León (región) IV. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
El panorama artístico de la región leonesa está constituido por una suma de elementos acumulados a lo largo de su desarrollo histórico. Se conservan restos de culturas paleolíticas y de la Edad del Hierro; la conquista romana dio su primitiva estructura a alguna de sus ciudades, tal es el caso de L. y Astorga, y la dotó de comunicaciones: la vía de la Plata pasaba por Zamora y Salamanca, y otra calzada enlazaba Cataluña con la región gallega. Estas rutas se completaron con puentes como el de Salamanca, que se conserva casi completo. De época de dominación visigoda hay monumentos de gran interés, como la basílica de S. Juan de Baños en Palencia, y S. Pedro de la Nave en Zamora.Pero la acción destructiva de la invasión musulmana, la posterior repoblación de esta región por los monarcas cristianos y su paulatina preponderancia, dan como consecuencia que en la fisonomía de las ciudades de esta región tengan una gran importancia las construcciones de la Edad Media que por su categoría han pervivido. A ellos se suman monumentos renacentistas y barrocos que permiten a veces percibir la estructura de la ciudad medieval, pero proporcionándonos otras interesantes muestras del urbanismo renacentista, como la Plaza Mayor de Valladolid, o del urbanismo barroco cuyo mejor exponente es la Plaza Mayor de Salamanca. Los pueblos conservan un sabor tradicional, fuertemente popular, con recuerdos medievales, acentuados a veces por restos de recintos amurallados, o por los numerosos castillos y monasterios que hay en la región. Pero en general no se puede decir que tengan un carácter artístico concreto.El arte mozárabe. El hecho de que los monarcas cristianos repoblasen esta zona con mozárabes (v.), explica la relativa abundancia de monumentos de este estilo. En la provincia de L. están S. Miguel de Escalada, Santiago de Peñalba y S. Tomás de las Ollas; en la de Valladolid, S. Cebrián de Mazote y restos en la iglesia de S. María de Wamba. Es digna de destacarse la floración de la miniatura mozárabe. Se conservan comentarios ilustrados al libro del Apocalipsis, llamados Beatos, uno de cuyos ejemplares, el de’ Valcabado, pintado por Oveco en el 970 se guarda en la Bibl. del Colegio de Santa Cruz de Valladolid. También se decoraron con miniaturas las Biblias, cuyos ejemplares más destacados son, el de la catedral de L. del 920 y el del monasterio de S. Isidoro de la misma ciudad del 960.El arte románico. La época románica es de gran interés para esta zona a través de la cual discurre el camino de Santiago (v.). Los edificios se multiplican a lo largo de su recorrido. Del s. XI son la Cripta de S. Antolín de Palencia, el primer monumento románico de España, construida en 1034, la iglesia de S. Martín de Frómista (Palencia), y la basílica de S. Isidoro de León. En el s. XII en torno a Zamora, hay edificios con un elemento común: la cúpula cimborrio, que aparece en su catedral y cuyo ejemplo se sigue en la colegiata de S. María de Toro y en la catedral vieja de Salamanca.El hecho de que los monarcas estableciesen su lugar de residencia en L., da como consecuencia el apogeo de las artes en esta ciudad. La escultura prolifera en el terreno monumental, en torno a la basílica de S. Isidoro, mandada construir por D. Fernando y Da Sancha. Las primeras manifestaciones son los capiteles del panteón real de dicho monasterio, cuya cronología se establece entre 1054 y 1067. De gran interés son las dos portadas decoradas con tímpanos esculpidos: la del Cordero (109095), y la del Perdón, ligeramente posterior. Su autor es el maestro Esteban que trabaja a lo largo del camino de Santiago, interviniendo también en la puerta de las Platerías de Santiago de Compostela. La importancia escultórica del foco leonés se ve acrecentada por el hecho de contar con un taller de escultura en marfil que trabaja entre los 1050 y 1080. La obra más destacada es el crucifijo de D. Fernando y Da Sancha, donado en 1063 al monasterio de S. Isidoro. En este taller se mezclan influencias italianas, germánicas y sobre todo mozárabes. La pintura románica cuenta también en el monasterio de S. Isidoro con una importante escuela. Las bóvedas del panteón real están decoradas con frescos presididos por la figura del Pantocrátor. Datan de tiempos de Fernando II (1157-88) y se advierte en ellos la influencia francesa que llega a L. a través del camino de Santiago.Del cisterciense al Renacimiento. El Cister (v. CISTERCIENSE, ESTILO) reparte sus casas buscando los valles: Moreruela, Valbuena, S. María de Palazuelos, S. Andrés del Arroyo, etc. Mientras tanto el gótico aparece ligado a las ciudades. La capital leonesa sigue siendo el foco más importante. Arquitectónicamente, la catedral, comenzada a mediados del s. XIII, es la gran obra del momento. En torno a ella surge un foco de escultura en el que trabajan distintos maestros, entre ellos el de la Coronería de Burgos y el maestro del Juicio Final. Hay también en esta región una interesante colección de sepulcros góticos; exentos unos, como los del infante D. Felipe y su esposa Leonor Ruiz de Castro en la iglesia de S. María de Villalcázar de Sirga (Palencia), o empotrados en el muro bajo arcosolios, como el del obispo D. Martín en la catedral de L.En el s. XIV, hay un desplazamiento de la hegemonía hacia el E. Se comienza la catedral de Palencia, pero es en el s. XV cuando se advierte un mayor apogeo de las artes. Hay un influjo borgoñón en la escultura, y en la pintura triunfa el estilo internacional, al que se adscribe el maestro Nicolás Francés (v.), cuyas obras más importantes son el retablo de la catedral de L. y el de S. Francisco de La Bañeza. La influencia italiana es patente durante la primera mitad del s. XV en Salamanca en la figura de Nicolás Florentino. En la segunda mitad del s. XV, las influencias del estilo hispano-flamenco se dejan sentir. La actividad de los focos toledano y burgalés se extiende, dejando obras notables, como la iglesia de S. Pablo y el colegio de S. Gregorio de Valladolid. Los retablos adquieren carta de naturaleza en el interior de las iglesias; unos se importan directamente de los PaísesBajos, como el del Museo de Escultura de Valladolid, pero frecuentemente son hechos por artistas castellanos o extranjeros que se han afincado en esta zona. Todavía en el s. XVI se hacen retablos siguiendo el modelo gótico, como el de la iglesia de S. María de Dueñas (Palencia). También son dignas de destacarse las sillerías de coro. La de la catedral de L. la comenzó en 1467 Juan de Malinas. La de Zamora está decorada con temas de gran humor y picardía. La misma influencia flamenca se introduce también en la pintura. Jorge Inglés (v.), Fernando Gallego (v.) y el maestro de S. Ildefonso, lo acreditan en sus tablas pintadas al óleo, con una gran preocupación por el detallismo.
