Lochner, Stephan
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Biografía GER
Pintor alemán del s. XV, n. ca. 1410 en Meersburg, y m. en 1451 en Colonia. Son escasos los datos auténticos que poseemos sobre su vida. Su primera obra deja ver una afinidad de estilo con el maestro de Flémalle (v. CAMPIN, ROBERT). L. no pertenece a los primeros innovadores como Konrad Witz (v.), aunque sí une las ideas avanzadas de la profundidad espacial y del realismo en personas y objetos con una intensificación de formas y colores, superando así el estilo dulce y la ausencia de fondos de la escuela pictórica de Colonia, sin renunciar por ello al sentimiento lírico. De sus grandes altares sólo el altar de los patrones de la ciudad, en la catedral de Colonia, nos ofrece una impresión completa de su arte. Por los diarios de Durero es, al mismo tiempo, la única obra de L. confirmada como tal, en tanto que todos los demás cuadros no son más que obras atribuidas a él en virtud de características formales. Este altar, que data de 1442-44, nos muestra las hojas laterales cerradas, la Anunciación, y, abiertas, la Adoración del Niño-Dios. Los santos de la ciudad de Colonia, S. Úrsula y sus compañeras, así como S. Gereón con sus compañeros en los laterales, han sido incluidos en la Adoración.Otro segundo gran altar de L. es el del Juicio universal, cuyas partes sueltas se encuentran hoy en diversos museos. Las caras exteriores de las hojas del retablo (Munich) contienen cada una de ellas tres santos y un evangelista arrodillado. La visión tranquila de ese conjunto está en contraposición con las hojas laterales abiertas. La parte central nos muestra el juicio universal (Colonia). Cristo está en el centro, en su trono; la Virgen y S. Juan a ambos lados, completando la parte superior de la composición, en tanto que la parte inferior está compuesta de riadas humanas. La comitiva de los justos avanza en filas cerradas, protegidos por ángeles penetrando en una iglesia gótica. Dos tercios de la mitad inferior del cuadro la ocupan los condenados, que expresan con diversos movimientos su espanto ante la presencia del infierno: una fortaleza en ruinas, al fondo. A pesar de la gran tensión interna, el cuadro conserva un sentido de unidad. Los movimientos fluctuantes que parten de la lejanía retornan, en círculos laterales, a Cristo. Los colores predominantes son oro y gris oscuro, de los que destacan las luminosas vestiduras de Cristo, la Virgen y S. Juan. Las caras interiores del retablo de Francfort contienen el martirio de los apóstoles, escenas que dan motivo a detalles narrativos y a estudios de carácter de las figuras secundarias.El único cuadro de L. con fecha es la Presentación de Jesús en el templo (1447, Darmstadt), tabla central de un altar desaparecido. La lejanía se expresa por el ordenamiento en línea de las figuras y la composición queda cerrada hacia adelante por las espaldas de los acólitos portando sus cirios. En la parte superior, se descubre al Creador bendiciendo la escena. La obra quizá más admirada de L. sea la pequeña tabla La Virgen de la rosaleda (Colonia). La Virgen María en su trono, con el Niño, está rodeada de un coro de ángeles, músicos, que le ofrecen flores y frutas de la misma rosaleda que rodea y ambienta la composición. Este tipo de cuadro que expresa fielmente la devoción a María de la época lo hallamos también en otras dos tablas de L.: María en la rosaleda (ca. 1440, Munich), y el pequeño retablo de Colonia, la Virgen María en el hortus conclusus. Precisamente es la dulzura de sus Vírgenes lo que ha justificado la fama popular de L. que todavía perdura.EVA KIENITZ.
BIBL.: K. GLASER, Les peintres primitifs allemands du milieu du XIV° siécle á la fin du XVI siécle, París 1931; A. MAYER, La pintura alemana, Barcelona 1930.
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