Lukács, Gyorgy
Categoria:
Biografía GER
Crítico literario y pensador marxista; n. en Budapest en 1885, donde m. el 4 jun. 197l. En su juventud estuvo influenciado por la cultura alemana en el momento en que era más viva la polémica en torno al método (v.) de las ciencias sociales (v.). La lucha del idealismo (v.) contra la objetividad termina por considerar como ideología (v.) toda posición de pensamiento. De aquí surgen formas de irracionalismo que suponen las opciones históricas y políticas fuera del ámbito de la decisión racional, en el de la vida pura, lugar en que únicamente se desplegaría la opción subjetiva y no justificable racionalmente de cada uno. Dos autores influyeron particularmente en su formación: W. Dilthey (v.) y M. Weber (v.). La primera actividad crítica estética de L. se desenvuelve bajo la influencia de Dilthey y culmina en el libre Die Seele und die Formen (1911; El alma y las formas).El tránsito al marxismo (v.) le proporcionó un método teórico para explicar la base material de la producción estética, captar la racionalidad de aquel momento de la afirmación individual del propio interés particular, que el método de Dilthey solamente permitía indicar. Considera que el mundo de la pura vida no es un universo cognoscible solamente para el que reviva la intención subjetiva del autor, sino que tiene realidad objetiva, científicamente cognoscible, que se impone al creador de la obra de arte no menos que al crítico.En la primera obra posterior a su paso al marxismo L. trató de fundamentar la objetividad material sobre la subjetividad filosófica. Si Dios no existe, las cosas no tienen una objetividad que merezca ser respetada por el hombre. Lo "otro-que-yo" no es ya antes que nada lo que es para Dios (objetividad) y sólo luego lo que es para mí (subjetividad). ¿Cómo re-fundamentar filosóficamente la objetividad sin recaer en la fundamentación metafísica cristiana? Mediante la afirmación de que entre todas las posiciones de pensamiento goza de mayor objetividad la que tiene mayor eficacia práctica y política: la que consigue verificarse en la práctica dominando la historia (afirmación muy propia del determinismo y materialismo marxistas). Ahora bien, el proletariado (v.) está históricamente destinado, según el mismo marxismo, a afirmarse como el sentido de la historia presente; su punto de vista es, pues, el único correcto para enjuiciar la realidad; el proletariado, por consiguiente, se afirma desde el punto de vista de la totalidad. El gozne de la obra es la noción de totalidad, que resulta ser la laicización y reducción del Dios de la Metafísica. Esta fundamentación metodológica, que nace de la preocupación por no caer bajo las críticas que la cultura weberiana hace al realismo ingenuo, tuvo gran fortuna en los países occidentales. Supone de hecho una vinculación estrecha entre marxismo y cultura europea y trata de salvar en el seno del marxismo numerosas instancias de esta cultura. Pero se ha sobrevalorado con exceso la significación democráfica de la revalorización de la subjetividad y de la conciencia en la obra de L. En el momento mismo en que se plantean, las exigencias de la cultura son abandonadas al arbitrio del partido que, siendo el único trámite de la historia y de la objetividad, debe tener siempre la razón. La fatalidad de esta subordinación práctica del intelectual al partido viene confirmada por la historia personal de L.: condenado por el partido, retractó sus tesis y se sometió al estalinismo (V. STALIN).Durante la sublevación húngara de 1956 se adhirió al gobierno de Nagy (v. HUNGRíA IV) y esta vez, cuando la restauración neostalinista, ni ofreció ni le fueron pedidas autocríticas ni retractaciones. Es notable su influencia sobre el marxismo occidental e incluso sobre el de algunos países orientales (Polonia y Checoslovaquia). En general, y más que nada por la unidad de puntos de referencia cultural y por su problemática, su nombre viene asociado al de K. Korsch, al de Ernst Bloch y a la escuela de Frankfurt. Se trata de los mayores exponentes de la que se suele llamar herejía marxista. Influyó también en el desarrollo del existencialismo (v.), bien por haber sido uno de los puntos polémicos de referencias de Heidegger (v.) en la redacción de Ser y Tiempo (el más importante, tal vez), bien por su intervención en la discusión sobre marxismo y existencialismo, o porque para algunos intelectuales la lectura de sus obras ha sido un medio para pasar de los parciales planteamientos existencialistas a los del materialismo comunista.V. t.: NEOMARXISMO; GÉNEROS LITERARIOS.AUGUSTO DEL NOCE.
BIBL.: Una ed. de las obras completas de L. ha comenzado a publicarse en Berlín 1962 SS.; R. JOLIVET, S. BRETON, l. CHATILLON, La Crise de la raison dans la pensée contemporaine, París 1960: V. ZITTA, G. Lukács Marxism: Alienation, Dialectics, Revolution. A Study in Utopia and Ideology, La Haya 1964, Nueva York 1965; D. FAUCCi, Lukács, Gyórgy, en Enciclopedia lilosotica, vol. 4, Florencia 1967, 134-137.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.