Melanesia II. Etnología.
Categoria:
Cultura
Los melanesios, designados también canacos, que fue primeramente aplicado a los habitantes de Nueva Caledonia, habitan el conjunto de islas del Pacífico que reciben la denominación de M. Las características físicas de sus habitantes no son homogéneas, pero puede determinarse una estatura media de 1,60 a 1,75 m.; de aspecto robusto y cuerpo rechoncho, son dolicocéfalos, con torus supraorbitalis desarrollado y ligero prognatismo. Los cabellos, crespos y largos, adoptan al crecer la forma de "escobón". La nariz de los melanesios es normalmente ancha y cóncava, pero entre los papúes delNorte de Nueva Guinea e islas próximas es convexa y prominente, por lo que han sido designados como papúes semitas (v. PAPUIDAS); en general, son más altos y de estructura más fina, por lo que se les ha considerado un grupo racial independiente dentro de la rama de los melanesios. No obstante, estos caracteres somáticos se encuentran también aisladamente en el resto de M.La vida económica se basa en dos factores que han determinado una diferenciación cultural: la agricultura y la pesca, elementos que predominan en los distintos grupos. La agricultura es la actividad general de casi todos los grupos melanesios; el ñame y el taro son las plantas básicas en la alimentación y de importancia en la vida social y religiosa. Los cultivos se sitúan muchas veces en bancales para cuya irrigación se han desarrollado técnicas tan perfeccionadas como las usadas en los arrozales asiáticos; especialmente en Nueva Caledonia, las conducciones de agua a grandes distancias franquean las depresiones del terreno por medio de troncos ahuecados, y se horadan las rocas por la acción prolongada del fuego. Los elementos de cultivo son exclusivamente el bastón de cavar o una azada rudimentaria y se desconoce todo tipo de arado. La arboricultura está muy desarrollada. Hay, en los alrededores de los poblados, cocoteros, bananeros y sobre todo la palmera de sagú, de cuyo tronco se extrae una fécula de gran importancia en la alimentación local y cuyas hojas cubren los techos y paredes de las viviendas. Animal doméstico es el cerdo, de importancia no sólo económica sino también social y ceremonial.Los melanesios de las costas practican como actividad económica básica la pesca, sin excluir los cultivos. Los métodos usados son extremadamente variados, y se utilizan anzuelos para la pesca individual; importancia social por ser empresa común adquiere la pesca por medio de presas, nasas, redes y las grandes expediciones de pesca de altura, en las que se emplea la típica piragua de balancín conocida por todos los pueblos oceánicos y con la que emprenden también expediciones comerciales, a veces muy alejadas de su punto de origen.Los instrumentos y útiles materiales son de madera, piedra, concha y hueso. El instrumento más característico es la azuela de piedra pulimentada, aunque cada grupo de islas posee distintos tipos de utensilios, como lanzas, mazas y otras herramientas. La cestería y la espartería adquieren un notable desarrollo, y también la cerámica, fabricada en toda la M. por la técnica del moldeado y por el sistema del arrollamiento en espiral. El vestido se reduce a una falda de hierbas para la mujer y taparrabos de corteza o estuche fálico para el hombre; la indumentaria se completa con adornos de escarificaciones (incisiones en la piel) y otras mutilaciones corporales, y con el uso de colgantes y adornos.Las organizaciones sociales son sumamente complejas, y se puede decir en líneas generales que predomina la organización matriarcal; hay casas comunales para los distintos sexos y la división por edad. A ello se añade la división en clanes exógamos (v. EXOGAMIA), a veces de carácter totémico (V. TOTEMISMO), y la existencia de sociedades secretas masculinas que ejercen su influencia en el grupo y dirigen las ceremonias de iniciación masculina (V. INICIACIÓN, RITOS DE).La vida religiosa de los melanesios está presidida por la idea de magia (v.), sobre todo en relación con los cultivos agrícolas. Las prácticas mágicas hacen crecer las plantas, provocan las lluvias, atraen la pesca y controlan las fuerzas perniciosas que motivan las plagas y enfermedades. El canibalismo ritual y la caza de cabezas estuvieron muy extendidos en las islas, ocasionando estas actividades la guerra, que constituyó otro elemento de la vida melanesia (V. ANTROPOFAGIA). El culto a los antepasados es causa en la actualidad de la existencia de mesianismos (v.), frecuentemente de carácter antiblanco y anticristiano. El arte melanesio alcanza un notable desarrollo sobre todo en las tallas decorativas de carácter simbólico y religioso, y bellas policromías con que se adornan objetos materiales y elementos arquitectónicos. La escultura y el modelado sobre cráneos tienen un significado religioso.La diversidad racial y cultural de los melanesios se refleja en el número de lenguas y dialectos que hacen imposible que se comprendan grupos vecinos. El origen de los melanesios es difícil de precisar en el estado actual de nuestros conocimientos, aunque podría situarse en algún lugar del Sudeste de China, si bien no se puede determinar la antigüedad, trayectoria y número de las oleadas migratorias de los grupos humanos que han poblado las islas. El contacto con los europeos a fines del s. XVIII y a lo largo del s. XIX ha sido fatal para los indígenas. Además de los intentos de comercio de esclavos y de las luchas con los colonos que ocuparon las mejores tierras, la introducción del alcoholismo y nuevas enfermedades desconocidas entre los aborígenes, tales como la gripe, tos ferina, sarampión, tuberculosis, etc., produjeron un descenso notable en la población (en 1875 solamente en el archipiélago de las Fiji perecieron 40.000 personas víctimas del sarampión). A comienzos de siglo, se detuvo este proceso por la acción terapéutica de las administraciones coloniales.J. P. GARRIDO ROIZ
BIBL.: H. A. BERNATZIK, Razas y pueblos del mundo, 11, 2 ed. Barcelona 1965; A. DUPEYRAT, veintiún años con los papúes, Barcelona 1963; J. GuIART, Oceanía, Madrid 1963; B. MALINOWSKY, Les Argonauts du Pacifique Occidental, París 1968; C. G. SELIGMAN, Melanesians of British New Guinea, Cambridge 1910; L. A. MANDER, Some dependent peoples of the South Pacific, Nueva York 1954; M. LEENHARDT, Notes de ethnographie néocalédonienne, París 1930; E. AuBERT DE LA RUE, Les NouhellesFlébrides, Montreal 1945
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