Metsu, Gabriel
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Biografía GER
Pintor holandés costumbrista, n. en Leiden en enero de 1629, m. en Amsterdam en 1667 -enterrado el 24 de octubre-, parece que a consecuencia de una infortunada intervención quirúrgica. Hijo del también pintor Jacob Metsu, éste sería su primer maestro, como se supone lo fuera posteriormente Gerard Dou (v.). Trabaja primeramente en su ciudad natal, en cuya guilda de pintores es aceptado en 1648, y luego, a partir de 1657, como tantos otros de sus colegas, atraídos por el prestigio y las clientelas de Amsterdam, se traslada a esta ciudad. Tiene el privilegio de conocer a Rembrandt (v.), y se deja influir gustosamente por éste y por Franz Hals (v.). No serían los únicos maestros de que hay eco en la obra de M., ya que también se advierte en ella la dependencia alternativa de Gerard Dou, de Vermeer de Delft (v.), de Jan Steen (v.), y, mucho más concretamente, de Terborch (v.). De éste toma a menudo M. muchos detalles de característica factura, como la opulencia de los ricos tejidos que visten las damas, con sus tornasolados de rasos y sedas. En suma, su estilo es el de un considerable mimetismo, que puede ser perdonado por la extremada habilidad del artista y por la circunstancia de haber fallecido en edad más bien temprana.Aunque no fuera M. un pintor de acusada personalidad, resultó ser muy vario en su temática; enfocó las escenas más diversas, como mercados al aire libre, vendedores callejeros, tipos tabernarios, figuras burguesas en interiores, e incluso retratos de familia, como el del comerciante Geelvinck y los suyos, en el Museo de Berlín. De sus .obras, la más lograda -pero también la más influida por el estilo de Terborch- acaso sea La lección de música, en el Mauritshuis de La Haya, y otra de gran ternura y recogimiento, el excelente Niño enfermo y cuidado por su madre, en el Rijksmuseum de Amsterdam, pieza que, de haber sido acompañada por otras varias de semejante hondura, hubiera deparado a M. más alto lugar en la pintura holandesa sexcentista. Su producción, más bien copiosa para lo reducido de su órbita vital, está muy repartida por museos y colecciones de todo el mundo. El Museo del Prado posee un Gallo muerto firmado.J. A. GAYA NUÑO
BIBL.: G. KRGNIG, Gabriel Metsu, "Rev. de 1’Art ancien et moderne", febrero-marzo 1909
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