Mallarmé, Stéphane
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Biografía GER
Poeta francés. Representa el fin de la evolución de la poesía francesa en los últimos años del s. XIX, ya comenzada por Baudelaire (v.) y Rimbaud (v.). Sin embargo, su figura humana está lejos de la tradicional del "poeta maldito", pero su vida banal y tranquila encierra un incansable deseo de innovación artística y un combate constante en el plano de la creación poética. N. el 18 mar. 1842 en París y m. en Valvins el 11 sept. 1898. Alumno del Liceo de Sens, sus aficiones literarias se despertaron leyendo a Baudelaire y a Poe (v.). En 1863 se casó con Maria-Christina Gerhard y comenzó su carrera de profesor de inglés, primero en Tournon y otras capitales de provincia y a partir de 1871 en París. Al mismo tiempo cultiva asiduamente sus aficiones literarias; en 1866 publica en "Le Parnasse contemporain" diez poesías claramente influidas por Baudelaire y por sus deseos dé evasión hacia una superrealidad ideal. Esta primera época, representada por los famosos versos de Brise Marine: "La carne es triste, ¡ay!, y he leído todos los libros", va a ser rápidamente superada por el poeta, que se orienta hacia una serie de investigaciones estéticas y metafísicas que le conduzcan a una poesía esencial. Fruto de esta actitud son dos largos poemas, Hérodiade (que no terminará) y L’Aprés-midi d’un Faune (La siesta de un fauno), publicado en 1876 y que inspirará a Debussy su famoso Preludio. Por este camino M. va a continuar sus infatigables exploraciones, impulsado por una exigente conciencia artística que no retrocederá ni ante las dificultades de la creación ni ante la obsesión de la página en blanco. En 1877 apareció su poema Le Tombeau de Edgar Poe (El Sepulcro de Edgar Poe), en cuyos versos expresa su ideal poético: "Dar un sentido más puro a las palabras de la tribu".Para M., como para Rimbaud, se trata de crear una lengua esencialmente poética, de hacer un corte radical entre el lenguaje profano y utilitario de todos los días y el lenguaje sagrado, que abre la puerta al misterio o a la realidad trascendente: "Nombrar un objeto significa suprimir las tres cuartas partes del goce de una poesía, que consiste en el placer de adivinar poco a poco. Sugerir, he aquí el sueño" (Mallarmé, en Encuesta sobre la evolución literaria, de J. Huret, 1891). Para conseguir estos ambiciosos propósitos disloca la sintaxis, recurre a sugerentes vocablos evocadores de ausencias y sueña con la creación del libro total, que resumiría toda la entraña de la poesía y de las demás artes. Sus ansias de perfección le conducen a una serie de eliminaciones expresivas con el fin de reducir el lenguaje poético a sus elementos esenciales, y su poesía se hace cada vez más hermética y difícil. A pesar de ello, los últimos años de su vida se vio rodeado del afecto y admiración de los jóvenes poetas simbolistas, que se reunían todos los martes en la casa del poeta en la rue de Rome. En 1885 publica Prose pour des Esseintes, verdadero manifiesto poético donde los atrevimientos sintácticos y la difícil simbología marcan uno de los puntos culminantes de la obra de M., superada, sin embargo, en su último poema Un coup de dés jamais n’abolira le Hasard (Un golpe de dados nunca abolirá el azar), en el que recurre a los más insólitos recursos tipográficos (más tarde ampliamente empleados por la poesía posterior) para traducir la disposición caótica del mundo y del pensamiento.La influencia de M. ha sido decisiva en los últimos años del s. XIX y principios del XX. Autores como Gide (v.), Claudel (v.) y Valéry (v.) descubrirán la poesía llevados de la mano de M., sumo sacerdote de lo poético. Su empresa, llena de rigor e intransigencia, es una experiencia límite que conduce a la poesía a una casi radical incomunicabilidad, únicamente salvada por el trabajo de glosa o explicación de la crítica especializada. Claro que la dificultad y oscuridad de M. proceden de la voluntad consciente del poeta y de los numerosos refinamientos e innovaciones de su sistema lírico en busca de una mayor perfección, de "una lengua inmaculada y de unas fórmulas hieráticas cuyo estudio ciegue al profano" (L’Artiste, 1862).V. t.: POESÍA PURA l.FRANCISCO J. HERNÁNDEZ.
BIBL.: M. RAYMOND, De Baudelaire al surrealismo, México 1960; H. MONDOR, Vie de Mallarmé, París 1941; íD, Mallarmé plus intime, París 1944; J. D. GARCÍA BACCA, La concepción probabilística del universo en Mallarmé, México 1945; J. SCHÉRER, L’expression littéraire dans 1’oeuvre de Mallarmé, París 1947; G. DELFEL, L’esthétique de Mallarmé, París 1951; E. A. BIRD, L’Univers poétique de Mallarmé, París 1962; P. O. WALZER, Essai sur Mallarmé, París 1963; S. MALLARMÉ, Oeuvres complétes, París 1945.
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