Marti, José
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Biografía GER
Patriota y escritor cubano. N. en La Habana el 28 en. 1853 y fue bautizado el 12 de febrero siguiente en la iglesia del Santo Ángel Custodio, con el nombre de José Julián Martí y Pérez. Como apóstol de la independencia de Cuba a la vez que escritor genial, a cuyo influjo se debió la revolución literaria que recibió el nombre de modernismo, lo presenta Max Henríquez Ureña en su Panorama histórico de la literatura cubana (México 1963). Orador, poeta, crítico, político, traductor, periodista y diplomático; desde todos estos ángulos y otros más ha sido estudiada su gran personalidad americana en una vastísima bibliografía que incluye autores de todas las nacionalidades y lenguas. La compilación de este material, 1853-1955, comprende 10.201 asientos (F. Peraza, Bibliografía martiana, 1853-1955, La Habana 1956).Primeros años. Desde mediados de 1857 hasta junio de 1859 viajó con sus padres por España, y al regreso de este viaje residió en Cuba, fuera de La Habana, en las poblaciones de Jagüey Grande, Batabanó y Guanabacoa, en medio de la exuberante naturaleza de Cuba, que tan profunda huella dejó en su alma de escritor y poeta. Establecidos nuevamente sus padres en La Habana, ingresó en el Colegio San Anacleto y continuó después su educación en el de San Pablo, de Rafael María de Mendive, en quien encontró un padre espiritual. Mendive adivinó en M. las grandes posiblidades de su carácter y vocación literaria, y de su mano llegó al Inst. de Segunda Enseñanza de La Habana, en agosto de 1866, para iniciar los estudios del bachillerato bajo la tutela económica del mismo Mendive. Al amparo de la efímera libertad de imprenta de principios de 1869 publica sus primeros trabajos en el periódico El Diablo Cojuelo, fundado por el que sería después su íntimo amigo Fermín Valdés Domínguez, y funda él mismo más tarde su primer periódico, La Patria Libre, donde publica el drama patriótico en verso Abdala. Los sucesos del teatro Villanueva, el 22 en. 1869, llevaron a Mendive a la prisión en el castillo del Príncipe, donde permaneció hasta que fue deportado a España. A esta contrariedad se añadió la interrupción de sus estudios por haberle negado el Inst. de Segunda Enseñanza de La Habana el derecho a presentarse a exámenes, a causa de haberse cerrado el colegio de Mendive.M. trabaja en el bufete de abogado que en La Habana tenía Cristóbal Madan, buen amigo de Mendive, hasta octubre de 1869 en que inicia su actividad patriótica por la independencia de Cuba. El 4 de octubre, estando M. en la casa de Fermín Valdés Domínguez, fueron acusados de proferir burlas a un grupo de voluntarios conjuntamente con otros amigos, y en un registro efectuado por la noche fue ocupada una carta firmada por M. y Valdés Domínguez, conjuntamente, dirigida a Carlos Castro y Castro, a quien llamaban apóstata por haberse alistado en el Ejército. Este documento produjo la prisión de ambos firmantes, los cuales, mostrada la carta separadamente, aceptaron como propia la letra de la misma. M. es condenado a seis años de presidio, como autor de la carta, y Fermín Valdés Domínguez a seis meses de arresto, motivando la diferencia de condena el fuego y convicción con que defendió M. la paternidad de lo escrito ante el Consejo de guerra que les sentenció. De las prisiones de La Habana pasó M. por indulto a la isla de Pinos, pasando a residir, en Nueva Gerona, en casa de José María Sardá, donde permaneció hasta que fue obligado a trasladarse a España, en enero de 1871, publicando en ese mismo año su trabajo El presidio político en Cuba.En España continúa sus estudios, primero en la Univ. de Madrid y después en la de Zaragoza, donde se