Le Notre, André
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Biografía GER
N. en París 1613, m. en 1700. El creador del jardín clásico francés, el autor del parque de Versalles, era hijo del "primer jardinero" de las Tullerías cuyo cargo heredó en 1637 después de haber estudiado matemáticas y arquitectura, y practicado la pintura con Simon Vouet. A partir de 1657 tendrá el título de "inspector general de las construcciones reales". Su primera obra maestra fue el parque de Vaux (1655-61), para la nueva residencia del superintendente de Hacienda, Fouquet. A partir de 1661 Le Nótre dibuja para Luis XIV el parque de Versalles, en una escala bastante grandiosa para conservar sus líneas esenciales a medida que el castillo se fuera trasformando en palacio. Al parecer, trazó también el plan de la nueva ciudad, armonizado con las perspectivas del parque. Pero sus actividades no se limitaron a Versalles: para el Rey hizo la trasformación del parque de las Tullerías (1664), dibujó la terraza de Saint-Germain, hermoso mirador sobre el Sena, el gran estanque de Fontainebleau, los jardines de Saint-Cloud y Meudon; para varios próceres, los de Chantilly, Pontchartrain, Dampierre; para algunos obispos, los de Meaux, Bourges, Castres. Es probable, aunque faltan datos seguros, que hiciera varios viajes a Inglaterra, Alemania, Italia.Le Nótre murió muy anciano, respetado y celebrado como un artista excepcional. Concibió y realizó en efecto’ un tipo de jardín "al servicio de la arquitectura", menos pintoresco e imprevisto que los de la Italia barroca y donde mandan la geometría y la perspectiva; el escalonamiento de terrazas, de parterres, de fuentes, sirve ante todo para hacer resaltar las líneas y las masas del edificio principal. Pero no por esto es un arte desecado: el gran mérito de Le Nótre reside en la adaptación siempre ingeniosa y muchas veces "poética" al ambiente natural. En general, además de los juegos de las fuentes el agua tiene un papel esencial en la composición, el eje principal de perspectiva va definido por un gran estanque o un canal, encuadrado por filas de árboles; también Le Nbtre aprovecha con maestría el relieve del terreno: a veces la perspectiva va subiendo hacia una altura con bosques que cierran el horizonte (Vaux, Dampierre), otras veces va bajando por las terrazas y el canal hacia un lejano horizonte de praderas, que ge confunde con el cielo (Versalles, Chantilly). Aquellos "jardines de la inteligencia" tienen mucha variedad y mantienen un equilibrio siempre feliz entre el rigor y la sensibilidad.PAUL GUINARD.
BIBL.: I. GUIFFREY, André Le Nátre, París 1910; L. HAUTECOEUR, Les jardins des dieux et des hommes, París 1960.
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