Memphis (literatura) LIT.
Categoria:
Literatura
Definimos, habitualmente, al género literario llamado m. como un relato, más o menos verídico, sobre una circunstancia histórica o personal, en la que es primordial el autor, bien por su calidad de protagonista o por considerarse mejor informado que cualquier otro contemporáneo. Las m. pueden ser vistas desde una doble vertiente: como documentos históricos o bien como simples textos literarios, abundantes en anécdotas, notas pintorescas o descripciones costumbristasEs muy apropiada la división que en este género establece M. Artola: "... El motivo que impulsa a sus autores radicará en todos los casos en la realización de una de estas dos últimas instancias: dejar a la posteridad testimonio de lo excepcional de aquel tiempo, o dar cuenta, tanto a los contemporáneos -fundamentalmente a los contemporáneos- como a sucesivas generaciones, de las conductas..." (pról. a Memorias de tiempos de Fernando VII, Madrid 1957). Aquellas que prefieren referirse de una forma global al tiempo circundante suelen ser objetivas, la autobiografía del personalismo sólo servirá para dar una nota de mayor realismo a la narración. Sin embargo, cuando el aspecto de la justificación sobresale, hemos de temer, en muchos casos, por la veracidad de los hechos relatados. Pero, sea cual fuere el enfoque con que se haya escrito, la m. siempre será un buen auxiliar para el conocimiento histórico, literario, político e ideológico de la época. La m. será, por tanto, un género aglutinador en el que pueden, y de hecho así ocurre, confluir elementos creacionales e históricos
En Europa su desarrollo ha venido siendo muy floreciente. En un catálogo exhaustivo encontraríamos un sinnúmero de escritores desde los lejanos tiempos medievales. Citemos algunos textos famosos: Las Memorias de La Roue; de Duplessis Mornay (1572-1623); del Duque de Nevers (1574-1610). A lo largo de los s. xviii y xix los famosos literatos y políticos europeos sintieron la tentación de justificarse ante la historia mediante la redacción de m. Recordemos, entre otros, Marie-Madeleine La Fayette (v.); Madame Stacl (v.); Mirabeau (v.). Para el mejor conocimiento de la vida cultural de la era ilustrada es imprescindible conocer las Memorias de C. Wolff (1679-1754), las de Raumer, Rousseau (v.) o la Aus meineni leben de Goethe (v.)
En España se sigue la misma tendencia que en los otros países occidentales. Las m. más antiguas, las situadas en la Edad Media o en los siglos de Oro, no deben ser consideradas como tales, ya que mezclan con harta frecuencia los elementos que son propios de las crónicas y entonces el valor personal del género se adentra más en el campo de la Historia. En otras ocasiones, es el elemento religioso el que predomina, pues, siguiendo los caminos trazados en la Antigüedad por S. Agustín (v.), los místicos españoles (como caso ejemplar cabe recordar a S. Teresa, v.), escriben muchos de sus tratados dando un lugar preferente a la experiencia propia y al contorno que les rodea
Los s. XVIII y XIX aportarán un mayor auge e este género. Citemos, entre las más famosas, las Memorias de Alcalá Galiano (v.), de Godoy (v.), de Mina, de Castaños, de Argüelles, Mendizábal y Cea. Con frecuencia estos libros adquieren un gran atractivo, pues suelen presentarse bajo la forma de "libro de viaje". Cuando esto ocurre la descripción de paisajes, costumbres, elementos legendarios y novelescos constituye una amalgama excelente para despertar el interés del lector. Desde este punto de vista, podrían ser considerados como libros de m. todos los relatos escritos por extranjeros sobre España. Los precedentes de esta tipología ya se rastrean en los siglos áureos. Recordemos las Relaciones de Pedro de la Gasea (v.); las Cartas-Relaciones de Hernán Cortés (v.); o el Itinerario de Ruy González de Clavijo (m. 1412)
Quizá de toda la vastísima colección de esta época sean las más famosas: las Memorias de un setentón de Mesonero Romanos (v.); Los recuerdos del tiempo viejo de Zorrilla (v.) o la famosa relación-memorial de Weyler titulada Mimando en Cuba
En la época contemporánea la mayoría de políticos escriben sus m., en estos casos suelen ser redactadas para justificar posturas y actuaciones públicas. Junto a ellos, también deben figurar todas esas pequeñas relaciones que el periodismo moderno absorbe y que suelen representar la manera de pensar de lo que se ha dado en llamar "la mayoría silenciosa"
RUIZ LAGOS
BIBL.: J. L. ROMERO, Sobre la biografía y la historia, Buenos Aires 1945; H. HATZFELD, Bibliografía crítica de la nuera estilística, Madrid 1955; P. BAROJA, La intuición y el estilo. Memorias, Madrid 1952; W. KAYSER, Interpretación y análisis de la obra literaria, Madrid 1933; R. CASTAGNINO, El análisis literario, Buenos Aires 1953; M. CRESSOT, Le style et ses techniques, París 1947. M.
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