Masaje MEDICINA
Categoria:
Medicina
Etimológicamente m. proviene, para Pierry, de la palabra griega massein, que significa amasar o manejar; para Savary, del vocablo árabe mass, comprimir ligeramente, mientras que para Zabludowski es la palabra hebrea machech, que significa tantear, su origen etimológicoConcepto. Dentro de esta variada etimología, y para determinar de alguna forma su significación, se puede afirmar que se entiende por m. toda aquella serie de prácticas que provoquen sobre el organismo, de una manera más o menos directa, modificaciones en el orden terapéutico o en el higiénico. La aplicación de dicha serie de manipulaciones puede hacerse sobre todo el conjunto corporal, o sobre una parte determinada del mismo, sin ayuda de instrumento alguno. Puede considerarse el m. como una rama de la cinesiterapia (kinesis, movimiento; therapia, curación), conjunto de la Terapéutica física que tiende a la curación de las enfermedades mediante el movimiento, ya sea pasivo, activo o comunicado. Mediante el m. se provoca una movilización directa o refleja de las partes blandas y sus líquidos dentro del organismo, con repercusiones específicas sobre distintos órganos y sistemas. Dentro de la terminología médica, m. se ve sustituido muchas veces por los vocablos masoterapia, terapéutica manual, etc
Recuerdo histórico. El m. se conoce de antiguo como lo recuerda esta cita anónima: "el origen del masajese pierde en la noche de los tiempos, y su uso es arcaico por su vetustez". Para la más variada clase de enfermedades se hicieron aplicaciones de fricción, compresión o percusión de manera casi constante y primitiva
De la más remota antigüedad se conoce entre chinos el tratado sobre m. Koung-Fou, entre los griegos el Anatripsis, y el Sarcuma de los persas. Tanto Homero como Hipócrates citan en sus obras escenas de m. en sus escritos, describiendo este último lo que él llama anatripsis o fricción hacia arriba, modalidad que favorecía la más rápida desaparición de tumefacciones y equimosis, verificada en el sentido que lleva la circulación venosa, descubierta mucho tiempo después. Del mismo modo en las termas romanas se verificaban ya sesiones de percusión sobre las masas musculares, acompañadas o no de otras manipulaciones. Siguieron a lo largo de la Historia épocas en las que las técnicas de m. sufrieron alternativas en cuanto a su práctica y perfeccionamiento, hasta que el sueco Ling describe las características fundamentales de lo que habría de llamarse "gimnasia sueca", con lo que consiguió, además, magníficos resultados en el orden terapéutico y en el higiénico. Gran número de médicos apoyaron y difundieron estas ideas, llegándose hasta Zander, quien comenzó la era del m. mecánico
Efectos del masaje sobre el organismo. La influencia del m. sobre órganos y tejidos en los que se aplica puede presentar un doble aspecto: uno directo, que se deriva de la misma acción en sí, y otro indirecto (reflejo), cuya finalidad repercute en una mejora del estado general, nutrición, circulación, etc
La piel se beneficia, mediante el m., al provocarse sobre ella una labor de limpieza de las células descamativas y de las grasas, permitiendo a su través una mayor absorción tras el vaciado que ello supone para las glándulas sebáceas y sudoríparas. La circulación sanguínea, la nutrición celular y las terminaciones nerviosas cutáneas ven favorablemente activadas sus funciones. El tejido celular subcutáneo permite a su través una mayor y mejor absorción de líquidos
Los músculos, que requieren sesiones de m. más enérgicas, se benefician al mejorar con ello su circulación, tono y contractilidad. Se favorecen las oxidaciones y se incrementa la temperatura. El verse activada la circulación lleva consigo una mejor nutrición del músculo, lo que da lugar a un incremento del poder contráctil (Zabludowski), y una mejor recuperación en los traumatismos (Castex). Los productos derivados del metabolismo muscular son eliminados con una mayor rapidez
Las articulaciones, tanto en su cavidad articular como en los tejidos circundantes, ven aumento de su resistencia, tono y capacidad para la absorción de exudados
La circulación periférica muestra una mejor renovación sanguínea que favorece todo tipo de absorción, por lo que en los traumatismos, los hematomas se ven más fácilmente desaparecer con sesiones de m. debidamente realizadas
