Madrid Ii. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
El hallazgo de yacimientos paleolíticos al S de M., cerca de Vaciamadrid, Pinto y Getafe, hace pensar en su poblamiento de esta zona durante el Paleolítico. Utensilios bifaciales achelenses se han encontrado en Orcasitas, Rosales y Villaverde Bajo (V. CASTILLA LA NUEVA III). El poblamiento debió de continuar durante el Mesolítico y en la Edad del Bronce. De la cultura campaniforme (v.) hay restos en M. y provincia (especialmente en Ciempozuelos), que es zona de paso durante las invasiones europeas desde el s. vii a. C. probablemente. La romanización afecta a Alcalá (Complutum), Móstoles, Villaverde Bajo y otras zonas de la actual capital madrileña (Carabanchel, Casa de Campo, etc.). Pero hasta la dominación musulmana no se conocen más restos ni hay más noticias del posible acontecer histórico de esta zona, de vital importancia por su emplazamiento, que a través de los pasos de Guadarrama y Somosierra enlaza con la Meseta (v.) septentrional. La comunicación con el Sistema Ibérico (v.) se realiza a través del valle del Henares por el E. La conexión con el S y O se efectúa por el valle del Tajo. Esta situación geográfica (v. 1) será primordial para la posterior función de capitalidad, pero la historia de M. hasta la Edad Moderna es documentalmente pobre, al contrario de lo que sucede con otras poblaciones españolas.Edad Media. Por lo que se refiere a la provincia, mayor importancia tiene Alcalá de Henares durante la época medieval. El origen de M. puede ser la fortaleza Mayrit (Magerit en fuentes latinas), construida por orden de Muhammad I (852-886), ocupada temporalmente por Ramiro II de León (932) y definitivamente por Alfonso VI de Castilla y León (1083). En 1202, la entonces pequeña villa de M. recibe el fuero otorgado por Alfonso VIII, en cuyo reinado los almohades atacan Alcalá y M. El fuero de M., redactado en latín con algunas palabras en castellano por el propio municipio, recoge los privilegios desde el reinado de Alfonso VII de Castilla y León (1126-57), las normas de carácter consuetudinario y las ordenanzas locales. Se conserva en un códice incompleto del s. XIII. Milicias del concejo de M. participan en la expedición de Alfonso VIII a Levante (1211), en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) y en la conquista de Sevilla (1248). Al símbolo de la villa de M. (el madroño) se le añade el símbolo del cabildo (el oso), cuando villa y cabildo llegan a un acuerdo sobre los árboles y los pastos pertenecientes a la villa y al cabildo respectivamente.El núcleo musulmán de M. parece haber sido la actual calle de Segovia, desde donde la población desciende hacia la zona baja del Manzanares o se instala en otros cerros próximos, aprovechando los arroyos de sus cercanías para el abastecimiento de aguas. Cristianos, musulmanes y judíos conviven en la villa. De Alfonso X de Castilla y León recibe el fuero real (1262), confirmado por Alfonso XI como fuero municipal, aunque es posible que la villa siguiera rigiéndose por su antiguo fuero. En Alcalá, se firma un tratado entre Fernando IV de Castilla y Jaime II de Aragón (1304) para el reparto de la conquista de Granada entre ambos reinos cristianos. Es Alfonso XI quien celebra Cortes en M. (1339 y 1340) e incluye a la villa en el Ordenamiento de Alcalá, o leyes aprobadas en las Cortes celebradas en la población de este nombre (1348). También con Alfonso XI, el antiguo lugar de cacería de los montes de El Pardo se convierte en propiedad real, donde Enrique I I I de Castilla construye una casa para su descanso (1405), que poco puede disfrutar, pues muere al año siguiente. Al comienzo de su reinado, se celebran Cortes en M. (1390 y 1393). Los siguientes Trastámaras conceden más importancia a la villa. Con las Cortes de M. de 1419 comienza el gobierno personal de Juan II, y en las de 1433 alcanza su máxima privanza Alvaro de Luna. En M. instala su corte