Mill, John Stuart
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Biografía GER
Primeros años. Pensador y economista inglés; n. en Londres el 6 mayo 1806 y m. en Avignon el 8 mayo 1873. Fue el mayor de los nueve hijos del también economistay psicólogo lames Mill. Su padre, amigo íntimo y colaborador de Bentham (v.), se propuso aplicar a John sus ideas pedagógicas; la educación que recibió M., que él mismo cuenta en su Autobiografía (Madrid 1921; hay otras ed. castellanas), se ha hecho famosa. En esa obra escribe sobre su padre: "Hombre que en su propia actividad tan severamente se atenía al principio de no perder el tiempo, había de seguir la misma regla en la enseñanza de su discípulo"Antes de los tres años comenzó a estudiar Griego, además de Aritmética y una cantidad insólita de libros del mayor nivel, de los cuales debía dar cuenta a su padre; a los ocho años se inició en Latín y tuvo que hacer de maestro de sus hermanos. A los doce poseía los conocimientos básicos de las Ciencias exactas; comienza entonces sus estudios superiores, siempre dirigido por su padre. No se trata ahora de los medios auxiliares de pensar, sino de pensar sobre el pensamiento mismo; las lógicas de Aristóteles y de Hobbes fueron las materias de estudio iniciales, seguidas de la Economía, enseñada por su padre, y los abstractísimos Principios de D. Ricardo (v.). A los 14 años (1820), fue a pasar un año en casa de unos amigos en el sur de Francia y, desde entonces, lejos del rígido control paterno, data su entusiasmo por la cultura francesa, que tanto contribuiría a difundir en su patria. A su regreso comienza su periodo de autoformación, pero el método de su padre dejó honda huella en él y han de atribuírsele algunos de sus fallos sorprendentes
Etapa 1821-26. Utilitarismo. El futuro jefe de la escuela benthamita y del radicalismo filosófico es ahora más libre en sus opiniones y en la selección de sus intereses. Se empapa de la filosofía y de la cultura de la Ilustración (v.) del s. XVIII, pero también se pone en contacto con personajes contemporáneos y con autores de su tiempo. Se familiarizó por entonces con la ciencia del Derecho como medio indispensable para llevar a la práctica los ideales reformistas que, bajo el lema de la mayor felicidad del mayor número, medían todas las cuestiones según el principio de la utilidad, entendida ésta como lo que produce placer o agrado. Según Bentham, los hombres piensan, y así debe ser, en primer término en sus intereses, por lo que los moralistas tienen como misión enseñar a calcular su interés
Las ideas de Bentham constituían una clave de aplicación fácil y segura para enjuiciar el valor social de la acción, de forma que, dice el propio M., "cuando acabé el último volumen del Tratado de legislación civil y penal, era un ser distinto. El principio de la utilidad, comprendido a la manera de Bentham y aplicado en la forma en que él lo hacía en estos tres volúmenes, ocupó justamente su lugar, como la clave que sostiene juntos todos los puntos componentes, separados y fragmentarios, de mis conocimientos y creencias. Dio unidad a mi concepción de las cosas. Ya tuve opiniones, un credo, una doctrina, una filosofía. En el mejor sentido de la palabra, una religión, cuya propaganda y cuya difusión pueden constituir la principal finalidad externa de una vida. Ante mí se ofrecía una magna concepción de los cambios que, mediante aquella doctrina, pueden constituir la finalidad general externa de la vida". Tenía entonces 16 años
En 1822 fundó una sociedad utilitaria, que duró hasta 1826, para discutir cuestiones éticas, jurídicas y políticas; a ella acudían los jóvenes más prometedores, entre los cuales pasaba por representante característico de la filosofía radical. En ese ámbito puso en circulación el término utilitarista (v. UTILITARISMO)
