Lucha (deporte) I
Categoria:
Varios
La llamada hoy l. grecorromana es uno de los deportes más primitivos y universales, como lo confirman las escenas esculpidas en los relieves sepulcrales de Beni Hassan (Egipto), en los que aparecen ya representadas casi todas las presas .y caídas de la misma, tal como se ejecuta en la actualidad, quedando así demostrado que la l. fue conocida por lo menos 3.000 años a. C. Tomó gran impulso en Grecia en los Juegos Olímpicos, y fue allí, como después en Roma, el menos brutal de los ejercicios de fuerza, puesto que estaba prohibido golpear al adversario con el puño O con el pie, confiando la victoria a la presión de los miembros, al alzamiento del cuerpo y, por supuesto, a la habilidad del luchador. En Roma se introdujo la l. griega en el último cuarto del s. II a. C., pero no llegó a alcanzar la misma popularidad que en Grecia. Durante la Edad Media, entre los pueblos germánicos, adquirió tal importancia que dio origen a una literatura especial y copiosa.La afición a este antiguo deporte ha sobrevivido en muchos países asiáticos, como Japón e India, y constituye uno de los deportes nacionales en la Gran Bretaña y en Turquía. En Francia llegó casi a desaparecer, hasta que en 1860 surgió de nuevo en la forma que luego llegó a estar más en boga en Europa y en América, la llamada, aunque con alguna impropiedad, l. grecorromana, pues difiere bastante de los antiguos juegos atléticos, definiéndose verdaderamente como tal en 1875. Su mayor popularidad la adquirió en 1898, con ocasión del I Campeonato organizado por el lournal des Sports, al que concurrieron atletas de todos los países. En esta clase de l. no se admiten saltos ni presa alguna más abajo de las caderas. Toda presa hecha más abajo supone la descalificación.Después de caídos los adversarios, por cualquier incidencia de la l., ésta continúa en tierra hasta que uno de ellos consigue dominar al otro haciéndole tocar el suelo o tapiz con los hombros o espaldas. Recursos prohibidos son: la corbata, el collar de fuerza, la presión de las vértebras cervicales, la torsión del brazo y la corbata alemana. Para llegar a ser un buen luchador es necesario, además de las naturales condiciones físicas, principalmente la fuerza y la destreza, una buena preparación ayudada por la gimnasia, marcha al aire libre, una vida higiénica y metódica, energía y voluntad unidas a una gran serenidad y abstención de alcoholes.Entre los grandes campeones de l. grecorromana en Europa destacan el especialista Paul Pons, el belga Constant le Marin, los italianos Di Pietro y Belloni, el ruso George Hackenschmidt, el holandés Der Berg, los helvéticos hermanos Deriaz, el turco Kara Ahmed y, en España, Javier Ochoa. Asimismo, merecen especial mención Ardévol y el galo Rigoulot. El primer campeón olímpico de la Era contemporánea fue el peso máximo alemán Kahl Shuman.A finales del pasado siglo y principios del actual se introdujo la l. grecorromana en España, difundiéndose rápidamente. Alcanzó su máximo apogeo de 1910 a 1920. En 1913 se celebró en Madrid el Campeonato Mundial de L. Grecorromana, en el cual intervinieron más de 20 luchadores, los más destacados de aquella época, que representaban a 15 países.V. t.: DEFENSA PERSONAL, DEPORTES DE.F. COMPTE GÓMEZ.
BIBL.: R. PEERY Y OTROS, Mejore su lucha libre, México 1968; C. DIEM, Historia de los deportes, Barcelona 1966.
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