Magna Grecia HIST.
Categoria:
Historia
Con este nombre se designa el conjunto de territorios y colonias griegas del Sur de Italia. Comprende principalmente las zonas costeras de Campania, Apulia, Calabria y Lucania (actual Basilicata). Su límite septentrional queda señalado por una línea hipotética que uniera Cumas en el Tirreno, con Bar¡ en el Adriático. Las principales fundaciones griegas, desde el mar Jónico al Tirreno, son en el golfo de Tarento, Taras (hoy Tarento), Metaponto, Sibarís-Turio, la actual Ciro y Crotona. En Calabria, Caulonia, Locri, Regio (hoy Reggio-Calabria) en el estrecho de Mesina. Más al N se hallan Hipponio, Pyxus, Elea, Posidonia (hoy Pesto), Pompeya (v.), Nápoles y Cumas (v.).Historia. La colonización griega se inició en el s. VIII a. C.; siguió las huellas del comercio micénico atestiguado desde el s. XVII a. C. (Monte Sallia), muy abundante en el s. XV (Scoglio del Tonno junto a Tarento; Leporano, Torre Castelluccia y San Cosimo en Apulia) y más amplio en Sicilia e islas Lípari. Numerosos lugares entre Curras y Tarento han sido identificados con localidades citadas en la Odisea. A Hércules se atribuía la fundación de Herculano (v.) y Crotona; a los compañeros de Néstor, la de Metaponto; a Tlepolemo, Partenope (Nápoles), Siris (troyana para otros) y Síbaris.La colonización histórica corresponde a las necesidades de expansión de las ciudades griegas más que, en principio, a un propósito comercial. Desembarco, fundación y ocupación de territorios cultivables requerían generalmente, al menos en un primer momento, la lucha con los indígenas y sólo en una etapa subsiguiente, ya de equilibrio, podían establecerse las primeras relaciones de carácter comercial. En este aspecto, lo sucedido en M. G. no difiere en líneas generales de los procedimientos habituales en la colonización griega (v. GRECIA IV, 2). Las fechas tradicionales de las fundaciones, en ocasiones muy discutidas y consideradas demasiado antiguas, cobran hoy una mayor certeza a la luz de los hallazgos arqueológicos. Las colonias más antiguas parecen ser las del Norte del Tirreno; así Pithecussa (hoy isla de Ischia), fundada ca. el 750 a. C. por gentes de Eubea, es anterior a Curras y fue abandonada en el s. VI a. C. debido al crecimiento de Curras. Ésta fue fundada desde Ischia entre los a. 750-725 a. C., con la participación de colonos eolios (v.). Regio, colonia de Eubea, fue creada para dominar el estrecho de Mesina. Su territorio era pobre (Aspromonte) y su expansión fue eminentemente costera. Locri era colonia de los locrios y debió de ser fundada ca. 680-670 a. C. La aquea Síbaris corresponde al 720-708 a. C.; en constante lucha con Crotona fue destruida en el 510 a. C.; en el 444 a. C. fue reconstruida con el nombre de Turio. Posidonia (Pesto) era colonia de Síbaris y su fundación debe remontarse a principios del s. VII a. C. Crotona (hoy Culto) y Caulonia (hoy Monasterace) corresponden a la primera mitad del s. vii a. C., y al igual que Metaponto eran fundaciones de los aqueos (v.). Tarento fue fundada por los espartanos en el 706 a. C. para reducir un grupo de descontentos, de supuesto origen ¡legítimo. Siria, colonia de Colofón, se fundó hacia el 675 a. C. y fue destruida en el 540 a. C. por una alianza de Metaponto, Síbaris y Crotona. Los sobrevivientes se retiraron a Pyxus. Elea (hoy Velia) fue fundada en el 535 a. C. por foceos (v. FoCENSES) fugitivos de Asia con el apoyo de Regio.La historia de estas colonias fue una constante lucha entre ellas y una serie de conflictos con los pueblos itálicos, etruscos, lucanos y samnitas, que, poco a poco, consiguieron adueñarse de la mayoría. Sólo ocasionalmente la hegemonía de Siracusa (v.) permitió formar algunas alianzas frente a los enemigos comunes. Tras una larg-i guerra, Cumas consiguió frenar la expansión etrusca en Campania que alcanzó hasta Pompeya. Regio, cuya situación la sometía a los avatares de la política