Mérimée, Próspero
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Biografía GER
Novelista francés, n. en París el 28 sept. 1803. Su primer drama, Cromwell, no llegó a representarse. En 1825, bajo el nombre de Joseph Lestrange y asegurando que lo traducía del español, publicó Le théátre de Clara Gazul, donde se revelaban dos características que serían constantes en su quehacer literario: la preferencia por historias de pasiones violentas y la ironía que había de preservarle de la caída en lo melodramático. Animado por el éxito que obtuvo, M. editó, en 1827, como "poesías ilíricas", una serie de baladas que tituló Guzla y que indujeron a error al propio ruso PushkinEl gusto por la novela histórica, a lo Walter Scott (v.), le animó a escribir La facquerie, scénes féodales, suivies de La Famille de Carvajal (La jacquería, escenas feudales, seguidas de La familia de Carvajal), 1828, con episodios de rebuscada crueldad y evidente intención escandalosa. Mucho más sobria es la Chronique du temps de Charles IX (1829), la mejor novela histórica del romanticismo (v.) francés. Ese mismo año, M. inicia la publicación, en "La Revue de París", de las novelas cortas, que constituyen su obra maestra: Mateo Falcone (1829); La carrosse du Sannt-Sacrement (La carroza del Santo Sacramento), 1829; Tamango (1829); La partie de tric-trae (1830), etc
En 1830, después de una decepción amorosa, vino a España. En Madrid frecuentó el palacio de la condesa de Montijo y se hizo amigo de Estébanez Calderón. Visitó Andalucía y Levante, haciéndose acompañante y amigo de muleteros y toreros. Vuelto a París, lo disipado de su comportamiento le proporcionó fama de libertino y blasfemo. En 1833 mantuvo una breve relación con George Sand (v.). A pesar de sus aventuras femeninas, las novelas La double méprise (El doble error), 1833, y Les árnes du Purgatorie (Las almas del Purgatorio), 1834, no relatan éxitos sino decepciones; la segunda está inspirada en la leyenda de Juan de Mañara, salvado por la fe. En 1834, M. fue nombrado inspector general de los Monumentos históricos de Francia. Viajó por Europa y el Próximo Oriente y escribió varios libros sobre sus viajes, que le proporcionaron inspiración para tres novelas: La Vénus d’Ille (1837), Colomba (1840), episodio de amor y venganzas corsas, y Carmen (1845), sobre un relato que le hizo la condesa de Montijo acerca de la vida y aventuras de una gitana desalmada, llena de pasión y de pintoresquismo
Desde 1853 hasta 1868, en que ya es senador, frecuenta las Tullerías y organiza sus diversiones; en este periodo abandona la literatura de imaginación y regresa a lo histórico. Ahora le atrae lo ruso, viendo en la historia de aquel pueblo un sucederse de violencias y una continuada manifestación de orgullo. Traduce a Gogol, Pushkin y Turgueniev; publica artículos sobre el reinado de Pedro el Grande, en 1864, y Les cosaques d’autrefois (Los cosacos de antaño), en 1865. Tras el desastre de Sedán, M. se retiró a Cannes, donde falleció el 27 sept. 1870
Su romanticismo contiene siempre un escepticismo crítico y el humor le aleja de los excesos. Buscó "el arte por el arte" a través de una sobriedad que contrasta con la exuberancia pasional de sus personajes. Debe destacarse su gusto por la observación y una cierta objetividad que imprime carácter realista a su romanticismo
C. ALONSO BLANCO
BIBL.: R. BASCHET, Du Romantisme au Second Empire. Mérimée (1803-70), París 1958; A. BILLY, Mérimée, París 1959; B. REIZOV, La collaboration linéraire de Stendhal et de Mérimée, "Rev. d’Histoire Littéraire de France" 69 (1969), 965-978; R. C. DALE, The Poetics of Prosper Mérimée, La Haya-París 1966
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