así definidos, ¿sonsusceptibles de una clasificación? La noción de m. de v.ha sido aplicada ante todo a sociedades poco complejas, sin gran diferencia social o profesional. Es decir, a pueblos cuya subsistencia no está fundada más que sobre una sola técnica de explotación de la Naturaleza. Para unos, recolección, caza y pesca son los únicos medios de existencia. La recolección de los productos vegetales no cultivados (frutas, granos, hojas, tubérculos y raíces) aseguran la base de la nutrición. Cuando estos productos son raros (bajo climas tropicales en el corazón de la estación seca), las gentes pasan hambre, reponiendo sus organismos cuando la vegetación es otra vez generosa. Los miembros del grupo se desplazan, a través de lo que consideran como su dominio, para recoger en el momento oportuno los alimentos. La caza y la pesca completan la alimentación vegetal. Los indígenas australianos incendian parcelas de la estepa para recoger los lagartos ya asados, que comen sin más preparación. Algunos pueblos primitivos se alimentan de miel silvestre: los guayakis del Paraguay roban la miel a abejas sin aguijón. En tales condiciones, es imposible que una población numerosa pueda encontrar su subsistencia con una explotación tan elemental de la Naturaleza. Los recolectores derrochan mucho esfuerzo para obtener una pobre nutrición cotidiana; debido a ello, el crecimiento de la población es limitado y la natalidad reducida, en ocasiones voluntariamente. La mortalidad hace presa sobre todo en los lactantes mal cuidados. El grupo humano se desplaza en el interior del área de la que es dueño, pero este errar de un sitio a otro no es propiamente nomadismo. No tienen casa, sino abrigos de hojas que les protegen del viento y de la lluvia, y un mobiliario reducido, ya que un grupo que se desplaza no puede trasportar muchos utensilios ni provisiones.Para otros grupos humanos, poco numerosos también, la ganadería es la única fuente de alimentos: en primavera, los regueibats del Sahara occidental viven exclusivamente de leche. Otros, mucho más numerosos, obtienen su alimentación casi únicamente de la agricultura; tales son los pueblos que practican la agricultura rudimentaria por medio del hacha y el fuego, los que practican la ricicultura inundada. A propósito de estos grupos primitivos, se ha dicho que su m. de v. es autónomo porque asegura la subsistencia total. Sin embargo, el 90% de la Humanidad forma actualmente parte de sociedades que están diferenciadas, tanto social como profesionalmente, y cuyas formas de v. varían según se trate de un gran propietario, de un obrero agrícola o de un artesano.La geografía humana no puede comprenderse si se refiere tan sólo a las técnicas de explotación de la Naturaleza, al m. de v. exclusivamente. Hay, efectivamente, muchas maneras de ser agricultor o pescador; cada civilización es un marco de diversos m. de v. En el mundo de la pesca, los pescadores que navegan sobre un "atamarán" tamil o sobre una "pangada" brasileña y los cientos de obreros especializados que trabajan a bordo de un ballenero moderno tienen muy poco en común. Se comprende mejor al pastor masa¡ y al ganadero holandés colocando a cada uno en el marco de su civilización, que no buscando las similitudes ligadas a una común práctica de la ganadería.El problema de la diferenciación de los m. de v. enuna sociedad basada en la división del trabajo (v. TRABAJO HUMANO III) indujo a Max Sorre a revisar la noción tradicional. Así señala que "en un mismo territorio ya no hay un modo de vida, sino una multiplicidad de modos de vida, tantos como grupos profesionales" (v. o. c. en bibl.). Pero, además, a esta diferenciación profesional superpone una diferenciación social: es preciso incorporar a la noción de m. de v. la utilización del tiempo libre (v. ocio), y a la noción de nivel de v., que depende de los ingresos. De aquí pasamos a la noción de clase social (v.), y ésta está íntimamente ligada al lugar que el grupo ocupa en la producción. La autonomía del m. de v. desaparece desde el momento en que un grupo abandona la economía cerrada. Cuando el esquimal adquiere una estufa de petróleo y cuando el campesino deja de cocer el pan y de tejer, se convierten en tributarios de las aportaciones exteriores. Estas aportaciones pueden ser proporcionadas por un artesano, cuyo m. de v. se singulariza con respecto al grupo; pero si provienen de la compra de productos fabricados fuera de la región, la economía del pueblo se convierte en una economía de tipo abierto. Se hace tributario de un mercado de compra y de un mercado de venta. A partir de este momento, lo que explica el m. de v. no es sólo la movilización de los recursos locales, sino también la estructura económica que preside la movilización de los recursos. La noción de m. de v. se ha trasformado. Puede resumirse esta trasformación señalando cómo en lugar de definirse como en el pasado por la relación entre los. elementos del m. físico y viviente, el m. de v. tiende a definirse en función de un complejo geográfico, económico y social. De aquí que la noción de m. de v., tan fecunda cuando se trata de las sociedades primitivas, conserve su valor en el análisis del mundo moderno. El concepto de m. de v. no está, ni mucho menos, desprovisto de eficacia para el estudio geográfico de las complejas relaciones creadas por el hombre en nuestros días.J. BOSQUE SENDRA.
BIBL.: M. SOBRE, La notion de genre de vie et sa valeur actuelle, "Anales Géographie" LVII (1948) 97-108 y 193-204; íD, Les fondements de la Géographie humaine, III, París 1952, 11-37; M. DERRUAU, Tratado de Geografía humana, Barcelona 1964, 123-131; D. C. FORDE, Hábitat, economía y sociedad, Barcelona 1965, 521.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.