siciliana, luchó contra Siracusa y su aliada Locri durante la tiranía de Anaxilas. En ocasiones apoyó a Tarento contra los yapigios o se alió a los mesapios. Tarento sometió Siris y Metaponto (s. V a. C.). Sólo la expedición de Atenas contra Siracusa les confirió cierta unidad. Aunque en el s. v la economía de estas ciudades fue próspera, a juzgar por los grandes templos construidos, esta prosperidad era insegura debido al constante empuje de los pueblos itálicos. A fines del s. v éstos ocuparon ya Cumas, Posidonia y Pyxus. Dionisio I de Siracusa conquistó Regio y Locri, se adueñó de Crotona y destruyó Caulonia e Hiponio; aliado de Tarento, inició una política colonial en el Adriático que alcanzó hasta Ancona en el Piceno. Las luchas de Dionisio lI por el poder, desde su base de Locri, arruinaron este dominio siciliano en la M. G. El empuje de lucanos y brutios en la primera mitad del s. iv amenazó a Tarento, que pidió ayuda a Esparta y luego a Epiro. A su vez Roma consiguió establecerse en Campania gracias a su alianza con Nápoles (326 a. C.). Regio continuó sumergida en la política siracusana apoyando a Agatocles. La alianza entre Roma y Tarento, tras permitir la ocupación romana de Turio, concluyó en guerra (281 a. C.), con la intervención de Pirro (v.). Tras una larga campaña, las ciudades que aún permanecían libres en M. G. se subordinaron a Roma en calidad de aliadas. Esta alianza debía valerles una seguridad que nunca habían tenido. Aún, durante la II Guerra púnica (v.), Tarento, Metaponto y Turio (213 a. C.) se aliaron con Aníbal. Colonias de ciudadanos romanos se establecieron sucesivamente en aquéllas: Pesto (270 a. C.), Turio, Crotona, Hiponio (194 a. C.), Tarento (122 a. C.), Pompeya y Pesto nuevamente (89 a. C.). En el s. i sólo Nápoles conservaba claramente su carácter de ciudad griega. En tiempo de Augusto, la M. G. fue dividida entre las distintas regiones: 1 (Campania), II (Apulia y Calabria), 111 (Brutio y Lucania). Bajo Diocleciano, se mantuvo una división análoga en el ámbito de la diócesis itálica. Tarento ejerció funciones de capitalidad de Apulia y Calabria, y Regio de Brutio y Lucania, gobernadas por correctores.Cultura y civilización. Sin entrar en sus peculiares manifestaciones artísticas, la M. G. destaca poderosamente en el ámbito de la cultura griega. El gobierno de la polis fue generalmente oligárquico o aristocrático (los descendientes de los primeros colonos) cuando no tiránico. Ocasional fue el régimen democrático y muy notable la preocupación constitucional, caso de Zaleuco en Regio, o de Pitágoras en Crotona y Metaponto. Quizá en el mismo sentido deba considerarse la aceptación de las doctrinas urbanísticas de Hipódamo de Mileto. El poeta Estesícoro había nacido en Metauro. De Regio era Ibico. Conocida es la importancia de la comedia, el mimo itálico, en la M. G. También era de Regio el historiador Hippys, anterior a Heródoto, y el africanista Lico. La presencia de Pitágoras (v.) explica la escuela filosófica de Crotona con Alcmeón, Filolao, Arquitas, Parménides de Elea y Zenón. Jenófanes de Colofón vivió en la M. G. Quizá no aparezcan figuras tan conocidas como las oriundas de ciudades de Sicilia, pero su importancia no deja de ser considerable. Las relaciones comerciales de las ciudades de la M. G. nos muestran éstas, en parte, como puente entre Grecia y el extremo de Occidente, con una particular difusión en Italia. Lo que mejor conocemos es, sin duda, el comercio suntuario de exportación (cerámicas, bronces, joyas y tejidos) más que las importaciones de primeras materias, vendidas a su vez, como los cereales, exportados a Grecia, y los metales, singularmente preciosos.MAGNASCO, ALESSANDRO - MAGNESIOV. t.: SICILIA II; APULIA II; BASILICATA; CALABRIA II; CAMPANIA.ALBERTO BALIL.
BIBL.: A. G. WOODHEAD, The Greeks in ¡he West, Londres 1962; J. BERARD, La Magna Grecia, 2 ed. Turín 1966.
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