Todo el sistema nervioso, en general, mejora en sus funciones, pues si el m. es general provoca en el sujeto un estado de euforia y bienestar. Mejora también la diuresis, temperatura, pulso, peristaltismo gástrico y aumento de sus secreciones, así como el sueño y el apetito
Técnica del masaje. Para la práctica correcta del m. es indispensable un conocimiento exacto del diagnóstico, indicaciones, peligros, datos anatómicos y fisiopatología que contribuirán a que el médico proponga la técnica que garantice el mejor éxito terapéutico. A pesar de la infinidad de maniobras propuestas, la experiencia ha demostrado que simplificando tanta variedad, se pueden reducir a seis las formas de realización de m
1) Por rozamiento o fricción muy leve y superficial de la piel, verificado con los dedos o la palma de la mano. Hiperemia y sedación son sus efectos. 2) Fricción que requiere una mayor intensidad, con lo que se consigue mejores efectos sobre los músculos. Habrá de realizarse siguiendo un movimiento centrípeto. 3) Por presión en la que se utilice el pulgar o el puño, con efectos muy favorables sobre la circulación. 4) Por amasamiento, con lo que los tejidos son comprimidos entre dos manos procurando evitar que llegue a resultar molesto al paciente. Ello mejora el flujo sanguíneo y la tonicidad muscular. 5) Por percusión o serie de golpes repetidos, con mayor o menor intensidad o rapidez, que se ejecutan con las manos o determinados instrumentos. Si la percusión se verifica con la palma de la mano los franceses lo llaman claquement, y hachures si se hace con el borde cubital. Este tipo de m. ha de evitarse en zonas de plexos vasculares, ganglios u órganos delicados. 6) Mediante la mano, en donde se conjugan docilidad, ligereza, elasticidad y adaptación, se pueden conseguir efectos de vibración que superan en la mayoría de las ocasiones a los provocados por aparatos movidos eléctricamente
No hay que olvidar, por último, que el paciente habrá de encontrarse en posiciones ideales para cada tipo de m., por lo que es necesario disponer de mesas, asientos, almohadas, etc., adaptables a cada caso. De manera general diremos que el m. se efectuará diariamente, en sesiones que durarán entre 20 y 60 minutos. Las manos del médico o auxiliar, así como la piel del enfermo, serán sometidas a las reglas habituales de asepsia y tendrán una temperatura similar. Si bien no se puede determinar previamente el número de sesiones a efectuar, series repetidas de 10 a 20 suelen ser las más eficaces. Se evitará el pellizcamiento y.. para el mejor deslizamiento podremos recurrir a los polvos de talco. Una vez terminadas las sesiones se lavarán piel y manos con agua y jabón, o alcohol, a fin de eliminar la grasa a ellas adherida
Indicaciones terapéuticas. Enfermedades cutáneas (esclerosis, acné, seborrea, alopecia, etc.); enfermedades musculares (miositis, contusiones, lumbago, tortícolis, atrofias musculares, rotura de fibras, etc.); afecciones articulares (traumatismos, quistes serosos, anquilosis, reumatismos, etc.); enfermedades del sistema nervioso (neuralgias, neuritis, neuromialgias, neurastenia, corea, etc.); afecciones digestivas (ptosis visceral, obesidad, gota, etc.); cardiovasculares (algunas cardiopatías y esclerosis); afecciones genitales (desviaciones uterinas, hematoceles, etc.); pudiéndose efectuar m. directo o indirecto según sea el procedimiento más indicado
En líneas generales está contraindicado en infecciones agudas, tumores malignos, embarazo extrauterino, etc. Las desviaciones funcionales de columna vertebral pueden resultar mejoradas si se asocia al m. una gimnasia debidamente dirigida
Por último, hay un tipo de m. bajo el agua, o "duchamasaje", en el que se utiliza la aplicación de la hidroterapia (v.) asociada al m. más o menos localizado cuyos chorros de agua estarán entre 36-38° C, siendo eficaz en la obesidad, artritis, diabéticos gruesos, reumáticos, esclerosis en placas, etc
V. t.: FISIOTERAPIAJOAQUÍN VICENTE
BIBL.: BRAVETTA, Terapéutica Física. Kinesiterapia, Barcelona 1928; G. BEARD y E. C. WOOO, Masaje (principios y técnicas), México 1966
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