Miraflores, Cartuja de HIST.
Categoria:
Historia
Santa María de M., la célebre cartuja burgalesa, es fundación de Juan II (v.) de Castilla y ocupa el undécimo lugar en la cronología de las cartujas españolas y el cuarto entre las casas de la provincia cartujana de Castilla.Aceptada por carta del Prior General, el español Francisco de Maresme, fechada a finales de 1441, efectuóse la toma de posesión de ella el 24 feb. 1442 por los PP. Comisarios: el Prior de Scala Dei y el de El Paular, quienes el 9 jun. 1442 terminaban su comisión con la fijación de los límites de la clausura monacal. Está situada a 3 Km. al E de Burgos, en el emplazamiento de los Palacios de Enrique III, quien en su testamento ordenó convertirlos en convento de franciscanos. Juan II (el gran mecenas de los cartujos) creyó no incurrir en desacato de la última voluntad de su padre, si llamaba a los cartujos a la fundación que, para acatar en algo el deseo paterno, había de llamarse de S. Francisco, nombre que él mismo acabó por trocar por el de Santa María de Miraflores.Los primeros pobladores fueron dom Berenguer Struz, de Scala Dei, y fr. Juan de Arévalo, de El Paular, juntándoseles en los meses siguientes (primavera de 1442), tres monjes de Las Cuevas. Su primer prior fue dom Juan Bermeo, vicario y profeso de El Paular, y después de cinco prioratos consecutivos regentados por monjes procedentes de Las Cuevas, en 1483 fue nombrado prior dom Juan Temiño, primer profeso de M. que ostentó este cargo. En el s. XVII M. consigue su plena maduración. Es su siglo de oro. M. puede blasonar de haber formado grandes personalidades, tales como el escritor de espiritualidad dom Antonio Molina (ca. 1550-1612) y el pintor Diego de Leyva (m. 1637); el 12 mayo 1577, dom Julián Muñoz, prior de M., preside en calidad de Comisario-presidente, la elección, en El Paular, de Vicario General de las Cartujas españolas, de acuerdo con el Breve de Gregorio XIII de 15 feb. 1577, otorgado a petición de Felipe II y rogado por los cartujos hispanos. Y, cuando en 1784 quede jurídicamente constituida la efímera Congregación española cartujana, un hijo de M., dom Aniceto de Samaniego, dos veces prior de la cartuja burgalesa, dirigirá durante un decenio difícil (1801-10)los destinos de dicha Congregación. Finalmente, al erigirse en 1949 la provincia cartujana de España, otro gran prior de M., dom Agustín M. Hospital, será nombrado primer Visitador de la misma.Pero M. es, además, un monumento de arte exquisito que figurará siempre en el itinerario artístico de las personas ilustres que lleguen a Burgos. Los Trastamaras (v.), fundadores de semejante joya, la visitarán asiduamente. Carlos V se hospeda en ella el 20 feb. 1520, inaugurando la devota peregrinación de los reyes a M. Todos los monarcas de la casa de Austria acuden a M. En 1701, Felipe V, el primer Borbón, visita M.; le seguirán Fernando VII (1828), Isabel II (1845), Alfonso XII (1883) y Alfonso XIII (1891).La construcción del edificio, concebida y dirigida por el maestro Juan de Colonia y continuada por GarciFernández Matienzo y Simón de Colonia, fue iniciada en 1452; en 1507 está fundamentalmente acabada. Durante el priorato de dom Juan de la Puebla (1529-41), M. recibe su forma elegante de cresterías exteriores, de capillas laterales, su aire de barco navegando en la alta mar de las llanuras castellanas. Las magníficas esculturas de Gil de Siloé y Diego de la Cruz -retablo del altar mayor y tumbas reales- son muestras inigualables del gótico isabelino. Y el S. Bruno de Pereira es mundialmente conocido por su profundo realismo.Sin embargo, M. conoció días amargos: la peste de 1504 que se lleva a dos monjes y cinco hermanos; los desafueros cometidos en 1520 por los comuneros; y, sobre todo, la invasión francesa que hizo inevitable su evacuación el 10 ag. 1808 al 21 jun. 1814, refugiándose sus monjes en El Paular. Penosamente vuelve a rehacerse la Comunidad desde 1814 hasta 1820 en que la primera de las leyes desamortizadoras le obliga a un nuevo éxodo a El Paular, éxodo que acaba en 1823, pero que recomienza -esta vez hasta 1880- en 1835. Queda, no obstante, un resto que el Gobierno español tolera en M. a título de guardianes, gracias a las eficaces gestiones de su último prior, el riojano dom Luis de Barrio. Este resto empalma con los nuevos pobladores, españoles venidos de Francia, y que, bajo la dirección de otro riojano, dom Juan de la Cruz Olarte como Rector, inaugura por tercera vez en el s. XIX, la vida monástica ininterrumpida hasta hoy. M. es en la actualidad una de las más pujantes cartujas del mundo.ILDEFONSO GÓMEZ.
BIBL.: La mejor monografía histórica es la de F. TARÍN Y JUANEDA, La Real Cartuja de Miraflores, Burgos 1896, un compendio de la cual se publicó en Burgos en 1926; I. M. GÓMEZ, La cartuja en España, "Studia Monastica" IV (1962)’ 154-155, donde se hallará una bibliografía esencial.
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