Mayáns y Siscar, Gregorio
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Biografía GER
N. en Oliva (Valencia) el 9 mayo 1699. Estudió en el colegio de Cordelles (Barcelona) y en las Univ. de Valencia y Salamanca. Catedrático de Derecho romano de la valenciana en 1723. Nombrado bibliotecario real en 1733, se retiró a Oliva en 1739. Agraciado en 1766 con el título de Alcalde de Casa y Corte y una pensión, se trasladó a Valencia, donde m. el 21 dic. 1781. Buen jurista, siempre sintió interés por la crítica literaria y por la historia, en las que sus aportaciones fueron de gran interés. En el campo de la jurisprudencia, además de sus obras propias, preparó la mejor edición de los grandes juristas españoles: Ramos del Manzano, Retes y otrosEntre sus estudios literarios merecen especial relieve: la Vida de Miguel de Cervantes (1737); es la primera biografía de Cervantes, y su cálido cervantinismo le proporcionó serios disgustos al oponerse a los personajes (Montiano y Nasarre) que defendían el valor literario de Avellaneda, mientras despreciaban el Quijote cervantino. También publicó Orígenes de la lengua española (1737); y el Diálogo de la lengua, donde M. se propuso estudiar las fuentes del castellano. Entre la obra de Alderete y los estudios filológicos contemporáneos, la obra de M. constituye un eslabón necesario. La Retórica (1757), es obra de corte clásico; un hecho tuvo indudable trascendencia: los ejemplos están tomados de los clásicos españoles; con ello, M. despierta el interés por los primitivos escritores castellanos
Más importantes son quizá las aportaciones de M. a la crítica histórica, donde el valenciano continúa anclado en el mundo hispánico. Su conexión con los historiadores del barroco es evidente, pues a través de Manuel Martí, deán de Alicante, conocerá las obras de Nicolás Antonio y del marqués de Mondéjar; pero la labor de M. es personal y merece sinceros elogios. Buscó los manuscritos de N. Antonio y publicó la Censura de Historias Fabulosas con el deseo de establecer un saludable criticismo en la historia eclesiástica; fue perseguido por ello y no continuó la edición de otras obras, pero sí publicó varias de Mondéjar. También colaboró con Flórez (v.) en los primeros volúmenes de la España Sagrada, pero pronto aparecieron las divergencias, y M. censurará a Flórez de debilidad al aplicar la crítica histórica a las tradiciones sobre el origen del cristianismo español. Ahora bien, el verdadero magisterio de M. radica en su correspondencia. Desde su retiro escribe y recibe numerosas cartas de intelectuales españoles y extranjeros que le permiten seguir el movimiento intelectual europeo y exponer con generosidad sus puntos de vista a cuantos le pedían consejo. Así lo comprendieron muchos estudiosos que buscaron en él consejo y colaboración. Además de las figuras intelectuales valencianas (Agustín Sales, Ximeno, el conde de Lumiares, Teixidor) y de Cataluña (Finestres, Aymerich, los hermanos Dou), el influjo mayansiano trasciende al ámbito nacional: Flórez, Burriel. Cerdá Rico, los cronistas de Indias, Lorenzo Boturini y Juan Bautista Muñoz, etc. Dado el hispanismo cultural de M., intentará la reforma de las letras españolas basado en los grandes escritores del s. XVI. Esta posición le enfrentará a Feijoo, el partidario más caracterizado del influjo francés. Además, Feijoo (v.) buscará en el ensayo la exposición de sus intuiciones y de sus lecturas extranjeras; M. censurará ese afán de divulgación y exigirá rigor científico y metodológico
Es necesario aludir al regalismo (v.) de M.; él es el autor de las obras regalistas publicadas a nombre de Blas Jover, y a petición del marqués de la Ensenada escribió Observaciones sobre el Concordato de 1753. El rigorismo moral, la oposición a la Compañía de Jesús, el interés por los estudios bíblicos, el episcopalismo anticurial, la antipatía por la religiosidad externa, entre otros, son claros síntomas de su filojansenismo, en línea con los hombres calificados recientemente como el "Tercer Partido". Y en M. hay que buscar una de las causas del jansenismo (v.) de fines de siglo en España. Del ambiente valenciano proceden los obispos José Climent y Felipe Bertrán. Climent tuvo caracterizados discípulos en Félix Amat y en el sobrino Torres Amat. Bertrán, obispo de Salamanca e Inquisidor General, fue el hombre de la reforma de la Universidad y protector del procurador en las Cortes de Cádiz J. L. Villanueva
ANTONIO MESTRE
BIBL.: A. MESTRE, Ilustración y reforma de la Iglesia. Pensamiento político-religioso de don Gregorio Mayans y Siscar, Valencia 1968; fo, Historia, fueros y actitudes políticas. Mayans y la historiografía del XVIII, Valencia 1970; ío, Mayans y Burriel (Correspondencia), Valencia 1972; V. PESET, Gregorio Mayans (1699-1781) y la historia de la medicina, "Cuadernos de Historia de la Medicina Española", IV,1 (1965) 3-53; ín, Mayans y los médicos (Correspondencia), Valencia 1972
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