Miocardio CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Procede etimológicamente de la conjugación de los términos griegos: mus, muos (músculo) y cardia (corazón). El m. constituye la capa media del corazón (v.) y forma la mayor parte del espesor de las paredes cardiacas, las cuales están revestidas internamente por el endocardio y externamente por el pericardio. Sus fibras musculares se distribuyen por las cuatro cavidades cardiacas, aurículas derecha e izquierda y ventrículos derecho e izquierdo. El m. auricular es delgado, en cambio, elventricular posee una gruesa capa que es mayor en el izquierdo. Gracias a su energía contráctil, la sangre contenida en el corazón es impulsada hacia los vasos, haciendo este órgano de bomba efectora de la circulación sanguínea. Histológicamente el m. está constituido por fibras cilíndricas de núcleo central, con ramificaciones que se anastomosan a las de las fibras vecinas, formando una especie de sincitio o red. Aparte de la estriación longitudinal, común a toda fibra muscular, las fibras miocárdicas tienen una estriación transversal parecida a la de los músculos esqueléticos; sólo hay entre ellas simititud histológica, pues la fisiología e inervación son completamente distintas. En realidad, funcionalmente la fibra miocárdica se parece más a la fibra muscular lisa, aunque también tiene con ésta marcadas diferencias (v. MúSCULO Y SISTEMA MUSCULAR). Al microscopio electrónico cada fibra miocárdica se resuelve en unas 300 a 700 miofibrillas elementalesEl m. tiene cuatro propiedades fundamentales: 1. Automatismo o cronotropismo, que indica que los estímulos que normalmente determinan las contracciones cardiacas se originan en el mismo m. 2. Conductibilidad o dromotropismo, por la cual los estímulos se propagan a lo largo de las fibras miocárdicas de manera semejante a como lo hacen por los filetes nerviosos, sin decremento. 3. Excitabilidad o batmotropismo, que quiere decir que el m. responde habitualmente a sus propios estímulos, pero que también puede hacerlo a excitantes externos, bien mecánicos (roces, golpes, pinchazos), eléctricos (corriente galvánica o farádica, descarga condensador), térmicos (frío, calor), químicos, etc. Durante la sístole cardiaca el m. se encuentra en el llamado periodo refractario absoluto durante el cual no responderá a los estímulos excitantes por muy intensos que sean. 4. Contractilidad o inotropismo, que determina que a causa de estímulos intrínsecos o extrínsecos el m. se contrae. Debido a su estructura sincitial el m. responde a la denominada "ley de todo o nada", es decir, los estímulos son capaces de contraerlo totalmente o no responde en absoluto; por el contrario un músculo esquelético irá dando respuestas contráctiles cada vez más intensas conforme los estímulos sean mayores
Hay que distinguir desde el punto de vista funcional un m. de trabajo y un m. de conducción. El m. de trabajo es el que forma la mayor parte de aurículas y ventrículos, su propiedad más desarrollada es la contractilidad, y actúa de motor impulsor de la sangre; el m. de conducción tiene más acentuada la conductibilidad y está encargado de la trasmisión de los estímulos que harán contraerse el m. de trabajo. El m. de conducción se compone del nódulo sinoauricular de Keith y Flack, situado en la aurícula derecha, del nódulo auriculoventricular de Aschoff-Tawara, alojado en la región posteroinferior del tabique interauricular, y del fascículo de His que continúa al anterior hacia adelante y que consta de un tronco que se bifurca en dos ramas, derecha e izquierda, que terminan resolviéndose en la red de Purkinje. El nódulo sinoauricular presenta una estriación transversal mucho menos aparente que el resto del m. y es más pobre en glucógeno; es la zona de automatismo más elevado y, por consiguiente, los estímulos nacen normalmente en este nódulo e imponen el ritmo del corazón, por lo que se le considera el marcapaso normal
Las arterias coronarias nutren al m.; su obstrucción, provocada habitualmente por arteriosclerosis, ocasiona el infarto (v.) de m. caracterizado por fortísimo dolor retroesternal, desasosiego y sensación de muerte inminente, siendo muy frecuente el shock (v.). El infarto de m. constituye uno de los azotes más temibles de los países civilizados y su frecuencia va en aumento por causas no aclaradas en su totalidad
V. t.: CORAZÓN Y SISTEMA CIRCULATORIOJ. MARTÍNEZ MUÑOZ
BIBL.: F. ORTs LLORCA, Anatomía Humana, III, 3 ed. Barcelona 1967; B. A. HousAY y oTRos, Fisiología Humana, 3 ed. Buenos Aires 1960; S. L. ROBBINS, Patología, 2 ed. México 1963; C. K. FRIEDBERG, Enfermedades del Corazón, 3 ed. México 1966; A. W. HAM, Tratado de Histología, 6 ed. México 1970
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