Meléndez (menéndez), Luis
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Biografía GER
Pintor español del s. XVIII. N. en Nápoles en 1716. La familia vino a vivir a Madrid a partir del 19 oct. 1717. Luis trabajó en el taller de Van Loo (v.) y consta haber sido uno de los 12 alumnos seleccionados por la Junta Preparatoria de la Academia. Si no continuó sus estudios en ésta, y aun fue expulsado de la misma, se debe a que su padre, aficionado a redactar folletos, había publicado en 1747 uno atacando a dicha institución. Tanto daba, porque M. estaba ya más que formado, según atestigua su gallardo y ejemplarísimo Autorretrato (Louvre) firmado en 1746.Después de las indicadas fechas marchó a Italia; consta que residió en Roma y Nápoles, que aquí entregó dos cuadros a Carlos III y que éste le nombró su pintor. En todo caso, regresó a España en 1755 y parece que obtuvo el encargo de miniar libros litúrgicos para la Capilla de Palacio. Sin embargo, no tuvo éxito en sus reiterados propósitos de obtener el puesto de pintor cortesano, y debió vivir en la indigencia mucho tiempo. Así se infiere de la instancia dirigida al rey en 1772, en la que M. declaraba que no tenía los medios "ni aun de alimentarse, pues se halla sin más patrimonio que sus pinceles". Paradójicamente, en el mismo escrito exponía estar preparando una representación de todos los alimentos proporcionados por los cuatro elementos, "de la que sólo tiene concluido lo perteneciente a los Frutos de la Tierra". Le fue adquirida la colección para el palacio de Aranjuez, y parece que constaba originalmente de 44 ó 45 cuadros, de los que el Museo del Prado guarda 39, 17 de ellos en depósitos provinciales. No hay más noticias del artista hasta la de su fallecimiento, acaecido en Madrid en 1780.Pero si en su siglo pasó casi inadvertido y tuvo poco derecho a gajes y prebendas, en el nuestro ha ido creciendo justísimamente su fama mediante la atenta consideración de la pintura brillantísima, lúcida, recogida y religiosa que se encierra en estas deliciosas naturalezas inertes, por no hablar de la extremada bondad de su Autorretrato. En general, se trata de alimentos comunes y caseros, nunca con la sensación de amontonamiento, hartazgo y gula provista por los bodegonistas flamencos, sino con una sobriedad a la que ayuda el contraste de orzas, barrilillos, sartenes, jarras, cacerolas, chocolateras y otros recipientes. Esta hábil contraposición de calidades, la mesura y la fidelidad de lo representado y la casi general circunstancia de que todo ello se destaque sobre un fondo negro que no distrae y antes bien ayuda a centrar la atención en el primer término -sólo en un caso que se conozca hay fondo de paisaje- autoriza a traer a M. a la línea de los mejores pintores españoles de naturalezas inertes, como Zurharán (v.) y Sánchez Cotán (v.). Tanto los cuadros del Prado firmados entre 1760 y 1772 como la veintena de otros diseminados en museos de todo el mundo (Louvre, Boston, etc.) han motivado el paralelo de nuestro hombre con Chardin (v.), si bien existan entre ambos artistas fundamentales diferencias de enfoque.J. A. GATA NUTIO
BIBL.: G. ROUCHÉS, Le portrait de Luis Meléndez par luirnéme, "La Rev. de 1’Art ancien et moderneu LI (1927) 249; M. S. SORIA, Firmas de Luis Egidio Meléndez, "Archivo Español de Arte) XXI (1948) 215-217; G. DE LASTIC SAINT-JAL, Ut? portraitiste des biens de la torre, "L’Oeiln, septiembre 1955, 20.
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