López, Francisco Solano
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Biografía GER
Francisco Solano López Carrillo, general y político paraguayo, n. en Asunción el 24 jul. 1827 y m. en Cerro Corá el 1 mar. 1870. Era hijo de Carlos Antonio López Ynsfrán, gobernante de Paraguay entre 1842 y 1862. Transcurrió su infancia en las fincas de su familia en Villa del Rosario o La Trinidad, estudiando después con el P. Parés, jesuita español.Actividad política y diplomática. Al ocupar su padre la magistratura suprema de Paraguay, le encargó, desde los primeros momentos, importantes funciones políticas y diplomáticas. En 1843, aún adolescente, acompaña a Manuel Pedro de Peña en su viaje a Buenos Aires como comisionado ante el Gobierno de Rosas. En 1853, firma, como plenipotenciario de su país, un tratado de amistad, comercio y navegación con los representantes de Gran Bretaña, Francia, Cerdeña y Estados Unidos, que termina con el aislamiento que, desde la independencia, sufría Paraguay. En el mismo año fue enviado en misión especial a Europa para estrechar las relaciones con los países del viejo continente, contratar técnicos y adquirir buques, armamentos y maquinaria con destino a Paraguay. En el curso de su viaje visitó Londres, Cerdeña, Francia y España. En Madrid no pudo llegar a la firma de un tratado de paz y amistad al no reconocer España la pérdida de la ciudadanía española a los hijos de españoles nacidos en Paraguay. En Francia firmó un acuerdo de colonización, que resultó un fracaso, y allí conoció a la irlandesa Elisa Lynch, que tendría una gran influencia en su vida y en la política de Paraguay. En 1855 y 1856, L. firmó sendos acuerdos con el Brasil sobre navegación fluvial.El Congreso, reunido en 1856, modificó la Constitución de Paraguay, estableciendo que podía ser elegido presidente de la República cualquier ciudadano de más de 30 años de edad; L. los acababa de cumplir y se mencionó su nombre como eventual sucesor de su padre.En 1859, L., que tenía ya rango de general, obtiene un gran triunfo diplomático al mediar en la guerra civil argentina y conseguir el acuerdo de los grupos en pugna, por el tratado de San José de Flores, que consagró la unidad argentina.Presidente de la República. De acuerdo con la Constitución paraguaya, el presidente de la República designaba, en un pliego reservado, a su sucesor provisional y, a la muerte de Carlos López en 1862, lo fue su hijo, que desempeñaba el cargo de ministro de Guerra y Marina. Reunido el Congreso, lo eligió por aclamación presidente de la República por el plazo legal de 10 años. En la primera etapa de su presidencia, Paraguay recibió un fuerte impulso económico: se aceleró la construcción del telégrafo y el ferrocarril; se crearon fundiciones y arsenales, se inició la construcción de edificios públicos, como el palacio de Gobierno; y se introdujo el cultivo del algodón.Pero la personalidad de L. va indisolublemente unida a la guerra trágica y heroica que, de 1864 a 1870, sostuvo Paraguay contra la Triple Alianza (v.) formada por Argentina, Brasil y Uruguay. Al producirse en 1863 una guerra civil en Uruguay, entre los partidos blanco y colorado, en la que intervino Brasil a favor del segundo, el presidente L. tomó partido por los blancos, capturó el barco brasileño Marqués de Olinda e invadió el Mato Grosso (1864). La Asamblea reunida el 15 feb. 1865 designó al presidente L. mariscal de los Ejércitos de la República, autorizó al Ejecutivo a contratar un empréstito de 25 millones de pesos fuertes en el exterior y declaró la guerra "al actual Gobierno argentino" por su apoyo al Brasil y por negar el paso por su territorio a las tropas paraguayas.Guerra de la Triple Alianza. El 1 de mayo, Brasil, Argentina y Uruguay firmaron el tratado de la Triple Alianza contra Paraguay. El mariscal L., que creía contar con el apoyo de los unitarios argentinos, que dirigía Urquiza, se encontró aislado al apoyar éstos a su Gobierno y al ser vencidos los blancos en Uruguay. Dos divisiones paraguayas invadieron Argentina, las tropas aliadas, muy superiores, obligaron a replegarse a una de ellas y a capitular a la otra. Desde finales de 1865, los paraguayos comienzan a luchar en su propio territorio frente a las fuerzas enemigas, que contaban con abrumadora superioridad en hombres y material. El 12 sept. 1866, el mariscal L. se entrevistó en Yataity-Corá con el presidente argentino Mitre (v.), a fin de llegar a la paz por separado, que no pudo aceptar éste por impedírselo los términos del tratado de la Triple Alianza. Durante tres años, el ejército del mariscal L. resiste la invasión con éxito, pero con grandes pérdidas humanas, en la línea de fuertes construidos en el río Paraguay. En 1867, el diplomático inglés Mr. Gould propone la mediación, una de cuyas condiciones era el exilio del mariscal L., condiciones aceptadas por éste, pero no por el Imperio del Brasil.La dureza de la guerra y la imposibilidad de la victoria provocaron conspiraciones en favor de la paz en 1868 y 1869, duramente reprimidas por el presidente L., que no vaciló en ejecutar a su propio hermano, Benigno López, al obispo Palacios y a otras destacadas personalidades. El 5 en. 1869 cayó la capital en poder de los aliados, y el mariscal L., con el resto de su Ejército, continuó la lucha hasta morir frente al enemigo en Cerro Corá el 1 mar. 1870. A su muerte, Paraguay había quedado arruinado y despoblado, la mitad de la población había muerto en la guerra, y de los hombres, sólo sobrevivió la quinta parte, contando los niños, ancianos y mutilados, y había surgido una leyenda gloriosa sobre la epopeya de su pueblo. De las grandes pérdidas sufridas por Paraguay se hizo responsable al mariscal, por lo que tardó mucho tiempo en ser rehabilitado como héroe nacional de su país, no siéndolo plenamente hasta la guerra del Chaco.L. MARIÑAS OTERO.
BIBL.: J. A. COVA, Solano López y la epopeya del Paraguay, Caracas 1956; C. PEREYRA, Francisco Solano López y la guerra del Paraguay, Madrid 1919; A. BRAY, Solano López, soldado de la gloria y el infortunio, Buenos Aires 1958.
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