Millet, Jean-fran
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Biografía GER
Pintor francés del s. XIX. N. cerca de Gréville (Normandía) el 4 oct. 1814 y m. en Barbizon (cerca de Fontainebleau) el 20 en. 1875. Normando, pero no de la rica Normandía del Norte, sino de la península de Cotentin, granítica, pastoril y melancólica, hijo mayor de un labrador pobre cuyas tareas comparte hasta los 19 años, sobrino de un cura que le enseña el latín, nutrido de la Biblia y de Virgilio, M. conservará siempre su espíritu meditativo y religioso. Despertada su vocación imperiosa de dibujante, estudia en la ciudad vecina de Cherburgo con pintores locales, consiguiendo en 1837 del Ayuntamiento una - beca para París. Allí se entusiasma por el Renacimiento italiano, ante todo por Miguel Ángel, y por los españoles Ribera y Zurbarán, que descubre a través del Museo español de Luis Felipe. Siguen 10 años inciertos y difíciles, entre Cherburgo, Le Havre y París. Casado en 1841, viudo, otra vez casado y padre de varios hijos, lucha contra la miseria, pintando para vivir escenas de género, mitológicas o pastoriles, que aborrece, pero que revelan un pintor muy sabroso y brillante; así como admirables retratos, llenos de vida interior, de familiares o marineros (museos de Cherburgo, Rouen, Lyon)Los a. 1848-49, con la segunda República, cuyos ideales humanitarios comparte M., marcan un giro decisivo. Huyendo del cólera, se instala con su familia en Barbizon, pueblecito en la gran zona forestal de Fontainebleau, atraído por la vida barata y la presencia de amigos paisajistas: T. Rousseau, Dupré, etc. Allí se quedará para siempre, dedicándose a los temas rústicos, pintando la epopeya del campesino, con sus luchas ingratas y la dignidad de su vida patriarcal. El ahechador (1848), El sembrador (1849) y El descanso de los segadores (1850) inician aquel realismo heroico, que hace tan palpable el esfuerzo físico, pero de una manera estática y monumental, huyendo de la anécdota, buscando el tipo, reduciendo al mínimo los fondos de paisaje. Después de años de miseria e incomprensión, cuando los críticos que odiaban la "fealdad" de sus "parias pretenciosos" (Baudelaire) le atribuían propaganda socializante, M. conquista la fama entre 1865 y 1870. Cuadros de inspiración religiosa -Las espigadoras, El Angelus (Louvre)alcanzan una popularidad tal vez excesiva, y aquel mundo de labradores y pastores, de madres meciendo a sus niños, dándoles de comer o cosiendo para ellos, se incorpora al panorama espiritual de la tercera República: M. será uno de los pintores más admirados y copiados por Van Gogh
Sin embargo, sigue hoy mal conocido y algo despreciado. Buen artista, sin duda, pocas veces (en algunos paisajes, ya impresionistas, del Louyre: La primavera, La iglesia de Gréville) es el gran pintor que prometían sus obras de juventud. Una especie de renuncia al color, de sorda y monótona grisalla, desconcierta y cansa. Son tal vez sus admirables dibujos y aguafuertes los que más completan y libremente expresan el alma del artista
PAUL GUINARD
BIBL.: P. LEPRIEUR, Millet, París 1913; H. MARCEL, Millet, París 1920; J. MOREAU-NELATON, Millet, raconté par lui-méme, 3 vol. París 1922
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