Mendoza, Familia
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Biografía GER
Constituye el linaje de M. uno de los más poderosos de la nobleza española de todos los tiempos, pero aún más de la brillante época nobiliaria que, arrancando del advenimicnto de los Trastámara, se prolonga hasta el s. XVll. Aunque la casa de M. se elevó dentro de la nobleza con el triunfo de Enrique II, a quien apoyó la figura más esclarecida de la estirpe en el s. XIV, Pedro González de M., el linaje es más antiguo; algunos de sus miembros aparecen como ricos hombres en los siglos anteriores, lo que otorgó indudable prestigio a los M. entre las familias de la nueva nobleza dirigente con los TrastámaraPedro González (le M. comenzó su trayectoria política junto a Pedro el Cruel a quien sirvió hasta 1366; se pasó al bando de su hermano y rival Enrique de Trastámara durante su primera entrada en Castilla, sirviendo al cual fue hecho prisionero en la batalla de Nájera. Libertado mediante rescate, recibió de Enrique II en compensación determinadas mercedes que sirvieron para acrecentar el patrimonio del linaje. Mayordomo mayor de Juan l, su leal servicio al monarca le llevó a luchar en la batalla de Aljubarrota, donde murió heroicamente en 1385. Hijo y Sucesor de Pedro González de M., en quien recayó el rico mayorazgo instituido por éste, fue Diego Hurtado, camarero mayor de Juan I y después almirante mayor de la mar y uno de los personajes destacados en el reinado de Enrique III
Principal heredero e hijo mayor del almirante fue Migo López de M., primer marqués de Santillana (v.), figura principal y la más representativa y gloriosa del linaje y casa de M., que con él y sus hijos alcanza la cúspide de su poderío y grandeza. Figura importante en el campo de la política y aún más en el de las letras castellanas, sin descuidar la milicia, fue también ventajoso administrador de su patrimonio, que acrecentó notablemente, haciendo de Guadalajara el centro de sus posesiones. El Renacimiento español en su dimensión cultural, literaria y artística, tendrá en los M. de Guadalajara insignes propulsores. El mismo marqués de Santillana en el plano poético y sus hijos y nietos a través del mecenazgo artístico impulsarán las corrientes renacentistas en Castilla
El primogénito del marqués de Santillana, cuya fortuna hizo de este personaje uno de los más grandes y potentados del reino, recibió de Enrique IV las villas que tradicionalmente constituían el Estado del Infantado del que fue creado primer duque en 1476 por los Reyes Católicos en premio a sus servicios, y cuyo título llevó desde entonces como máximo orgullo la rama principal de los M. Hijo también de Santillana fue el gran card. Mendoza, Pedro González de M. (v.). Éste como su padre, el marqués, constituyen figuras excepcionales, que proyectan su poderosa personalidad sobre la Historia nacional. El cardenal, que junto a los otros miembros de su familia representó uno de los principales apoyos de los Reyes Católicos, constituyó el arquetipo hispano del prelado renacentista, que unía a su sagacidad política un dinamismoemprendedor orientado lo mismo hacia el plano religioso, que el político o cultural
La línea principal de la casa de M. estuvo representada por los duques del Infantado, que tuvo como titulares a fines del s. XV y principios del XVI a Íñigo López de M., denominado el gran duque, quien mantuvo la influencia política de la familia en la época de las regencias y se opuso a los comuneros manteniendo Guadalajara para el poder real. La línea segundogénita, iniciada con el primer conde de Tendilla, tuvo en su hijo el segundo conde y primer marqués de Mondéjar, alcaide de la Alhambra de Granada, un diplomático y militar notable hasta el punto de haber sido calificado como el gran Tendilla. Otros personajes de linaje dejaron también huella en la Historia de España, durante el s. XVI, en la política, la milicia, la administración y la diplomacia. Así Antonio de M. (v.) primer virrey de México (los M. se hallaron presentes en América), la princesa de Éboli, el marqués de Mondéjar, que desempeñó importante papel frente a los moriscos granadinos y, por último, el diplomático e historiador Bernardino de M
SALVADOR DE MOXÓ
BIBL.: F. LAYNA SERRANO, Historia de Guadalajara y sus Mendozas, Madrid 1942; C. DE ARTEAGA, La Casa del Infantado, Madrid 1940-44; P. ALFONSo ANDRÉS, Don Pedro González de Mendoza, el de Aljubarrota (1340-1385), "Bol. de la R. A. de la Historia", 1-XXVIII y LXXIX; J. AMADOR DE Los Ríos, Vida del marqués de Santillana, Buenos Aires 1947
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