En el reinado de los Reyes Católicos, destaca Juan de Flandes (v.), al que pertenecen las tablas del retablo mayor de la catedral de Palencia, y sobre todo Pedro Berruguete (v.), nacido en Paredes de Nava (Palencia), en el que se funden las características finales del gótico con los primeros indicios renacentistas de la pintura española. Su influencia se manifiesta en todo el primer tercio del s. XVI, en artistas como el maestro de Portillo, el de Paredes, el de Becerril, etc. Junto con la influencia europea en el arte leonés medieval, se advierte la musulmana, introducida por los mudéjares (v.). Son abundantes las iglesias del románico y gótico mudéjar, con empleo de ladrillo en lugar de piedra: Sahagún, Olmedo y Toro poseen conjuntos interesantes. También la arquitectura civil y militar se ve afectada por su influjo. El convento de las Claras de Tordesillas, el palacio de Da María de Molina en Valladolid y el Castillo de la Mota en Medina del Campo son otras tantas muestras.Del Renacimiento a la actividad. En el Renacimiento, el plateresco (v.) tiene una gran acogida. Salamanca cuenta con obras como la Universidad y S. Esteban; L., con el convento de S. Marcos. Rodrigo Gil de Hontañón (v.) reparte su actividad por la región; se muestra gótico en sus obras religiosas, pero domina el Renacimiento en las civiles, como el palacio de Monterrey en Salamanca. La última fase del Renacimiento está influida por la construcción de la catedral de Valladolid, que difunde por la zona leonesa las características de la arquitectura herreriana. Desde el punto de vista escultórico, es un momento de gran apogeo. Al primer tercio de siglo, influido por la escuela burgalesa, sucede una escuela con centro en Valladolid y presidida por dos grandes artistas: Alonso Berruguete (v.), hijo de Pedro, nacido en Paredes de Nava en 1490; y Juan de juni (v.), francés, pero afincado definitivamente en Castilla. Crean la más brillante escuela de escultura policromada del Renacimiento, y difunden sus imágenes y retablos, llenos de vitalidad y expresión. El romanismo manierista triunfa con Gaspar Becerra (v.). La afición a las formas y gestos ampulosos es adoptado por artistas del tercer tercio del s. XVI, como Esteban Jordán (v.), Francisco de la Maza y Francisco del Rincón. La pintura, sin embargo, no alcanza un nivel tan alto. En Alonso Berruguete y Gregorio Martínez, ambos de la escuela de Valladolid, se aprecian las tendencias manieristas.La escuela vallisoletana de madera policromada tiene su continuación en el barroco, con la figura de Gregorio Fernández (1576-1636; v.), al que se deben esculturas piadosas, retablos y sobre todo los famosos "pasos" procesionales. Su influencia se deja sentir durante todo el s. XVII y aún en el XVIII. En el tercer tercio del s. XVll, la familia de los Churriguera (v.) que trabaja en torno a Salamanca crea una tendencia más decorativa en el barroco, y extiende su influencia por la región. La tradición de talla en madera policromada persiste aún en época neoclásica. Luis Salvador Carmona (v.), de Nava del Rey, hace esculturas para las provincias de Valladolid y Salamanca. En el siglo actual la escultura sigue la tendencia conservadora, con la figura del escultor palentino Victorio Macho (v.).J. ARA GIL.
BIBL.: M. D. BERRUETA, León, Barcelona 1953; A. GÓMEZ MARTíNEZ, Zamora y su provincia, Barcelona 1958; l. E. CIRLOT, Salamanca y su provincia, Barcelona 1956; G. NIETO GALLO, Valladolid, Barcelona 1964; l. l. MARTíN GONZÁLEZ, Provincia de Valladolid, Barcelona 1968; M. GÓMEZ-MORENO, Catálogo monumental de la provincia de León, Madrid 1925; ID, Catálogo monumental de la provincia de Zamora, Madrid 1927; R. REVILLA VIELVA y R. NAVARRO, Catálogo monumental de la provincia de Palencia, Palencia 195l.
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