Miño, Río GEOG.
Categoria:
Geografía
Es la vena hidrográfica más importante de Galicia, y la línea eje que dirige y ordena las corrientes de la mayor parte del país gallego. Su cuenca tiene la forma de un doble lóbulo, formado por la doble cabecera del Sil y de la rama lucense, separados por la incisión del río Navia, que en erosión remontante ataca la meseta lucense y escinde en dos partes la cabecera miñota. Tiene una longitud de 345 Km. y constituye un espléndido ejemplo de río de régimen pluvial oceánico influido por las aportaciones nivosas de la cabecera del Sil. Se caracteriza por la elevada caudalosidad, superior a la de cualquier otro río peninsular (191 /Km2) y una irregularidad tan escasa (1/10 del caudal medio) que lo sitúan como el mejor representante fluvial de la España húmedaTres partes pueden distinguirse en su curso: la primera desde su nacimiento en la sierra de Meira hasta la confluencia del Sil. Su curso es lento y sinuoso en toda la Tierra Llana. El M. camina sobre sus propios aluviones que rellenan el valle de esta cuenta alta. Cauces abandonados, lagunas endorreicas como la de monte Tormentosa y la de Cospeito, esta última en trance de resolver su exorreísmo, señalan el carácter de senilidad que tiene el M. en los amplios horizontes de la chaira lucense. Los aportes más importantes proceden, en esta parte, del` borde montuoso occidental que con el Parga y éste con el Ladra bañan las altas tierras de Villalba y aprovechan la fractura de Guitiriz para unirse al M. A partir de Lugo la dinámica se hace más intensa, el río se ahonda y corta la meseta en un cada vez más profundo cauce, que a la altura del penillano de Chantada y Taboada es aprovechado para la instalación de los dos mayores embalses de su cuenca (Los Peares y Gran Belesar). El aporte más importante de esta zona es el Neira, que fertiliza los valles de Neira de Jusa, Neira de Rey y Sarria
El segundo tramo o M. central abarca desde la confluencia con el Sil hasta el umbral de Arbo. Es una zona rica de formas muy en contraste con el ritmo lento y senil de su primera parte. Su dirección cambia de N a S por la del SO. Hiende profundamente el valle de la Peroxa y aprovecha la fractura sobre la que se asienta la ciudad de Orense, en una formidable terraza perforada por manantiales de agua termal (Las Burgas). Desde los penillanos laterales descienden en escalones las terrazas denominadas socalcos, invadidas por la geórgica exuberante de los viñedos que en esta parte forman casi un monocultivo. Los valles afluentes amplían esta área; así el Avia, por la derecha, cuna del vino ribeiro, cuya fama sobrepasa la región. Por la izquierda, el aporte más importante es el Arnoya, que liga la comarca ganadera de Allariz a la atracción del M. El afluente más importante de este tramo y de toda la cuenca es el Sil. Forma la segunda gran cabecera del M. Recogiendo las aguas del gran circuito de montañas que rodea la fosa berciana, penetra en Galicia a través de un valle ortogonal que corta perpendicularmente las alineaciones N S de la orla oriental gallega. Forma un valle muy encajado que sólo en algunos lugares permite la formación de vegas; así la zona del Barco, de rica economía vinícola; la Vega de Puebla de Trives, en la desembocadura del Bibey; la Vega de Quiroga en la desembocadura del Lor. Río de legendaria fama aurífera, ya fue desviado en tiempos romanos en el lugar de Montefurado. Hoy la explotación de sus aluviones está en decadencia. Por el contrario, su verdadera riqueza es el oro líquido de sus Kw. El salto de San Esteban es el tercero en potencia de España. Por la derecha recibe al Cabe, que riega la espléndida cuenca terciaria de Lemos, hoy en trance de aprovechamiento para regadío. El Sil se une por fin el M. después de un recorrido de 228 Km. y un aporte de caudal superior al propio M., por lo que se ha hecho popular el dicho de que el Sil lleva el agua y el M. la fama
El tercer tramo, o M. bajo, desarrolla su curso desde el umbral de Arbo hasta la desembocadura. El M. se angosta entre los derrames de sierra Leboreiro y Penagache a la izquierda y el conjunto de montes derivados del Faro de Avion a la derecha. Después de Arbo el M. se hace maduro, de ritmo lento con predominio de formas sedimentarias que se traducen en numerosos islotes y vegas de rica agricultura de maizales y viñedos. Aprovechando sendas fracturas corren de N a S sus más importantes afluentes: el Tea; el Louro, que abre la vega de Tuy, ciudad fronteriza edificada en un altozano frente a la portuguesa de Valen~a con la que se comunica por un largo puente internacional, y por último el Rosal, en cuyo valle los viñedos han adquirido fama nacional. Se entrega el M. a la llamada del Atlántico bajo la cumbre céltica del monte de Santa Tecla, que como ún centinela de Galicia descubre, desde su cima, uno de los más grandiosos paisajes de la Península
F. RÍO BARIA
BIBL.: F. HERNÁNDEZ PACHECO, Geomorfología de la cuenca media del Sil, "Memorias de la R. A. de Ciencias Exactas Físicas y Naturales", XIII (1949); C. VIDAL Box, Contribución al conocimiento morfológico de las cuencas de los ríos Sil y Miño, "Bol. Real Soc. Española de Historia Natural", XXXIX (1941); V. MASACHs ALAVEDRA, El régimen de los ríos peninsulares, Barcelona 1948
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.