Marca (historia) HIST.
Categoria:
Historia
El origen y significado de esta institución germánica ha sido uno de los problemas más debatidos por los historiadores del Derecho y de la Economía en los últimostiempos. En el siglo pasado, se elaboró en torno al mismo toda una teoría, de claro matiz sociológico, que creyó ver en la m. la supervivencia de una propiedad rústica mancomunada, de la que derivó la propiedad individual. En este sentido, la m. sería la tierra poseída de forma comunitaria, una especie de asociación económica en la que se integraban los vecinos de una localidad. Tal asociación se basaba en la posesión y uso común por los vecinos y comarcanos de las tierras tanto de labor como de pastos.Así expresada, esta teoría presentaba muchos puntos débiles. P. ej., ¿cómo compaginar esta forma de posesión de la tierra con la existencia de la propiedad privada en la Germania anterior a las grandes invasiones del s. V? ¿Hubo m. compartidas por más de un poblado? Este último problema fue el que hizo postular a Meitzen la existencia de dos tipos de comarcas: las m. pertenecientes a varios poblados, y las llamadas Allmende, que sólo pertenecieron a uno. La crítica más aguda y demoledora de esta teoría fue realizada por A. Dopsch (v. o. c.en bibl.). Para estehistoriador, m. significó originalmente "frontera", "límite", "tierra deslindada" y, también, "demarcación". En este sentido se emplea en una serie de códigos germánicos, como en la Ley de los burgundios. A veces equivale al término latino limes, pero significando no sólo frontera, sino el territorio o distrito fronterizo. En resumen, parece que el concepto de m. no hace referencia a ningún tipo de colonización cerrada, a una forma peculiar de los propios germánicos de poseer y explotar la tierra, sino que, por el contrario, equivale simplemente a frontera, territorio deslindado o demarcación.Durante el periodo carolingio, el término In. se empleó con un valor eminentemente militar. En efecto, se aplicó a una serie de entidades geográfico-militares, situadas en regiones fronterizas, que planteaban problemas distintos de los que pudiéramos llamar la "retaguardia" del Imperio. Los textos hablan de una "marca de Bretaña", de Sajonia, de Friul, Avara, Wenda, Danesa, Sorabia, Hispánica (aunque éste es otro problema) e, incluso, de una "marca marítima". Ramón d’Abadal ha dado una definición clara de la teoría clásica de este tipo de m. Según este historiador, las m. carolingias fueron "unos gobiernos militares que englobaban diferentes condados, situados junto a una zona fronteriza amenazada o en vías de expansión, o, en ciertos casos, territorios acabados de conquistar, pero todavía no organizados en condados. Su gobierno estaba confiado a un conde, que, con el título de marqués, ejercería sobre los otros condes de la demarcación una autoridad eminente, pero limitada al aspecto militar". Según otros autores, las atribuciones del comes -marcae (en lengua germánica markgraj, de donde procede margrave), o del marchio o marchisus, no se limitaban a lo puramente militar, ya que, como los condes de la época, administraban el territorio, juzgaban, recaudaban impuestos y hacían cumplir los decretos del Emperador.Algunos historiadores rechazan esta interpretación de la m. y de los marqueses. Según ellos, el título de marqués careció de valor jurídico e institucional. Tuvo, más bien, un carácter honorífico, de prestigio. Al parecer, con este título se pretendió simplemente diferenciar del resto de los que detentaban el título condal a aquellos que gozaban de una situación excepcional o fuera de lo común por su poder, por la extensión de sus dominios o por su influencia política. Los responsables de la aparición de este título fueron, según parece, los cronistas de la época. Los beneficiarios se encargarían de convertir este calificativo honorífica en títulos personales.V. t.: MARCA HISPÁNICAM. GONZÁLEZ JIMÉNEZ
BIBL.: A. DOPSCH, Fundamentos económicos y sociales de la cultura europea, México 1951; L. HALPHEN, Carlomagno y el Imperio carolingio, México 1955; L. GARCíA DE VALDEAVELLANO, Curso de Historia de las instituciones españolas. De los orígenes al final de la Edad Media, Madrid 1970; R. D’ABADAL I DE VINYALS, Dels Visigots als Catalans. La Hispánia visigótica i la Catalunya carolingia, Barcelona 1968
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