Paralelamente, en 1825 fundó, junto con los owenitas (v. OWEN, ROBERT) y con la participación de socialistas cristianos y demócratas conservadores, la Speculation Debating Society, que prolongó su existencia hasta 1829. Con otros amigos más íntimos se reunía también en casa del historiador Grote para discutir sobre economía y psicología. El resultado fueron cinco famosos Essays On Some Unsettled Questions of Political Economy, escritos hacia 1831 y publicados en 1844. El grupo fundó la Westminster Review (1824), contraria a la Quarterly Review (conservadora) y a la Edinburgh Review (liberal), donde M. hizo sus primeras armas como publicista
En esta época entró como empleado en la India House, donde su padre desempeñaba un alto cargo. El empleo, bien remunerado, le dejaba mucho tiempo libre. En su oficina escribió sus dos obras más conocidas, el System of Logic (1843; Madrid 1917) y Principles of Political Economy (1848; México 1951)
Periodo 1826-44. Positivismo. Es la etapa en que supera el benthamismo a causa de una famosísima crisis espiritual a la que no fue ajena la enseñanza recibida, aunque quizá se tratara simplemente de una corriente depresión. Indiferente a todo, sólo se sentía capaz de ejercer sus deberes profesionales rutinarios. La pedagogía paterna, excesivamente intelectual, se había despreocupado de los factores sentimentales: "Mi educación -escribe M.era exclusivamente obra suya y había sido puesta en práctica sin tener en cuenta la posibilidad de un resultado semejante". Lecturas como las Memorias de Marmontel, la poesía de Byron, de Wordsworth, que, según Bentham, desfiguraban la realidad, Goethe y otros muchos, como los demócratas conservadores Sterling y Maurice y, sobre todo, Carlyle y Coleridge, no fueron ajenas. Se hace cada vez más receptivo del pensamiento continental
En 1828 conoce una obra primeriza de Comte, el Plan des travaux scientifiques pour réorganiser la société (1822), a través de algún amigo sansimoniano (v. SAINTSIMORR, CONDE DE). Según M., esa pequeña obra conmovió sus ideas y determinó su salida de la secta benthamita. Es una exageración, pues la influencia de Comte (v.) sólo fue intensa hacia 1837, cuando leyó el Cours de Philosophie Positive. Impresionado por dicha obra, escribió el mencionado Sistema de lógica, su obra más decisiva dentro de su pensamiento. De esta época son también susfamosos artículos Civilization (1836), Bentham (1838) y Coleridge (1840). En estos últimos expone las diferencias entre la escuela benthamita y la "germano-coleridgeana". Escribe otro sobre Tocqueville y pasa -en 1836- tres meses en el continente y seis en Italia
En 1841 le escribió a Comte; su relación epistolar duró hasta 1848, en que acabaron enfadándose, pero ya se había enfriado desde 1844. En Augusto Comte y el positivismo (1864, Madrid 1972-73) expone críticamente sus ideas sobre aquél
Última época: 1844-73. Economía y sociología. Son los años de madurez, pues M. nunca estuvo en decadencia. Quizá por el éxito inesperado de la Lógica comenzó a independizarse de Comte. Es ahora cuando verdaderamente va a encontrarse a sí mismo, saliéndose tanto del benthamismo como del sansimonismo y del comtismo beatos, aunque sus influjos perduraron siempre
En cierto modo no dijo nada nuevo respecto a lo que ya poseía en 1844. Era un reformador social que se interesaba por los temas más diversos -filosofía, lógica, ciencias naturales, ética, política, economía, psicología, religión, etc- y lo que hizo fue, con ese único propósito, bucear en todos los campos. Así, si sus famosísimos Principios de economía desviaron la concepción estrictamente teórica de la economía a una especie de sociología económica, bajo la influencia de su mujer, Harriet Taylor, que tanto influyó en su vida intelectual; sin embargo, los acontecimientos y el influjo de Tocqueville (v.) hicieron posible el magistral ensayo Sobre la libertad (1859; Madrid 1962) y otro sobre El gobierno representativo (1861; México 1965). También en 1861 escribió La esclavitud de la mujer (1869; hay varias trad.), obra importante dentro del movimiento feminista, del cual fue uno de los más destacados campeones (v. FEMINISMO). En 1863 publicó El utilitarismo (Buenos Aires 1955) modificando la rígida y estrecha concepción de Bentham al añadir la idea comtiana de altruismo como base de la vida social