Enrique IV y allí muere (1474). La participación de M. en las luchas de los Trastámaras concluye con la entrada de los Reyes Católicos (1477), después que el duque del Infantado dominara a los partidarios de Juana la Beltraneja.Edad Moderna. En 1498, comienzan en Alcalá de Henares las obras de la Universidad, por iniciativa del card. Cisneros. El primer edificio, colegio de S. Ildefonso, se inaugura en 1508. La población de M., a comienzos del s. XVI, es de unos 15.000 hab. Esta cifra, que el cronista Fernández de Oviedo calcula para el M. de 1513, no coincide con la de otros autores, dándose incluso una población de 4.060 hab. para 1530. A la villa llega el 20 jul. 1525 Francisco I de Francia, prisionero de Carlos 1 de España hasta la firma del tratado de M. (14 en. 1526). Tiene unos 30.000 hab. cuando Felipe II traslada la corte de Toledo a M. (1561), lo cual supone el comienzo de su capitalidad y de su desarrollo urbanístico, en detrimento del bosque que la rodea, por el desenfrenado empleo de la madera en la construcción, al tiempo que crece arbitrariamente, sin plan alguno. Así nace el M. de los Austrias en torno a la actual Plaza Mayor.Después del breve intervalo de 1601 a 1606 en que Felipe III traslada la corte y la capitalidad de la nación a Valladolid, M. vuelve a ser corte y capital, con unos 60.000 hab., y se convierte cada vez más en el centro de la historia de España. Por ello, bien se puede decir que el acontecer histórico de M. es reflejo y resumen de la vida del país. Por ello, ante la imposibilidad de resumir aquí todo el acontecer histórico de M. remitimos a los artículos que tratan la historia española. En M. y en los sitios reales de su provincia (San Lorenzo de El Escorial, El Pardo y Aranjuez) nacen, viven y mueren sus reyes. Aranjuez (v.), perteneciente a la Orden de Santiago hasta que los Reyes Católicos la incorporan a la corona, es residencia real desde el reinado de Felipe Il. A media legua de la aldea de El Escorial, así llamada por las escorias de hierro que se amontonan procedentes de las ferrerías, construye Felipe II el monasterio de San Lorenzo de El Escorial (v.). Es también en estos lugares donde se alborean proyectos de gobierno, de guerra y paz, alianzas y matrimonios, y donde se urden intrigas.Pero M. es también, desde el reinado de Felipe II, el centro de la vida cultural española. La literatura ha reflejado el modo de vivir de su heterogénea población, en la que figuran pícaros, ex soldados, pedigüeños, etC. (V. COSTUMBRISMO I; PICARESCA, NOVELA). El contraste entre aristócratas y plebeyos es tan grande que ni las órdenes de los monarcas consiguen reducirlo. Las casas se construyen generalmente de una planta para evitar la regalía de aposento. En el s. XVI la muralla abarca las puertas de la Latina, Sol, San Martín y Santo Domingo. La nueva muralla construida en el reinado de Felipe IV llega has-ta las puertas de Toledo, Embajadores, Valencia, Atocha, Alcalá, Recoletos, Santa Bárbara, Fuencarral, Conde-Duque, etc. (1621-25). Como residencia real se construye el palacio del Buen Retiro, a las afueras del M. de entonces (1631), y cuyo parque es el actual Retiro.Entre los muchos sucesos del s. XVII, además del tratado de M. firmado por España y Francia (26 abr. 1621) a raíz de los acontecimientos de la Valtelina, y de las marchas sobre M. de Juan José de Austria en 1669 y 1677, destaca el llamado motín de los gatos (abril 1699), en torno al problema sucesorio de Carlos II, que el partido francés de la corte utiliza contra el partido austriaco. Durante la guerra de Sucesión española (v.), M. es fiel a la causa de los Borbones. Felipe V entra en M. en 1701; el archiduque Carlos, en junio de 1706 y en septiembre de 1710. Con la entrada de Felipe V, en diciembre de 1710, M. queda definitivamente en poder de los Borbones. El tratado firmado en M. (13 jun. 1721) entre Francia, España y Gran Bretaña ratifica el statu quo de después de la