Luxemburgo (luxembourg) III. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
El territorio del actual ducado de L., situado entre el Mosa y el Mosela, en la frontera nordeste de Francia, cayó bajo el dominio romano a mediados del s. i a. C., aunque por estas fechas se encontraba ocupado por la tribu belga de los tréveros. Ello no impidió que la romanización se ejerciese eficazmente. A partir del 400, se dejó sentir la penetración de pueblos germánicos, pasando dicho territorio a formar parte del reino franco de Austrasia (v.) y, más tarde, del Imperio de Carlomagno (v.). En virtud del tratado de Verdún (843), L. quedó incluido en la parte central de las tres en que se dividieron los dominios del Emperador de Occidente. Sin embargo, los verdaderos orígenes del gran ducado de L. hemos de buscarlos en una serie de territorios agrupados en torno al castillo de Lützelburg por el conde de Bigdau, Sigfredo, que los había adquirido a la abadía de San Maximino de Tréveris. Sus descendientes conservaron la herencia y fueron, en la Alta Lorena, los más fieles defensores de las prerrogativas imperiales de la casa de Sajonia.En el s. XI se concedió el título de condado a estas posesiones, aunque, a la muerte del conde Gisleberto, en 1056, se produjo el fraccionamiento de las mismas. En 1136, al extinguirse la descendencia directa de Sigfredo, L. pasó a una rama colateral, representada por el conde de Namur Enrique el Ciego. En 1308, fue elevado a la dignidad imperial el duque Enrique VII, que cedió L. a su hijo Juan, rey de Bohemia, entrando el condado en una nueva etapa, pues en 1354, su hijo el emperador Carlos IV otorgó el título de ducado en favor de su hermano Wenceslao I, quien, además, obtuvo los ducados de Brabante y Limburgo, tras su matrimonio con la duquesa Juana. Wenceslao completó territorialmente L. adquiriendo el condado de Chiny, a occidente de sus posesiones, aunque a su muerte, en 1383, la unión personal con Brabante y Limburgo había desaparecido, pasando L. a su nieto Wenceslao Il.El duque de Orleáns, en su lucha con el de Borgoña (v. BORGOÑA II), Juan Sin Miedo, intentó convertir L. en su principal punto de apoyo, pero el borgoñón asesinó a su adversario. No obstante, hasta 1435, el duque de Borgoña Felipe III el Bueno no trató de obtener los derechos de Isabel de Gbrlitz, nieta de Wenceslao, al ducado de L., cuyos Estados le prestaron juramento de fidelidad en 145l. A partir de ese momento, L. siguió la suerte de las otras provincias de los Países Bajos en su dependencia con la casa de Borgoña.L. era un país esencialmente rural, con escasas y reducidas ciudades, de una economía muy primitiva, en la que la principal fuente de ingresos estaba constituida por la riqueza forestal que, junto con la explotación de yacimientos de hierro en la parte meridional del país, permitió el desarrollo de una industria metalúrgica muy rudimentaria. La institución central del ducado estaba representada por el Consejo de L., que era, al mismo tiempo, tribunal supremo de justicia y máximo organismo administrativo. Fue creado por Carlos V en 1531 y es posible que, en sus orígenes, guardase relación con el Consejo de Gobierno formado por Felipe el Bueno. Los "Estados" de L. estaban compuestos por representantes de la nobleza, que gozaba de una influencia preponderante, por los abades de los grandes monasterios y por los magistrados de las ciudades.La dominación española propiamente dicha no comenzó hasta la abdicación del emperador Carlos V en 1555. Aunque el ducado sufrió las calamidades que tuvieron que soportar los Países Bajos durante el s. XVI, no participaron en la sublevación contra Felipe II (v.). En la paz de los Pirineos (1659) perdió parte de su territorio; y en 1711, a consecuencia de la guerra de Sucesión española, Felipe V cedió los Países Bajos al rey Maximiliano II de Baviera, que también obtuvo L. en virtud del tratado de Rastadt (1714). La agresiva política de la Convención francesa se tradujo en la ocupación en 1794 de L., que reapareció como Estado libre en 1814, si bien con una nueva fisonomía. El congreso de Viena (1815) le arrebató, en beneficio de Prusia, varios cantones orientales, pasando la mayor parte del antiguo ducado a manos del rey de los Países Bajos. Tomó parte en la revolución belga de 1830, a pesar de que las tropas prusianas redujeron a la inacción el levantamiento de la ciudad de L.Durante los primeros años de la independencia belga, la parte occidental del gran ducado, fundamentalmente valona, permaneció vinculada a la nueva nacionalidad, constituyendo la provincia de L. La vertiente oriental, en su mayor parte de lengua alemana, se aglutinó en un gran ducado miembro de la Confederación germánica, entrando a formar parte en 1842 de la Unión Aduanera alemana (Zollverein). Las grandes potencias reunidas en Londres, en 1867, decidieron la neutralización del gran ducado, aunque el 1 ag. 1914 era invadido por los alemanes y ocupado durante toda la guerra. Acabada ésta, L. concluyó en 1921 una unión aduanera con Bélgica. El 10 mayo 1940 los alemanes invadían de nuevo L., refugiándose la familia ducal en Inglaterra. El país resistió con denodados esfuerzos el proceso de germanización, hasta que fue liberado por el ejército norteamericano en septiembre de 1944. A partir de la II Guerra mundial, el proceso de recuperación fue rápido. Se integró en la comunidad europea mediante el acuerdo económico del Benelux (v.), que en 1947 realizó con Bélgica y los Países Bajos. En 1949, abandonó su tradicional neutralidad adhiriéndose al Pacto del Atlántico Norte y participando, a partir de 1950, en la Europa de los seis (v. COMUNIDAD ECONÓMICA EUROPEA).J. RAYA TÉLLEZ.
BIBL.: A. HERCHEEN, Le grand duché de Luxembourg, Luxemburgo 1922; P. WEBER, Geschiclite des Luxemburger Landes, Luxemburgo 1939; J. A. GADE, Luxemburgo in the Middle Ages, Londres 195l.
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