Maderno, Carlo
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Biografía GER
Arquitecto italiano y verdadero iniciador del barroco romano. Como otros tantos artistas que encumbraron la arquitectura romana del s. XVII, M. procedía del Norte de Italia, pues había nacido en Capolago, pequeña población del lago Lugano, en 1556. Sobrino de los también arquitectos lombardos Giovanni y Domenico Fontana, fue en un principio discípulo y colaborador de este último. Su estrella comenzó a ascender cuando en 1603, a la muerte de G. della Porta, fue nombrado por Paulo V Borghese arquitecto de la basílica de S. Pedro, y ya no se eclipsó hasta el encumbramiento al solio pontificio de Urbano VIII Barberini, quien comenzó a preferir el arte más novedoso de Bernini. M. en Roma el 30 en. 1629.De 1603-05 datan sus dos primeras obras importantes: las iglesias de S. Susana y S. María de la Victoria, que encuadran urbanísticamente la airosa placita de S. Bernardo en Roma. En la primera levantó la fachada que, si en lo sustancial sigue el esquema de las fachadas anteriores de Vignola (v.) y G. della Porta (v.), encadena los elementos con un nuevo sentido de la perspectiva, agrupándolos en planos de creciente profundidad y relieve, y crea así el nuevo tipo de fachada de iglesia del s. xvii. En el interior de S. María de la Victoria inició también el proceso de fastuosidad decorativa que desde entonces no haría más que crecer en las iglesias romanas. En S. Pedro del Vaticano trasformó el proyecto de planta central, debido a Bramante (v.) y Miguel Ángel (v.), en otro de planta longitudinal, retrocediendo al esquema de basílica de tres naves puesto de moda por la iglesia viñolesca del Gesú.A semejanza de dicha iglesia, la multiplicidad de espacios que supone el esquema basilical casi desaparece a favor del espacio visualmente único de la enorme nave central, la cual se desarrolla en toda su grandeza a costa de las naves laterales y sus correspondientes capillas. Por otra parte, el arquitecto cuidó mucho de subrayar la continuidad entre la parte nueva y el núcleo ya construido, empleando en los tres tramos de la nave los mismos elementos de los brazos del crucero, es decir, arcos entre un orden doble de pilastras corintias y bóveda de cañón continuo rasgado por pequeñas ventanas. La misma discreta iluminación de la nave prepara para la explosión de luz que se desencadena en la zona de la cúpula. Al frente de todo el conjunto, M. conservó el pórtico previsto por Miguel Ángel, pero no abierto, sino cerrado con una fachada (1607-26), que por su excesivo desarrollo horizontal, debido a que tenía que cubrir las tres naves del interior, resulta pesada e inerte; dicho defecto no pudo ser corregido, al no construirse los dos campaniles proyectados. Con todo, el conjunto conserva un tono grandioso gracias al orden de columnas gigantes que enmarca las tres puertas y la zona central, coronada por un frontón conjugado con un ático rectilíneo y demasiado bajo en el intento de no perturbar la visión de la cúpula.Desde 1608, M. se hizo cargo también de la iglesia de S. Andrea della Valle, comenzada en 1594 por Olivieri. Es del tipo de la del Gesú, pero más esbelta al suprimirse las tribunas interiores. La fachada amplifica el procedimiento seguido en la de S. Susana, duplicando los soportes del cuerpo central; fue concluida en 1665 por C. Rainaldi. También en la arquitectura civil M. fue un innovador. Su proyecto para el palacio Barberini (1624), continuado luego por Bernini y Borromini, marca el nuevo tipo de palacio barroco, copiado después innumerables veces. En contraste con los monumentales bloques cerrados de las mansiones señoriales florentinas y romanas, el palacio Barberini tiene la fachada abierta en forma de amplia loggia con cortas alas laterales que se proyectan a ambos lados; de esa manera, las columnatas reservadas antes a los patios interiores forman parte de la fachada misma para reforzar su efecto de perspectiva. Otras obras civiles de M. son el patio del palacio Mattei di Giove (1616) y la continuación del palacio Chigi, comenzado por G. della Porta.A. RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS.
BIBL.: N. PEVSNER, Esquema de la arquitectura europea, Buenos Aires 1957; R. WITTKOWER, Art and architecture in Italy trom 1600 to 1750, Londres 1958; A. MUÑOZ, C. Maderno, Roma s. a.; N. CAFLISCH, Carlo Maderno, Munich 1934.
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