Liudolfinger, Dinastia HIST.
Categoria:
Historia
Originariamente, fue una rica familia de Ostfalia que a finales del s. IX y principios del X restauró el ducado hereditario y, en el s. X, ciñó la corona alemana, prácticamente como si se tratase de una sucesión hereditaria. El fundador de la familia fue Liudolfo, muerto en el 866, que dio su nombre a la familia. Él y su hijo Otón (m. 912) se casaron con mujeres de la alta aristocracia franca, preparando así una continuidad en el poder después de la desaparición de los carolingios en Alemania. Esta familia, que hasta entonces había conseguido sus bienes alodiales independientemente de la corte del rey y que probablemente eran los más poderosos de Sajonia y Turingia, entró en posesión de la dignidad real al ser elegido como rey de Alemania Enrique 1 (919-936), hijo del duque Otón.Bajo el reinado de Otón I el Grande (v.; 936-973), su hijo y sucesor, el Imperio alemán conoció su primer apogeo. La figura de Carlomagno, que nunca se había extinguido totalmente, fue actualizada de tal modo que hasta el s. xii el Imperio se presentó a los ojos de los contemporáneos como una continuación de la hegemonía carolingia en el Occidente (V. GERMÁNICO, IMPERIO). Sin embargo, la extensión del nuevo Imperio se redujo a la antigua mitad oriental de todo el Imperio carolingio con la inclusión de Italia, la cual adquirió, igual que bajo Carlomagno, el status de un reino conquistado. La supuesta continuación de la tradición carolingia, entendida como una translatio imperii de los francos a los sajones, fue, junto con la definitiva eliminación del peligro húngaro (batalla de los Campos dé Lech en el 955), el motivo para la coronación imperial de Otón en el 962. Desde entonces la dignidad imperial permaneció en poder del rey alemán hasta 1806. Esta dignidad convirtió de nuevo al rey en protector de la Iglesia romana, siguiendo también el modelo carolingio, en cuanto que el Papado fue incluido en la Iglesia del Imperio y el Papa pasaba a ser el primer obispo del Imperio (V. SACRO IMPERIO ROMANO GERMÁNICO); estaban puestas las bases para la lucha de las investiduras (v.) del S. XI.Otón buscó un arreglo con Bizancio, sobre todo respecto al sur de Italia, por medio del matrimonio de su hijo Otón II (973-983) con Teófano, princesa de la dinastía imperial griega. Otón II (v.) fue nombrado rey (961) y coronado Emperador (967) en vida de su padre, con el fin de asegurar la continuidad del Imperio. Recibió una herencia insuficientemente consolidada, como se puso de manifiesto durante su reinado. Pudo restablecer la soberanía sobre Dinamarca y Bohemia, pero no sobre los eslavos del otro lado del Elba, perdiéndose también la soberanía sobre los eslavos del mar Báltico.Durante la minoría de edad de su hijo Otón III (v.; 995-1002), desempeñó la regencia Teófano, bajo la decisiva influencia del arzobispo Willigis de Maguncia. Contra la resistencia de estos dos se estrellaron todas las pretensiones a la corona, como ocurrió con la del duque rebelde Enrique el Pendenciero de Baviera, sobrino de Otón I. Con Otón III conoció la obra de su abuelo una idealización que nunca más fue alcanzada. Bajo el influjo de su maestro Gerberto de Aurillac (Silvestre II), de Adalberto de Praga y de León de Vercelli, Otón pretendió hacer una nueva Renovatio Imperii romanorum, que se inspiró también en la figura de Carlomagno. Intentó fundir la antigua idea del Imperio en un Imperio cristiano universal. Otón III había permanecido célibe. Con ello se produjo una ruptura en la línea política. Su sucesor Enrique II (v.; 1002-24) era hijo de Enrique el Pendenciero. Aunque pertenecía a una línea lateral de los L., tuvo que lograr por la fuerza la realeza. Reanudó conscientemente la política de Otón II, que hasta el tiempo de los Hohenstaufen (v.) fue la norma de la política alemana. Su principal tarea consistió en oponerse al expansionismo de Polonia, que tendía a una unión de los eslavos occidentales.Los L. fueron una familia sajona y continuaron siéndolo cuando Otón I confió a sus familiares altos cargos en la zona menos adicta del Sur. Su hijo bastardo Guillermo fue arzobispo de Maguncia; su hijo Liudolfo recibió el ducado de Suabia, y su hermano Enrique el ducado de Baviera; su hermana Gerberga y su hija Liudgard tuvieron que casarse con duques de Lorena para asegurar la permanencia del amenazado reino fronterizo de otros tiempos. En vez de cumplir allí la voluntad del rey, estos miembros de la familia defendieron a veces sus propios intereses en contra del poder real. No sólo en esto se manifiestan las L. como una entidad política poco cerrada, sino también en los centros religiosos, que en general fueron la expresión visible de una tradición familiar propia. Quedlimburgo fue para Otón I el centro religioso de su familia (su hija Matilde fue allí abadesa), pero para los restantes sucesores ya no significó nada este monasterio. Enrique II (V. ENRIQUE II DE ALEMANIA), considerado por los sajones como un extraño a la familia, fundó en 1007 la nueva sede episcopal de Bamberg, que debía ser como un ejemplo de la renovación de la Iglesia del Imperio y, al mismo tiempo, un símbolo de su propia soberanía. Al morir sin sucesores, también aquí se rompió la tradición. Los bienes familiares que los L. tenían en Ostfalia pasaron a posesión del Imperio y, posteriormente, serían en repetidas ocasiones objeto de litigio entre el duque sajón y las pretensiones reales.ODILO ENGELS.
BIBL.: R. HOLTZMANN, Geschichte der sachsischen Kaiserzeit, 3 ed. Munich 1955; M. LINTZEL, Ausgewühlte Schrilten, II, Berlín 1961; M. DE FERDINANDY, Otto III, der heilige und seine Afinen, Munich 1970; W. METZ, Die Abstammung Kdnig Heinrichs, I, "Historisches Jahrbuch" 84 (1964) 271-287; H. BUTTNER, Heinrichs I. West und Sudwestpolitik, Constanza-Stuttgart 1964; K. y M. UHLIRZ, lahrbücher des deutschen Reiches unter Otto II und Otto III, Berlín 1954-67; T. SCHIEFFER, Heinrich Il und Konrad II, "Deutsches Archiv" 8 (1950).
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