Además de la Examination of Sir William Hamilton Philosophy (1865), su obra más metafísica, dejó escritos Tres ensayos sobre la Religión (1874), la Autobiografía (1873) y cuatro Capítulos sobre el socialismo (1878; Madrid 1974). Y, aparte, numerosos artículos, recensiones, intervenciones parlamentarias -pues fue elegido diputado de la Cámara de los Comunes (1865-68)-, y una copiosa e importante correspondencia. Sus obras completas se hallan en curso de publicación por la Univ. de Toronto
Visión de conjunto. La influencia de M. ha sido extensa y profunda en casi todas las cuestiones que trató, sobre todo en los países anglosajones, donde todavía es una autoridad en muchas de ellas. Sin ser genial, trata de ser sólido y está bien informado, procurando aceptar todo lo que juzga aprovechable; abarcó casi todo el saber de su época
Su Sistema de Lógica "resucita la tesis fundamental de Locke (v.) de que todo conocimiento humano viene de una experiencia positiva, que mira a hechos particulares y que, por tanto, las nociones lógicas tienen un valor puramente nominal" (A. Carlini, en C. Fabro, Historia de la filosofía, II, Madrid 1965, 273). A ello añade M. un más diligente análisis de los métodos inductivo y deductivo usados por las ciencias. "Negada la validez de la lógica silogística, en cuanto que las premisas son siempre generalizaciones de casos particulares (por donde el razonamiento va siempre, en efecto, de un particular a otro), concluye, baconianamente, que la inducción es la base de todo proceso de pensamiento científico, y que las mismas leyes de la naturaleza (p. ej., la uniformidad en su operar) son presupuestos justificados por la experiencia. Él no quiere volver con esto al escepticismo de Hume (v.); quiere volver a la ingenua confianza de Locke, para quien, si es así el conocimiento humano, no hay por qué buscar otro" (ib.) (v. INDUCCIÓN). Sin embargo, su método inductivo no rebasa "la fundamental posición de Hume de que toda experiencia es una costumbre. Consiguientemente Mill supera a Hume en cuanto a la táctica, no en cuanto a los principios. El psicologismo de Hume no es suprimido, sino simplemente continuado en línea recta por el empirismo de Mill" (1. Hirschberger, Historia de la Filosofía, 4 ed. Barcelona 1972, 350)
El pensamiento de M., filosóficamente hablando, incide en el psicologismo (v.) que confunde la Psicología (v.) con la Lógica (v.), y también en el empirismo (v.) que confunde el conocimiento (v.) en general con el conocimiento sensorial, es decir, que reduce equivocadamente el conocimiento al mero conocimiento sensible. Ello, como es obvio, repercute inmediatamente en su concepción ética, que se mueve, como se ha visto, en las estrechas vías del eudemonismo y utilitarismo inglés abiertas por Hume, con su confusión de la felicidad (v.) con el placer. "Sin embargo, en el orden práctico hay que reconocer a los utilitaristas ingleses valiosas iniciativas, sobre todo en lo concerniente a los problemas sociales extremadamente actuales y vivos en la Inglaterra del s. xix" (Hirschberger, o. c.). Stuart Mill más que en el campo de la Lógica y de la Filosofía es recordado todavía, y estudiado, en el de la economía política, donde prosiguió la obra de Ricardo (v.) y de otros tratadistas de la materia
V. t.: EMPIRISMO; PSICOLOGISMO;POSITIVISMO; UTILITARISMO; LIBERALISMO 1NEGRO PAVÓN
BIBL.: En castellano la obra más completa es la de S. SAENGER, Stuart Mili, Madrid 1932; y, desde el punto de vista económico, la de P. SCHWARTZ, La "nueva economía política" de John Stuart Mili, Madrid 1968 (incluye un amplio apéndice de bibl. al que remitimos). Además, su nombre figura en las historias de la filosofía, de la economía, del pensamiento político o de la ética. D.
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