traslada por motivos de salud, ayudado por Fermín Valdés Domínguez, y donde se gradúa de bachiller y se licencia en Derecho civil y canónico y en Filosofía y Letras. Siempre en compañía de Fermín Valdés Domínguez visita varias ciudades europeas, separándose ambos en Francia, al tomar M. el barco que le lleva a México. Allí colabora en la Rev. Universal, estrena en el teatro Principal Amor con amor se paga y funda la Soc. Alarcón.Actividades literarias, jurídicas y políticas. En enero de 1877 sale de Veracruz hacia Cuba, en viaje fugaz, pues al mes siguiente regresa a México para seguir a Guatemala, llevando en sus bolsillos varias cartas del padre de Fermín Valdés Domínguez para el presidente Justo Rufino Barrios y otras personalidades. Ya en Guatemala, es nombrado catedrático de Literatura francesa, inglesa, italiana y alemana, así como de Historia de la Filosofía, en la Escuela Normal de Guatemala, donde hoy lleva su nombre la Ciudad de los Niños. El 20 dic. 1877 se casa en México con Carmen Zayas Bazán e Hidalgo. En enero siguiente, después de publicar en México su libro Guatemala, regresa con su esposa a desempeñar su cátedra en la Escuela Normal Central, hasta el 6 abr. 1878 en que, depuesto arbitrariamente de la dirección del centro el cubano José María Izaguirre, M. estima su obligación cesar en el desempeño de su cátedra. Vuelve entonces a La Habana, trabajando en los bufetes de abogados de Nicolás Azcárate y Miguel Viondi, aunque sin ejercer como abogado, y allí nace su hijo José Ismael, el Ismaelillo de sus versos.Tras una activa labor literaria en la prensa y en la tribuna, es trasladado nuevamente a España el 25 sept. 1879. De allí pasa a París y en enero siguiente llega a Nueva York, donde el 24 habla a los emigrados en Steck Hall y, en mayo siguiente, como presidente del Comité Revolucionario Cubano, recibe al general Calixto García, jefe de la jornada revolucionaria de la guerra Chiquita. Colabora en Nueva York en The Hour y The Sun, hasta marzo de 1881 en que le encontramos en Venezuela, figurando como redactor de La Opinión Nacional y donde funda la Rev. Venezolana, de la que aparecen dos números. Continúa por esta época sus colaboraciories en La Opinión Nacional, de Caracas, bajo el seudónimo M. de Z.; y al año siguiente, el 15 jul. 1882, comienzan a publicarse en La Nación de Buenos Aires las crónicas que le dan relieve y prestigio continental. Pero no es sólo el periodista lo que crece en M. El poeta publica su Ismaelillo y escribe sus Versos libres, que publica más tarde.La pluma de M. no descansa, de redactor pasa a director de La América de Nueva York; publica la novela Amistad funesta, bajo el seudónimo de Adelaida Ral; colabora en El Partido Liberal de México, La República de Honduras, y La Opinión Pública de Montevideo; se hace cargo de los consulados de Uruguay, Argentina y Paraguay; traduce la novela Romana, de Helen Hunt Jackson; publica en julio de 1888 el primer número de La Edad de Oro, su famosa revista infantil; a mediados de 1891 aparecen sus Versos sencillos; y además interviene continuamente en el proceso revolucionario cubano.La causa de la independencia. A fines de 1891 renuncia a todos sus cargos consulares y cuantas otras actividades le sean incompatibles con la decisión de dedicarse por entero a la causa de la independencia de Cuba. Su pluma tiene un continente que lo lee y lo admira; pero su pasión patriótica tiene un objetivo, y a él ha de darse plenamente. Sus discursos patrióticos, como una bandera de combate desplegada siempre hacia la guerra justa, no contra el español, sino contra los opresores de su patria, se escuchan en Tampa y Key West; el 8 en. 1892 son aprobadas las bases y estatutos del Partido