guerra de Sucesión. M. tiene unos 130.000 hab. en 1723. La villa se beneficia con la creación de las manufacturas reales. La urbanización de la plaza de Oriente comienza en el reinado de Fernando VI (1746-59), el cual reside con frecuencia en Villaviciosa de Odón.El reinado de Carlos III (1759-88) es positivo para M. en muchos aspectos. El Escorial adquiere nueva vida al desplazarse allí el monarca a sus frecuentes cacerías. Al auge comercial de M. contribuye la Compañía General y de Comercio de los Cinco Gremios Mayores de M., fundada definitivamente en 1763. La principal actividad en cuestiones agrícolas la ejerce la Soc. Económica de Amigos del País, creada en 1775. El motín de Esquilache (v.) en M. (23-26 mar. 1766) repercute en otras provincias. En 1782, se funda el Banco de S. Carlos. Al finalizar el s. XVIII, la urbe se ensancha el S del recinto amurallado. La población en 1796 es de unos 170.000 hab.Edad Contemporánea. El motín de Aranjuez (v.) del 17 mar. 1808, contra Manuel Godoy, es un movimiento de reacción de la nobleza, que ya se había manifestado en la conjura de El Escorial (octubre 1807). Los sucesos de M., en mayo de 1808, desencadenan el levantamiento de España contra los franceses en el marco de la guerra de la Independencia (v.). La victoria de Napoleón en Somosierra (30 nov. 1808) le permite entrar en M. y restablecer a su hermano José I. En 1809, se crea el departamento de Manzanares, en el que se encuadra M. y cuyo nombre se cambia en 1810 por el de prefectura de M. Aunque Wellington entra el 12 ag. 1812 en M., ésta permanece en poder de los franceses del 12 dic. 1812 al 17 mayo 1813. El 13 mayo 1814 regresa Fernando VIIaM.Los límites provinciales en 1822 son aproximadamente iguales a los actuales, y se establecen de un modo definitivo en 1833, al incorporarse algunos pueblos pertenecientes hasta entonces a Guadalajara, Segovia, Toledo y Ávila. La población de la capital en ese año representa los 2/3 de la provincial. La Univ. de Alcalá se traslada a M. en 1836. Los efectos de la desamortización (v.) desde 1837 a 1850 se advierten en la urbanística, al demolerse edificios religiosos y abrirse al tránsito nuevas calles y plazas. En 1851, se inaugura la línea del ferrocarril M. Aranjuez, la primera de España. En las proximidades de Vicálvaro y altos hornos de la dehesa de Moratalaz se enfrentan las fuerzas gubernamentales a los rebeldes mandados por Leopoldo O’Donnell (30 jun. 1854). M. vive días agitados en el reinado de Isabel II (1833-68), como la noche de S. Daniel de 1865. Al derribarse la muralla, se amplía el casco urbano con los barrios de Salamanca, Argüelles y Pozas (1868). El alumbrado eléctrico funciona en 1883. Entre 1890 y 1893 repercuten en M. las manifestaciones obreras organizadas en los países industrializados el 1 de mayo de cada año, a partir de 1880.M. comienza el s.XX con 539.835 hab. Desde principios de siglo, adquieren cierto auge los suburbios industriales, por la afluencia de población inmigrante. Moncloa y Ciudad Lineal se perfilan como sectores residenciales. No obstante, en el centro de la ciudad predomina la aristocracia y una burguesía adinerada. Las obras de la Gran Vía comienzan en 1910. El ferrocarril metropolitano subterráneo se inaugura en 1919. En 1920, el 40% de la población procede de otras provincias. Alfonso XIII crea la Ciudad Universitaria en 1927. Las principales acciones bélicas en M. y provincia, durante la Guerra española de 1936-39 (v.), son las batallas de Jarama (5-25 feb. 1937) y Brunete (julio 1937). Se combate en Somosierra, Guadarrama, Ciudad Universitaria y otros frentes. El 28 mar. 1939 entran las fuerzas nacionales en M. Desde 1946, en que se proyecta el Gran M., su evolución ha sido extraordinaria (v. 1). El 1 mar. 1983, la provincia de M. se constituyó en Comunidad Autónoma (v. ESPAÑA IV), con capital en el municipio de M.CARLOS R. EGUÍA.
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