Lévi-strauss, Claude
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Biografía GER
Antropólogo social francés, creador de la llamada Antropología Estructural; n. en 1908. Estudiante de la Escuela Normal, empezó Derecho y realizó Filosofía en la Sorbona, rebelándose contra el estado de la enseñanza de la misma, no encontrando validez en las nuevas corrientes, fenomenología (v.) y existencialismo (v.); iniciado en el marxismo (v.), tocado por el psicoanálisis (v.) y apasionado por la Geología, ha encontrado en la Etnología (v.) la reconciliación de su carácter y su vida (cfr. Tristes Trópicos, cap. VI).Agregado de filosofía, enseñó en provincias hasta que en 1935 marcha a Brasil para ocupar la Cátedra de Sociología en Sao Paulo. Movilizado en Francia en 1939, con el armisticio va a EE. UU., enseña en Nueva York y se pone en contacto con R. Jacobson y los antropólogos americanos; consejero cultural de su embajada tras la liberación, regresa a Francia en 1947, trabajando primero en el Museo del Hombre y después en la Escuela de Estudios Superiores, hasta que en 1959 obtiene la Cátedra de Antropología Social en el Colegio de Francia.Su obra es muy extensa, destacándose: Anthropologie structurale (París 1958; Buenos Aires 1958); Tristes tropiques (París 1955; México 1966); La pensée sauvage (París 1962; México 1965); Mylhologiques: I, Le cru et le cuit, II, Du miel aux cendres, III, L’origine des maniéres de table (París 1964-68; México 1968 ss.); Les structures élémentaires de la parenté (París 1949; Buenos Aires 1969). Algunas no son más que recopilación de artículos y conferencias.De contrastes desconcertantes, ha sido tan alabado como criticado: al crear una nueva Antropología (v.) y disolver al hombre; como espiritualista y creador de una filosofía atea; como etnólogo y ant¡historiador, etc. Apartándose de las corrientes antropológicas evolucionistas, funcionalistas, asociacionistas y aun estructurales americanas, recogiendo intuiciones de F. Boas, E. Sapir y M. Maus, sirviéndose de la lingüística de F. de Saussure, a través de Jacobson y N. Troubetzkoy, junto a las modernas teorías de la comunicación (v.), informática (v.), cibernética (v.) y teorías de los juegos, coincidiendo con elementos del marxismo y el psicoanálisis, ha construido una teoría general de los fenómenos sociales como procesos de comunicación definidos por sistemas de reglas."Si, como creemos, la actividad inconsciente del espíritu consiste en imponer formas y si esas formas son fundamentalmente las mismas para todos los espíritus... es necesario y suficiente llegar a la estructura inconsciente subyacente a cada institución y cada costumbre para obtener un principio de explicación válido para otras instituciones y otras costumbres" (Antropología Estructural, 21-22). Esta estructura no tiene realidad, pero según L.-S. vale para explicar los hechos, ubicarlos en su conjunto, prever los estados anteriores y posteriores y conocer las formas vecinas. Se llega a ella por la construcción deductiva de modelos abstractos que presentarán carácter de sistema, pertenecerán a un grupo de transformaciones y cuyo funcionamiento debe servir para explicar todos los hechos observados, constituyendo el análisis estructural (o. c. 252).La teoría implicada en este método, denominada críticamente "nuevo eleatismo", "neokantismo sin sujeto trascendental" y "panestructuralismo" comprende problemas filosóficos graves, entre ellos destaca la concepción del hombre que supone, según las últimas páginas de Tristes Trópicos, que "no hay distancia entre nosotros y un nada". La aportación de L.-S. en el campo de la Etnología es notable, por cuanto su método estructural es un intento de introducir un modo científico en el estudio de los fenómenos sociales del hombre. De esa misma pretensión y de otros presupuestos proceden los inconvenientes del pensamiento de L. S., que consisten en estrechar excesivamente la experiencia humana, haciendo desaparecer la conciencia de subjetividad. La marginación del sujeto humano puede ser un artificio metodológico útil para obtener resultados precisos sobre el comportamiento humano, pero en L. S. viene implicada con una concepción total del hombre que es teóricamente insuficiente por haber prescindido de una parte de nuestra experiencia: la de la libertad, la decisión, la iniciativa. Todo humanismo es destruido aunque se intenta hacerlo vivir, "el mundo ha empezado sin el hombre y terminará sin él". Es la misma negación de toda Antropología al poner al hombre entero en cuestión en cada uno de sus ejemplos particulares. En este sentido se ha tomado como la teoría que expresa la situación del mundo dominado por la técnica y la máquina. Así, como consecuencia o como postulado previo, se da en su pensamiento una inversión a veces radical de valores, que no tiene justificación: concede, p. ej., excesivo valor a los fenómenos sociales, infravalorando, en cambio, los de orden espiritual o religioso.M. OLIVER NARBONA.
V. t.: ESTRUCTURALISMO; ESTRUCTURA; HOMBRE; PERSONA. BIBL.: Y. SIMONIS, C. Lévi-Strauss o la "pasión del incesto" (Introducción al estructuralismo), Barcelona 1969 (con bibl. muy completa); l. M. AUZIAS, El estructuralismo, Madrid 1967; I. PIAGET, El estructuralismo, 2 ed. Buenos Aires 1969; M. CORVEZ, Le structuralisme ethnologique de C. Lévi-Strauss, "Nouvelle revue théologique" (1968) 388-410; l. CRUZ CRUZ, La ideología del estructuralismo francés, "Nuestro Tiempo" n° 191, XXXIII (1970) 642-670; L. LEGAZ LACAMBRA, Humanismo, estructuralismo y marxismo, "Atlántida" n° 48, VIII (1970) 573-588.
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