Revolucionario Cubano, apareciendo el 14 de marzo siguiente el primer número de su órgano, el periódico Patria, fundado y dirigido por M.Ya en pie de guerra, agita entre los grupos de patriotas diseminados por los Estados Unidos, y tras un breve viaje a Haití, República Dominicana y Jamaica, regresa a Nueva York a fines de 1892. Por esta época está en todas partes. A mediados de 1893 vuelve a Santo Domingo para conferenciar con Máximo Gómez (v.), va a Costa Rica en busca de Antonio Maceo (v.), y en septiembre ya está nuevamente recorriendo Florida y Nueva York. En junio de 1894 llega a Costa Rica en compañía de Francisco Gómez Toro, hijo del generalísimo Máximo Gómez, pasa por Panamá y Jamaica, para reintegrarse a Nueva York a principios de julio. Después de informar ante el Cuerpo de Consejos pasa por Nueva Orleáns y acude a México para entrevistarse con el presidente Porfirio Díaz, regresando por Veracruz a Nueva York en el mes de agosto.Toda su intensa actividad de estos últimos meses desemboca en el llamado Plan de Fernandina, que se pone en marcha a fines de 1894, y según el cual tres barcos debían invadir la isla por distintos lugares. El plan no llegó a cumplirse. A causa de una delación, fueron detenidos los barcos el 10 en. 1895. Sin embargo, el fracaso de Fernandina no desanimó la decidida voluntad de M. de conseguir la independencia cubana. En el mismo mes de enero firma M. la orden de alzamiento, trasmitida a Cuba por Juan Gualberto Gómez, y al día siguiente sale hacia Haití para reunirse con Máximo Gómez en Montecristi, donde recibe la noticia del levantamiento del 24 de febrero, y firma con Gómez, el 25 de marzo, uno de los documentos más trascendentales de la historia de Cuba: el Manifiesto de Montecristi.El 11 abr. 1895 desembarca en Playitas de Cajobabo, Oriente, Cuba. Anota en su Diario cuanto ve y siente, y escribe sin cesar. El 14 se reúne con las fuerzas de Félix Ruenes y, al día siguiente, el general Gómez le proclama mayor general. El 26 se entrevista con José Maceo. El 3 de mayo redacta la carta manifiesto que, firmada por Martí y Gómez, es enviada al New York Herald y, dos días después, tiene lugar en La Mejorana la entrevista de M., Gómez y Maceo, para determinar el plan estratégico y la organización del Ejército libertador. De allí fueron Gómez y M. hacia Occidente, mientras Maceo quedaba a cargo de la jurisdicción oriental. El 9 de mayo pasa por los históricos Mangos de Baraguá. Gómez y M. esperan la llegada de Bartolomé Masó y acampan en Dos Ríos, en donde permanecen hasta el mediodía del 19 de mayo en que, después de arengar a las fuerzas Masó, Gómez y M. se anuncia que el coronel español José Ximénez de Sandoval se acerca al campamento. Momentosdespués comienza la lucha y M., desobedeciendo a Gómez y Masó, se lanza a la carga contra el enemigo y muere atravesado por tres balazos.El cadáver de M. quedó en poder de las fuerzas de Sandoval. Reconocido en Remanganaguas, fue trasladado a Santiago de Cuba, donde fue expuesto hasta el 27 de mayo en que fue sepultado en el cementerio de Santa Ifigenia, que fue más tarde declarado monumento nacional por la República de Cuba y en el que aún se conservan sus restos.V. t.: MODERNISMO IIIF. PERAZA SARAUSA.
BIBL.: J. MARTÍ, Obras completas, 74 t., La Habana 1936-53; L. RODRÍGUEZ EMBIL, José Martí, el santo de América, La Habana 1941; F. LIZASO, Martí, místico del deber, Buenos Aires 1940; M. I. MÉNDEZ, Martí, estudio crítico-biográfico, La Habana 1941 ; J. MANACH, Martí, el Apóstol, Nueva York 1963; J. SCHULMAN, Símbolo y color en la obra de José Martí, Madrid 1960; F. SCHULTZ DE MANTOVANi, Genio y figura de José Martí, Buenos Aires 1968
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